lunes, 30 de mayo de 2016

Globo aplastado

  Hace una semana se podía intuir que estaba por darse un proceso de mal tiempo interesante. Entre el miércoles y el jueves, los pronósticos confirmaron que se trataría de una sudestada particularmente intensa, dada por una abundante caída de agua. Entre el viernes y el sábado, registrando casi 1032 hPa de presión, supimos que lo que estaba por venir era más que una simple sudestada. Porque lo que vivimos entre ayer y hoy en la costa es histórico, y será difícil que este año, y quizás los que vienen, traigan algo parecido. Este tipo de procesos de mal tiempo ocurren una o dos veces por década. Hagamos una descripción sencilla. Un globo lleno de aire tiene una presión interna constante, siempre que no esté pinchado ni abierto. Si desatamos el nudo, automáticamente el aire que presiona va a empezar a salir por el agujero, generando una mínima corriente de viento. La atmósfera funciona más o menos de la misma forma: donde hay una presión alta, el aire tiene a escapar hacia zonas de presión más baja. Pues bien: tuvimos nuestra presión alta, que se ubicó en el Litoral. Pero, por un proceso llamado ciclogénesis, que consiste en la formación de un centro de baja presión en superficie, se generó un gradiente, es decir, una diferencia de presiones en un espacio geográfico reducido. En consecuencia, usando la imagen propuesta, no sólo se desató el globo: alguien lo presionó para acelerar la salida del aire. Así, a la medianoche contamos con 992 hPa, un valor ínfimo, el menor del año. Hace tres días teníamos el mayor. Y Mar del Plata quedó justo al costado del agujero del globo. Por eso, el viento del sudeste pudo sostenerse durante más de 30 horas por arriba de los 35 km/h; por eso, llegamos a un pico de intensidad de 50 km/h, con ráfagas de 80. Por eso, árboles, postes y semáforos cayeron. También por eso se suspendieron las clases y hubo asueto administrativo en diferentes dependencias. Ah, y además de eso, como la ciclogénesis suele conllevar la formación de nubes cargadas, y encima de todo esto veníamos de una par de días de alta humedad, tuvimos una cantidad de lluvia que no había caído en todo el mes. Desde este sitio lamentamos las consecuencias negativas que muchas personas sufren, pero no podemos dejar de expresar la admiración por la naturaleza, capaz de sorprendernos con este tipo de fenómenos.
  ¿Cómo sigue esto? Pues bien, los centros de baja presión rotan sobre sí mismos en el sentido de las agujas del reloj. Por esto, la tendencia es que el viento cambie de dirección de la misma manera que avanzan las manecillas. De modo que ya a esta hora está soplando viento del sudoeste, con una intensidad leve. Esto también tiene una explicación: estamos en el centro del sistema, donde reina la calma y no se siente el gradiente de presión; no olvidemos que el problema no es el valor bajo en sí mismo sino la diferencia con los alrededores, de la misma forma que el vientito del globo no se siente ni adentro del globo ni al costado, por afuera. Pues bien, durante el martes el viento rotará al noroeste, con una intensidad regular o fuerte, contribuyendo a secar el aire, pero todavía con mucha inestabilidad capaz de producir chaparrones intensos. Durante los próximos días va a afirmarse el viento del oeste, inyectando nuevo aire frío y más seco a la costa. Más adelante, hablaremos de junio, un mes que se las trae y que promete, ya de movida, deleitarnos con un ingreso de aire polar que va a dejar en claro que el invierno ya se pone los pantalones largos.

sábado, 28 de mayo de 2016

Al borde de la pileta

  En determinadas circunstancias, sabemos que algo está por pasar: algo grande. Quizás un cambio radical, alguna buena noticia o una dificultad. Ante dichas situaciones, tendemos a prepararnos, en la medida de lo posible, dependiendo a cuáles sean las herramientas que tengamos a mano. Por ejemplo, cuando sabemos que va a llover, salimos con campera o paraguas. Bueno, este ejemplo no es casual en este momento: conviene tener a mano el piloto, e ir descolgando la ropa. Porque ese cielo gris, plomizo, no puede prefigurar otra cosa que un tiempo muy apto para estar en casa. Repasemos la situación. Estamos bajo el potente influjo de un centro de alta presión que ha llegado a marcar casi 1032 hPa esta mañana, el valor más alto en lo que va del año. Dicho sistema, en su lento avance, genera las condiciones para traccionar constantemente aire desde el océano Atlántico. Por esto, un viento persistente del sudeste. La humedad abundante que trae este viento es materia prima para la formación de nubes, que en cuestión de tiempo precipitan. La pregunta es cuánto tiempo hace falta. En el Litoral y el norte de Buenos Aires ya está lloviendo desde hace unas cuantas horas; en la costa todavía no ha pasado nada. Pero la pileta está ahí, y nos guste o no, vamos a saltar.
  Ante esto, un breve pantallazo de lo que viene. En Mar del Plata, en la mañana de este domingo va a comenzar la lluvia, y no creemos que pare en todo el día. Más aún: el lunes sigue igual, con el aliciente de una generación de un centro de baja presión en superficie. En la diferencia de presión va a estar explicada la intensidad del viento, que promete, durante el lunes, ser muy importante. Así que no bastará con descolgar la ropa: mejor bajemos los hilos y guardemos los broches, porque los podemos perder. La situación inestable se va a extender como mínimo hasta el martes, cuando el viento alcance a rotar al oeste, trayendo aire más seco y frío. Como para entretenerse con unas películas en casa.

jueves, 26 de mayo de 2016

La hora de la acción

  Este mes soso, gris, desabrido, se está por terminar. Una sobreabundancia de tardes frías hicieron de este mayo uno de los más invernales en mucho tiempo. Cuando parecía que no podíamos esperar nada más destacable, y que estábamos inmersos en una interminable sucesión de días nublados con 13°C de máxima, llegó un ligero cambio. En realidad no tan ligero, si tenemos en cuenta los pronósticos. Ayer pasó un frente frío, sin pena ni gloria. Lo interesante es que detrás de él se acercó un centro de alta presión que ha llegado a instalarse al sur del Litoral. En su lento movimiento, ya ha traccionado toneladas de metros cúbicos de aire que estaba descansando sobre el mar y que ahora avanza sobre el campo. Lógicamente, estamos recibiendo un superávit de humedad, con la consecuente formación de nubes a lo pavote. Lo que sigue a eso es la lluvia, naturalmente, pero para eso todavía falta.
  Lo que mayo nos guardó para el final es una sudestada. Dicho proceso se va a extender hasta entrada la semana que viene, cuando se transforme en un cicloncito que nos va a conducir a un plenamente invernal inicio de junio. Antes, lo que ya conocemos: muchos días nublados, viento del este para repartir y guardar, lluvias entre el sábado y el lunes y temperaturas estancadas, esta vez entre los 12 y 15 grados, por lo que serán de los días más cálidos del mes. Vaya paradoja.

martes, 24 de mayo de 2016

Regreso casi triunfal

  Luego de semanas con presencia casi nula, imperceptible, el viento del norte reapareció en la costa Atlántica. Siendo uno de los más comunes vientos en la zona, realmente ha sido una extrañeza que no tuviera mayor frecuencia de ocurrencia en esta parte del año. En cambio, sí hubo y sigue habiendo una sobreabundancia de días de calma o vientos leves y variables; también tuvimos muchos días con viento del sur constante. En fin, la cuestión es que este factor también ha contribuido a que estemos en uno de los mayos más fríos en años, con una temperatura máxima promedio cuatro grados por debajo de la media mensual. Pero como habrase notado, el hecho de que llegara aire del norte no implicó un aumento feroz en los termómetros: hoy la máxima fue de 14,7°C. Sí, rompimos el techo de los 13°C, pero hasta ahí. Sí parece haberse instalado el frío intenso por la mañana, como corresponde a la cercanía del invierno. Pero sólo parece, porque eso estaría cambiando en breve.
  Ciertamente, el período menos frío de mayo está por empezar. Por lo menos, las mínimas van a ir subiendo de a poco, forzadas por el viento que va a cambiar otra vez al sur desde mañana y que va a instalarse. Consigo llegará nueva nubosidad, además de la que se va a ir formando con el correr de los días. Luego del día de la Patria, tendremos una sucesión de días nublados, húmedos y frescos, aún con temperaturas un poco más altas de las que venimos teniendo.

domingo, 22 de mayo de 2016

Lo mejor para el final

  Segundo domingo consecutivo en el que hubo un poco de sol por la tarde, todo un logro en un otoño que tiene facilidad para las nubes abundantes. El tiempo frío cedió ligeramente su influencia, y nos dejó una tarde con 14°C de máxima, algo de viento del oeste y un cielo soleado. El sábado se había presentado lluvioso por la mañana, todavía inestable por la tarde y húmedo y frío por la noche. Sin haber cambiado especialmente la dirección del viento, todavía bajo el influjo de la presión alta, se desarrolló este domingo que es el primero de algunos días más soleados, que mayo quiso guardar para la última decena de días de su propiedad.
  Por lo tanto, al menos hasta el martes va a haber cielos algo o parcialmente nublados. Atención con la fría humedad, que es muy probable que amanezcamos inmersos en una densa niebla; esta situación, se espera, va a ser común a todo el centro-este y el Litoral del país. Con un cambio del viento al norte, llegará aire ligeramente menos frío, determinando algunas máximas del orden de los 15 o 16 grados. De modo que no está tan mal, después de todo, este mes tan aparentemente gris.

viernes, 20 de mayo de 2016

Punto de inflexión

  Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. Algunas veces se ven venir; otros, caen sorpresivamente, y uno necesita tiempo para asimilarlos. En el devenir del tiempo, sabemos que determinados procesos se llevan a cabo con lentitud, por lo que es fácil detectar los puntos de inflexión, los momentos en que "ya no hay vuelta atrás". Por ejemplo, cuando está nublado y de repente suena el primer trueno, uno sabe que debe buscar un techo lo antes posible. En una escala de tiempo más extensa, el otoño, como la primavera, también tiene puntos de inflexión. Ayer llegamos a uno... O en realidad, a dos. En el camino que nos lleva del verano al invierno, hay dos hitos que no pueden ignorarse. Uno es el día de la primera helada; ayer, la mínima fue de -0,5°C. Otro es el primer día con temperatura máxima menor a 10°C, lo cual habla de un día especialmente frío; la de ayer fue de 9,9°C. Es decir, este jueves trajo dos puntos de inflexión, algo que marca lo adelantado que este otoño está con respecto al calendario. Porque esta situación, en mayo, es anormal.
  Por lo demás, mientras el frío gana más y más terreno, las nubes durante esta semana tuvieron una ligera tregua de un par de días. Pero, desde ayer, volvieron a cubrir el cielo de la costa, entregando incluso algunas lluvias ligeras y promocionando la humedad y las neblinas. El viento prácticamente no existe, gracias a la presencia de un centro de alta presión muy estable y extendido. Lo que esperamos para el fin de semana es mucha nubosidad, lluvias por la mañana del sábado y tiempo muy fresco, pero con tendencia a ir levantando la temperatura. La semana que viene, probablemente, sea la mejor del mes en este sentido, aunque todavía parece ser difícil que el sol brille con plenitud.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Cepo al termómetro

  Tras un abril sumamente lluvioso, atravesamos otro mes con dos particularidades bien marcadas, que guardan relación entre sí. En primer lugar, más del 80% del tiempo de este mayo tuvimos el cielo nublado. De tal manera nos hemos acostumbrado a que no haya sol, que ya ni causan los chistes acerca de su ausencia. En segundo lugar, el frío vespertino. Una sola vez en estos dieciocho días tuvimos máxima por encima de la media; el resto, por debajo. En consecuencia, el promedio hasta hoy da 13,4°C de máxima, cuatro grados menos de lo normal. En estos últimos tres días, las marcas más altas rondaron ese valor; la temperatura pareció tener un tope, inquebrantable, ya que apenas se alcanzaba dicho número, comenzaba a enfriarse el aire. Hoy miércoles, a esa situación se sumó la falta de viento y el corrimiento de algunas nubes. Por eso, la noche se presenta muy fría, y a las 23 la temperatura de 2,6°C representó el mínimo reporte en lo que va del año.
  Esperamos una noche helada. Si no se nubla en las próximas dos horas, vamos a amanecer con el pasto recubierto de una fina capa de hielo. Como es esperable que eso pase, en el más extremo de los casos, durante la mañana, vamos a notar que por la tarde quizás ni alcancemos los 12°C, dado que casi no habrá viento capaz de acercar algo de aire más clemente, y el sol nuevamente va a tomarse la tarde. El viernes repetiremos el formato de frío invernal. A partir del fin de semana vamos a experimentar un paulatino ascenso de temperaturas, en un marco de buen tiempo; pero, por las dudas, mejor no ilusionarse con nada.

lunes, 16 de mayo de 2016

El precio del sol

  El otoño no se rinde en su intento por imitar al invierno. Lejanos quedaron los días de andar de remera por la tarde y de especular con una escapada a la costa. Hoy, la realidad incluye miles de hojas secas volando, perdidas, tras haber sido eyectadas de su árbol-hogar por el cruel viento. Este mayo en particular tiene características de junio, con una máxima promedio que se ubica en los trece grados y medio, cuatro menos de lo normal para el mes. Las mínimas se hallan en valores estándar. Esto habla de una realidad claramente palpable: la sobreabundancia de nubes. El sol ha salido casi nada en los primeros 16 días del mes. Casi, decimos, porque el viernes al mediodía y el sábado por la tarde se pudieron apreciar algunos rayos del astro rey. Lo mismo hoy lunes, en medio de chaparrones y lloviznas intermitentes. Ayer el domingo fue una jornada gris, ofuscada, fría, inestable. Hoy, el precio de tener un poco de sol fue bancar el aire súper fresco y el viento del sudoeste.
  Entre mañana y el miércoles va a haber mayor influencia solar, lo cual es toda una novedad. Claro que las temperaturas no lo van a reflejar, ya que estamos inmersos en una nueva masa de aire frío, que no va a permitir al termómetro pasar arriba de los 13°C. Atención, porque el miércoles, incluso, podemos estrenar heladas en Mar del Plata, un fenómeno que hasta el momento ha sido esquivo. 

viernes, 13 de mayo de 2016

Vamos por el record

  Algunas personas se proponen batir un récord y entrar en el libro Guiness. Son capaces de dejarse crecer el pelo durante años, extender largamente alguna actividad o coleccionar algún implemento en un número exorbitante. Otro tipo de marcas se dan naturalmente; la lluvia más copiosa, la ciudad más cálida, el verano más frío. Y así. No sabemos si la costa Atlántica está detrás de una empresa de este tipo. Lo cierto es que la sucesión de días nublados en Mar del Plata ya batió los récords, por lo menos de la memoria de muchos. Particularmente, no recuerdo otro momento en mi vida en que se dieran tantos días grises, uno detrás del otro. Esta situación se mantiene desde que empezó el mes, y algunos de los últimos días de abril. Ciertamente, el cielo se ha despejado durante las noches, permitiendo que algunas sean especialmente frías. Justamente eso está pasando esta noche de viernes. En cambio, las últimas dos no fueron así, y la capa de nubes actuó como contenedora del escaso calor recibido durante el día. En fin, el otoño nos está sorprendiendo de una manera inédita.
  Por lo menos durante tres días más, las tardes van a tener el cielo cubierto. Incluso entre el sábado y el domingo vamos a estar recibiendo algunas lluvias débiles. El aire va a tender a calentarse por efecto del viento del norte, de modo que alcancemos máximas de 14°C, un valor que parece alto pero en realidad es bajo para mayo. Obviemos el hecho de que las temperaturas de este mes se parecen más a las de julio. Recién durante la semana que viene hay alguna chance de que el cielo se despeje definitivamente, pero es baja y probablemente no ocurra.

martes, 10 de mayo de 2016

Nubes que no son de algodón

  Ni tampoco son de azúcar. Contando 10 días del mes de mayo, llama la atención la enorme cantidad de días nublados que venimos teniendo. De hecho, no hubo una sola tarde con sol pleno; en lo que va del mes, entre las 14 y las 19 de cada día se registró cielo completamente cubierto. ¿Por qué tanta dificultad para tener un poco de sol? Básicamente, los centros de alta presión que han dominado la escena atmosférica se encargaron de atraer aire húmedo que rápidamente se tradujo en nubosidad al condensar el vapor de agua en él presente. Por otra parte, tuvimos un par de frentes fríos que, como tales, hicieron su aporte. Y el único día en que llegamos a una máxima por arriba de los 16°C, el domingo pasado con 19,5°C, también se nubló por efecto de una perturbación en altura. Así que el sol, como anticipamos en algún momento, está de vacaciones.
  Cuando parecía que un poquito iba a aflojar este otoño con sabor a invierno adelantado, cambió otra vez el aire y refrescó, como se notó en esta tarde que no pudo más que mendigar 13°C de máxima. Esperamos que hasta el viernes se sostenga el tiempo frío, con temperaturas mínimas que van a bajar más de lo que venían haciendo hasta ahora, dado que durante las noches se va a romper la capa de nubes. Recordemos que los cielos claros por la noche favorecen el enfriamiento de la tierra. Lamentablemente, las próximas lluvias están pronosticadas para el fin de semana, pero confiamos en que, como viene pasando bastante, sólo sean algunas nubes amenazantes.

domingo, 8 de mayo de 2016

Nada nuevo bajo las nubes

  La situación meteorológica prácticamente no varió en toda la semana. Ciertamente, sí que hubieron cambios sutiles, poco perceptibles para el ser humano medio, pero cambios al fin. Pero, en términos prácticos, estuvo nublado todo el tiempo, las temperaturas oscilaron entre los 7 y los 14 grados y la sensación gris no nos abandonó. Entre ayer sábado y hoy domingo, hubo un ligero aumento en las temperaturas, que se produjo con una lentitud propia del invierno adelantado, a la par del viento que desde hace dos días viene rotando del sur al norte, pasando de a poco por el este. Casi que ni vale la pena hacer nuevos comentarios acerca de algo que no es nuevo.
  Mañana va a pasar algo diferente, un poco de emoción para los aburridos meteorólogos. Con el viento del norte, subirán un poco más los termómetros, aunque la capa de nubes muy probablemente no lo haga notar. Por la tarde, un ligero frente hará su paso, dejando algunas lluvias sobre la costa, y reinstalando el viento del sur, de modo tal que nuevamente se repetirá el ciclo de estas semanas. Así que, después de eso, esperemos otra interminable sucesión de días fríos y nublados. Un mayo gris como pocos, parece.

viernes, 6 de mayo de 2016

Atmósfera conservadora

  Todo lo dicho en la última publicación de este blog podría copiarse y pegarse. Prácticamente no han habido cambios en los últimos tres días en las variables meteorológicas. Habría, sí, que mencionar que hay más humedad ahora que el miércoles, y por lo tanto se han formado neblinas matinales con mayor frecuencia. Pero, por lo demás, sigue soplando un viento leve del sur que, combinado con la nubosidad abundante, que cubrió completamente el cielo toda la semana, impide que las temperaturas bajen excesivamente por la mañana y aumenten más allá de los 13°C por la tarde. En resumidas cuentas, una situación de conservadurismo extremo, propiciado por un centro de presión alta muy típico del invierno, que ha llegado tras los ya recorridos impulsos de aire polar que vinieron a matar cualquier esperanza de poder salir a la calle en remera otra vez antes de octubre.
  Queda claro que el fin de semana va a ser esto. Recién el lunes, un poco de sol y el viento que rotará al noroeste van a permitir un aumento de temperaturas fugaz. La ecuación es tremenda: un día con 16°C por cada cuatro fríos y grises, porque después volveremos a esta situación sosa, desgarbada. No se esperan lluvias en el corto plazo. Acostumbrémonos a la falta de sol, que en este mayo parece que va a ser la regla.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Quietud invernal

  En el proceso de transformar el verano en invierno, el otoño trabaja en forma inversa a la primavera. Dado que la energía del sol es el motor de la atmósfera, es directo entender que durante épocas más cálidas se producen mayores eventos meteorológicos importantes. Por eso, desactivar la alta variabilidad atmosférica del verano es el trabajo que se va realizando entre abril y mayo. En este sentido, aspiramos a alcanzar la típica quietud crónica del invierno, capaz de regalarnos largos días sin lluvia, todos iguales, prácticamente sin cambios. Y lo cierto es que, desde que llegó el primer impulso fuerte de aire polar, hace 10 días, el otoño ha conseguido instalar una lógica en la que predomina la conservación de las variables. No sólo parece haberse adelantado el invierno en los días con 12°C de máxima, y en el viento del noroeste que apenas logra que tengamos 16°C; sobre todo, en la estabilidad del tiempo, se nota que no pasa nada grande que cambie la situación. Por eso ya no llueve, pero sigue constantemente nublado, el viento es poco relevante y las temperaturas son parecidas entre un día y otro.
  El pronóstico de Mar del Plata para mañana vale también para el viernes y el sábado, por esta cuestión de la estabilidad marcada. Tendremos cielo mayormente nublado o nublado, viento leve del sur, neblinas matinales y en promedio 12°C de máxima, con mínimas de alrededor de 8°C. No esperamos ningún cambio significativo hasta el domingo, cuando tengamos la chance de volver a ver el sol, aunque sin aumento de temperaturas por lo menos hasta entrada la semana que viene.

lunes, 2 de mayo de 2016

Vacaciones solares

  Mayo ya está en marcha, y la primera impresión es que pretende seguir la línea dejada por abril en su última semana de vida. Al menos eso atestiguan las condiciones meteorológicas registradas ayer y hoy. El domingo se presentó inicialmente soleado, pero pasado el mediodía volvió a cubrirse el cielo de abundante nubosidad, que incluso dejó algunas lluvias imprevistas. Hoy no se pudo ver el sol, que durante el mes pasado trabajó a media máquina, y ahora parece estar iniciando unas vacaciones; sabemos por la experiencia que esto pasa esporádicamente. Pues bien, el termómetro también registró en ambos días la falla en los pronósticos, que anticiparon dos o tres grados más de temperatura máxima de los que finalmente ocurrieron. Ni el viento del norte de ayer alcanzó para que llegáramos a pasar mucho más allá del umbral de los 15°C. Esta situación es muy propia del invierno, por eso sorprende que pueda sostenerse tantos días en esta época. No obstante, es esperable que este patrón se rompa, tarde o temprano.
  Por lo pronto, prácticamente toda la semana va a seguir nublada, tanto por efecto del paso de nubosidad baja asociada a los impulsos de aire frío, como por el pasaje de perturbaciones en altura. En todo caso, no es esperable que llueva, al menos hasta el jueves o  viernes. Las temperaturas estarán influidas por esta situación, siendo moderadamente frías durante las madrugadas y las mañanas, y frescas por la tarde, por debajo de los 18°C promedio que corresponden a la primera semana de mayo.