domingo, 25 de diciembre de 2011

Navidad: de regalo, un día hermoso

Más allá de los gustos personales, el día que pasa fue objetivamente precioso. No hubo una nube en todo el día. Incluso, hubo falla en los pronósticos: se esperaba una máxima de 23 grados, pero fue de 26. Por ser Navidad, todo bien, no molestan los errores.
La semana que comienza estará marcada por el ascenso constante de las temperaturas extremas, el descenso lento de la presión, el aumento paulatino de la humedad y los días aptos para playa. Eso sí, habrá que bancarse el viento del este que refrescará las tardes. En cuanto a lluvias, lo dejamos para después del jueves. El fin de año viene caliente. Veremos qué se trae el 2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario