miércoles, 29 de marzo de 2017

Al borde del precipicio

  Sigue habiendo tiempo influido por la alta presión en la costa Atlántica. Si bien es cierto que en general los anticiclones favorecen el buen tiempo, también hay que saber que nada en exceso es bueno, y que después de 9 días de viento del este-noreste, algo raro tiene que pasar. Y eso es la sobreacumulación de humedad sobre el continente. A eso hay que sumar el calentamiento de la tierra de todos los días, que aunque ya no es el del verano, tampoco se parece al del frío invierno. Desde hace un par de días que esta masa de aire húmedo y templado genera áreas de precipitaciones en toda la Patagonia este, lugares donde las lluvias no suelen darse con tanta persistencia, pero que cuando lo hacen, causan estragos, como se está viendo en Comodoro Rivadavia. Mientras tanto, en Mar del Plata seguimos pateando para adelante el final de este proceso meteorológico, aunque hoy tuvimos algunas lluvias débiles, producto de la condensación constante y formación de nubes que tarde o temprano se tornan pesadas y necesitan precipitar. Por supuesto que el viento sigue siendo el mismo, cada día un poco más intenso, y que las temperaturas se mantienen en el mismo rango entre fresco y templado.
  Pero, teniendo relativamente cerca la zona donde el tiempo se ha descompuesto, no es difícil conjeturar que nos va a llegar algo de lluvia. Eso, sin embargo, no se espera hasta el domingo, aunque antes pueden haber eventos aislados. Mientras tanto, el viento del noreste seguirá aumentando su fuerza, el cielo va a estar mayormente nublado y las temperaturas van a mantenerse como vienen.

lunes, 27 de marzo de 2017

Lento, más lento

  Pocas veces en la historia meteorológica se dan situaciones como la que vive el centro del país desde hace 10 días. Los centros de alta presión naturalmente tienden a irse, siendo víctimas del calentamiento de la tierra que ellos mismos favorecen, y siendo habitualmente barridos por masas de aire más frío y seco. Pero esta vez, aunque la presión ya está en valores medios, la influencia del anticiclón es tan marcada que pareciera que no hay otra cosa en la atmósfera de esta parte del planeta. En realidad, lo que está pasando es que los frentes y las perturbaciones en altura no están pudiendo acercarse al centro argentino, sino que ven bloqueado su avance en el norte de la Patagonia. Mientras tanto, todos los días tienen una estructura similar, y sólo varían en detalles. Hoy, al menos, hubo unas lluvias que marcaron la diferencia con toda la semana anterior. Pero sacando eso, la mínima sigue estando en torno a los 18ºC (tras haber subido la semana pasada), la máxima entre los 23ºC y 25ºC, el viento del este-noreste en valores moderados por la tarde, las nubes todos los días dejan espacio para ratos de sol y las neblinas se hacen presentes por la mañana. Este proceso no será eterno, pero su lentitud de avance pocas veces ha sido vista.
  Porque, aunque resulte insólito, hay que decir que al menos hasta el próximo fin de semana no habrá cambios. Así que esperemos que se mantenga la elevada humedad, que siga habiendo viento del noreste, cada vez más intenso, y que el tiempo empiece a descomponerse muy de a poco. Porque no se puede estar mucho tiempo con semejante inyección de aire húmedo, y aunque no hay otro aire cerca para generar desbalances que deriven en formación de nubes de tormenta, rápidamente la atmósfera buscará la manera de deshacerse de tanto vapor de agua desempleado. Las temperaturas se van a mantener toda la semana en el rango que vienen manejando, así que tampoco vale la pena abrigarse mucho.

viernes, 24 de marzo de 2017

Operativo humedad

  El mismo centro de alta presión que llegó hace una semana domina aun la escena meteorológica del centro del país. Ya se trasladó hacia el este lo suficiente como para que el barómetro esté a la baja, pero no tanto como para que su influencia deje de notarse. Por eso, en estos días hay viento del este a partir de la mañana y hasta la noche, porque desde el océano está siendo expulsado aire que se encuentra bajo presión, y que quiere escapar hacia zonas más afables. Las consecuencias de esta invasión de aire marino sobre el continente no tardan en aparecer. Las neblinas y nieblas matinales ya son una fija de todos los días, y las temperaturas mínimas han ascendido notablemente en la costa desde que la humedad elevada se volvió constante. Pareciera haber un plan atmosférico para inundar el aire continental de vapor de agua. Por otro lado, mucho de ese vapor condensa formando nubes, sobre todo durante las primeras horas de la mañana. Incluso, en algunos lugares han habido ligeras lluvias ante la excesiva condensación. Pero, en términos generales, el tiempo sigue muy estable, y no parece factible esperar grandes alteraciones.
  Ciertamente, quedan por lo menos cuatro días más con las mismas condiciones que toda la semana. Aire cada vez más húmedo, nubes que de a poco van a tomar mayor protagonismo, temperaturas mínimas cada vez más altas y máximas entre 23 y 24 grados, y viento del este durante casi todo el tiempo. ¿Cómo va a terminar todo esto? Pues bien, en algún momento la atmósfera buscará el equilibrio, lo cual va a significar contrarrestar todo esto. Lo más probable es que, en algún momento, se desarrolle un área de baja presión, con los conocidos efectos de vientos fuertes y lluvias abundantes. Se vendrá el primer evento importante del otoño.

martes, 21 de marzo de 2017

Todos iguales

  Se mantienen las condiciones del tiempo en el centro del país. Un centro de alta presión de notorio porte se ha estacionado sobre el océano Atlántico, y desde allí genera circulación de aire desde el mar hacia el continente. Dicho aire, lógicamente, es húmedo y dista de ser cálido. Sin embargo, la estabilidad del aire y los cielos despejados permiten que el sol actúe todas las mañanas, y el resultado son tardes de 23ºC. Sí, de esa temperatura, ni más ni menos, que hoy por cuarto día consecutivo fue la máxima. Ojo, hoy ligeramente más baja, porque había más nubes. Por lo demás, este día fue un calco del anterior, y el anterior del anterior, y así dos veces más. Sin olvidar las frías nieblas matinales, apreciables para quienes salieran de casa antes de las siete de la mañana. ¿Cómo cambia el panorama meteorológico cuando hay tanto conservadurismo atmosférico? Pues bien, hay varios caminos posibles, y sabemos que las cosas en la atmósfera siempre tienen fecha de vencimiento.
  Por lo pronto, la presión alta va a mantenerse durante, por lo menos, una semana más. Lo que puede pasar mañana es que llueva, más por sobreacumulación de aire húmedo, condensación y precipitación, que por el paso de un frente o por convección. Por ello, las lluvias serán poco relevantes, pero van a estar ahí, amenazando el día. La temperatura va a estar un poco más acotada, por la presencia de las nubes que actúan manteniendo el calor en su lugar. Luego de ese episodio, más días soleados, tal vez un poco más cálidos y con viento más tirado al norte.

domingo, 19 de marzo de 2017

Estabilidad bajo presión

  En el invierno es frecuente que los centros de alta presión extiendan su influencia durante varios días consecutivos. En verano, la inestabilidad que se genera al calentarse el aire hace que el tiempo bueno se vea limitado en el tiempo, y que con facilidad todo empeore. En otoño puede pasar de todo, como suele ser propio de las estaciones de transición. Estamos ahora en presencia de un centro de presión alta típico de los meses fríos, pero todavía con energía solar más parecida a la del verano, que está en las últimas. Por eso, desde hace tres días tenemos temperaturas agradables por la tarde y frías por la mañana; viento del este que plancha el termómetro por las tardes; neblinas y nieblas que a cada día se hacen más densas por haber mayor cantidad de vapor en el aire. Y el cielo, que se mantiene casi despejado o despejado, ya que la atmósfera, presionada, mantiene la estabilidad suficiente como para que no se produzca demasiada condensación del aire húmedo. En cambio, las neblinas matinales son la alternativa a la formación de nubes.
  Lo lindo, para quienes gustan del sol y del aire templado, es que esto se va a prolongar durante toda la semana. Sí: siete días más de presión alta. Ojo, esto no quiere decir que no vaya a llover, porque eventualmente la humedad va a seguir subiendo y se podrán formar áreas de lluvias, al menos débiles. Pero las máximas van a seguir entre los 23ºC y 27ºC, y las mínimas van a tender a subir lentamente. Por lo pronto, el lunes será otro día de sol pleno, y el verano va a poder despedirse con una batalla digna.

jueves, 16 de marzo de 2017

Rendición total

  Evidentemente el verano tiró la toalla. Lo que parecían ser eventos casi aislados de aire fresco, ya parece ser la generalidad, la normalidad. Ya no tenemos un día más fresquito y el resto templados o cálidos; más bien, los días para andar de remera por la vida se están convirtiendo paulatinamente en la excepción. Sin embargo, las temperaturas promedio se ubican dentro del umbral esperable para marzo, con lo cual no hay tanto para sorprenderse. En todo caso hay que aceptar que, a esta altura del año, la playa ya no es una realidad cotidiana. Ayer ingresó una masa de aire más fresco, que en su avance frontal produjo precipitaciones que de a ratos fueron moderadamente fuertes. El viento del sur de hoy fue el causante de que la máxima no llegara a los 18ºC, siendo éste el día más frío en lo que va de 2017. La situación se extiende a todo el centro del país, y es causa de alergia para unos, de alegría para otros y de tristeza para los amantes del calor.
  Ojo, que el otoño no es una sucesión de días grises y feos. Eso va a quedar claro dentro de poco, cuando el centro de alta presión que nos está dominando la escena comience a traccionar aire desde el norte y haga subir las temperaturas. Por lo pronto, este viernes va a ser tanto o más fresco que el día que termina, así que aunque haya sol convendrá tener encima un abrigo. El sábado a la mañana la mínima va a ser bien fría, y a la tarde habrá un ligero repunte. El sol pleno se va a extender durante todo el fin de semana y más, y a partir del domingo las tardes van a ser cada día más cálidas y agradables.

martes, 14 de marzo de 2017

Camino decidido

  El verano se está evaporando lentamente. Tras la ola de calor que se vivió en el centro del país durante la segunda quincena de febrero, una masa de aire más normal fue el disparo al pecho que necesitaba la estación cálida para agonizar. Desde entonces, nunca volvió a hacer calor en el sentido más profundo de la palabra; la máxima temperatura alcanzada fue la de ayer, de 26,6ºC, que encima no se sintió mucho debido al viento y la baja humedad. El otoño decidió firmemente arremeter, sin necesidad de ostentar días demasiado frescos, pero instalando subrepticiamente el clima propio de sí. Ayer hubo viento del sur por la tarde, de modo que el aire cálido no duró mucho. Ya hoy a la mañana hacían 9ºC otra vez, y el viento del este-noreste impidió al termómetro zarparse. Por eso, aunque brillara el sol, un abrigo liviano era necesario.
  Se viene algo un poco más interesante. Este miércoles va a estar llegando otro frente; se va a manifestar el recambio de aire en la formación de nubes capaces de precipitar, sobre todo al final de la tarde. No serán lluvias relevantes. En cambio, a partir del cambio del viento al sur, empezará a entrar aire más fresco, que entre jueves y viernes va a ser la justificación de las máximas que no van a superar los 19ºC. Durante el fin de semana, la cosa va a estar un poco mejor, pero las temperaturas van a tardar en repuntar.

domingo, 12 de marzo de 2017

Pasito a pasito

  De repente, casi como si no nos hubiéramos avispado, el otoño se coló en nuestras vidas. En 12 días de marzo, el calor parece haber quedado atrás lentamente, todavía ligeramente presente en algunos días templados, pero cada vez más solapado por jornadas frescas. Entre el sábado y el domingo, un frente frío fue la causa del refresque, que, combinado con algunas lluvias, implicó tener 13ºC a las siete de la tarde, una temperatura poco habitual en verano a esa hora. Hoy la noche se presenta fría, tras un día soleado, ventoso y seco, en el cual hubo que estar prendido al abrigo. ¿Cómo pudo pasar esto? Bueno, estamos en marzo, y no es tan extraño. Aunque es cierto que un febrero con tantos días calientes podía implicar continuar en una línea parecida. Pero no fue el caso, al menos hasta ahora, porque el clima otoñal parece estar instalándose como una de las canciones que más suena últimamente: despacito. Pero sin pérdida de tiempo.
  Se viene una mañana auténticamente fría. Apenas salga el sol, combinado con el viento seco, el termómetro se va a disparar, y la tarde tendrá 26ºC, siendo este lunes uno de los días con mayor amplitud térmica del verano. Hasta el miércoles habrá aire templado, más acorde a lo que esperamos de este mes. Recién ese día, con algunas nubes y un poco de tiempo inestable, habrá otro recambio de aire, esta vez más fuerte, con máximas por debajo de los 20ºC a partir del jueves.

viernes, 10 de marzo de 2017

El futuro llegó

  Asistimos a una "primera vez", uno de esos momentos que significan no sólo lo que son, sino también marcan una tendencia para lo que viene. En estos días estamos inmersos en una auténtica masa de aire otoñal; al menos, de la primera parte del otoño, la que dura hasta fines de abril. Me refiero al aire seco, fresco, impulsado por el viento del oeste y que se asocia a días soleados. Hasta hace un par de semanas era inconcebible pensar en una tarde con 21ºC de máxima y viento continental; ahora, es realidad. ¿Por qué no hace calor, si está todo en apariencia dado para que así ocurra? Pues bien, el aire que está entrando tiene origen en el sur del océano Pacífico, donde hace varias semanas que el sol está perdiendo minutos de radiación. Allí, donde en pleno invierno el día dura apenas unas horas, se gesta el aire otoñal que consigue llegar hasta nosotros gracias a la buena disposición de la atmósfera. Por eso podemos gozar de estas noches frescas o frías, y de las tardes agradables. Surge la pregunta de si el calor ya fue, y la respuesta evidente es que no, que todavía existe el viento del norte, capaz de acercarnos aire que todavía puede calentarse con facilidad. Pero, al menos por ahora, estamos apreciando lo que será más común el mes que viene, en un futuro prometedor.
  Entre mañana y el domingo habrá otro pulso de aire del Pacífico. Este sábado va a tener mañana fría, y tarde con 24ºC que se va a nublar rápidamente, con la probabilidad de que se formen tormentas. Hacia la noche va a rotar el viento al oeste, y ya para la mañana del domingo será del sudoeste y lo suficientemente fuerte como para que haya que tomar recaudos. Entonces, con algún chaparrón costero, tendremos otro día otoñal más parecido a los de mayo, con una tarde fresca, ventosa e inestable.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Atmósfera reaccionaria

  La inestabilidad de la que hablábamos el otro día, que en este mes se manifestó en la formación de tormentas aisladas repetidas veces, incluso en días no cálidos, sigue dando que hablar. Este miércoles es otra prueba de que el aire del centro del país ya entró en sintonía con el cambio de estación, tiempo que suele ser convulsionado. Ayer martes, en cambio, se vivió una jornada otoñal, fresca y con viento del este. Hoy el día estuvo nublado y húmedo, y la máxima llegó a los 25ºC. Este valor, que hasta hace una semana era considerado relativamente bajo, ahora es el tope de calor que soporta la atmósfera antes de que se pudra todo. Mientras un frente frío se acerca, y ya genera una línea de tormentas muy fuertes sobre el sudoeste de la provincia, otras tormentas aisladas se forman sobre el norte bonaerense. Hace un rato, la actividad eléctrica en la Capital Federal fue impresionante, en una tormentita chica pero potente. En la costa, todavía hay paz, pero no durará mucho tiempo más.
  Hoy jueves va a ser un día lluvioso en gran parte del país, con acumulados puntuales muy altos. En Mar del Plata, llegado el mediodía ya va a estar rotando el viento al sur, trayendo aire más fresco y seco, que va a disipar lentamente el cielo, tras una madrugada alterada. El viernes a la mañana vamos a tener aire más frío, y una tarde todavía agradable y con viento del sudoeste. Lo que se verá en los días siguientes van a ser tardes en las que la atmósfera reaccionará rápidamente ante cualquier atisbo de calor, con cambios de viento y, quizás, tormentas aisladas. Porque la orden parece ser censurar el calor, y empezar a instalar la idea de que el verano está en las últimas.

lunes, 6 de marzo de 2017

Primera impresión

  Desde que llegó marzo, el aire cambió radicalmente. El calor denso que inundó la atmósfera de las últimas dos semanas de febrero fue desalojado por un poderoso frente frío, que sin necesidad de generar demasiadas precipitaciones pudo instalar una nueva masa de aire, más fresca y seca. El agradecimiento por el alivio fue proporcional al sufrimiento padecido durante largos días y noches en los que la humedad castigó a millones de argentinos. Pues bien, hasta ahora marzo ya ha dado algunas líneas. Si bien 6 días no alcanzan para definir todo un mes, al menos pueden dar una idea de alguna tendencia que no necesariamente vaya a concretarse. Estos días fueron inestables, aunque llovió poco. Sí, porque desde el sábado hasta hoy, se formaron tormentas aisladas que no estaban previstas. En particular la de ayer, domingo de sol, no muy húmedo ni cálido, con 24ºC de máxima y 9ºC de mínima. Nada parecía indicar que, con esas condiciones, se formaría una tormenta; pero sí, así fue, y fue la causa de que a las cinco de la tarde la temperatura cayera a 17ºC, como si del otoño mismo se tratara. Hoy pasó un frente, por lo cual alguna tormenta era más esperable. Se resecó y refrescó nuevamente el aire, tras una mañana ventosa y una máxima cercana a los 26ºC. Hasta el momento marzo se mantiene dentro de lo normal en cuanto a temperaturas, pero con ganas de generar momentos de inestabilidad.
  Mañana tendremos un día fresco, quizás el más frío del verano. El amanecer llegará con alrededor de 9 grados, y el viento del este impedirá que la máxima supere los 20ºC. El miércoles, en cambio, con mucho viento del norte, hará calor otra vez. Para mantener la tendencia inestable, rápidamente se va a nublar y ya por la noche podrán producirse precipitaciones. El jueves será un día lluvioso y un poco pesado, antes del cambio de aire que traerá más temperaturas que anticipan la presencia del otoño entre nosotros.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Llegar al cielo

  Muchas cosas han pasado en la atmósfera en los últimos días. Se terminó febrero, casi de golpe, como todos los años. De repente, el almanaque dice que estamos en marzo, y de alguna manera la cabeza se ordena a la vida de trabajo y estudio. La última quincena del verano-calendario tuvo altas temperaturas en casi todo el país, con humedades insólitas y sensaciones térmicas que batieron marcas históricas. Contrastó con los primeros 15 días de febrero, grises, inusualmente frescos y plagados de nubosidad abundante. No pasó ningún frente frío en el transcurso de 12 días. En la costa, el viento del este y las tardes tormentosas llevaron un poco de alivio a los termómetros, pero ante la humedad no había forma de ocultarse. En el centro del país no cercano al mar, las temperaturas superaron los 32ºC todos los días, conformándose una de las olas de calor más extensas del siglo. Ojo, que no se registraron temperaturas récord; sólo sensaciones térmicas insufribles. Pero hoy, con el nuevo mes, la cosa empezó a cambiar. En Mar del Plata, sopló auténtico viento seco del sur, que hizo bajar la temperatura y nos regala una hermosa noche con 18ºC a las 23, situación que casi no pasó en más de dos semanas. Sin embargo, el frente no pudo todavía avanzar más al norte, donde el aire tropical se resiste a tomarse el palo. ¿Cómo va a terminar esto? Mal, por supuesto. Por lo pronto, ver reportes de viento del sur, tras tantos días de calor pesado, es como tocar el cielo con las manos.
  Y ya era hora, la verdad, de que el verano aflojara un poco. Y este es el momento favorable para que el otoño inminente comience a manifestar su influencia. Mañana jueves se van a formar áreas de lluvias y tormentas, algunas fuertes, que van a llevar mucha agua al sobrecalentado suelo de la provincia de Buenos Aires. Ante la combinación de tormentas y el avance de una nueva masa de aire acorde a las épocas, la humedad y el calor tropicales simplemente se van a ir; en la fuerza de las tormentas quedará reflejado el costo que tendrá refrescarse. Pero, ¿a quién le importa un poco de lluvia si la promesa del aire más fresco es firme? En Mar del Plata, al menos, hasta el domingo no vamos a superar los 27ºC. Tendremos mal tiempo sólo este jueves, ya que viernes y sábados van a ser días lindos y templados.