miércoles, 22 de febrero de 2017

Bemvindos ao Brasil

  Para quienes hubieran querido irse de vacaciones y no pudieron, esta semana les ofrece una oportunidad histórica. Porque, si bien no se puede reproducir el paisaje de las playas cariocas, ni tampoco provocar un cambio cultural en las personas de forma que nos parezcamos más a los hermanos brasileros, sí podemos vivir un poco de su clima. Porque el centro-este argentino se halla inmerso en una masa de aire traída directamente desde Brasil, y se ha instalado con una comodidad asombrosa. Esto es lo que se vive todos los días del año entre los trópicos, aunque con ciertas variaciones que tienen que ver con la frecuencia de las precipitaciones. Claramente el calor húmedo se está destacando, y en Mar del Plata se expresa en tres días seguidos con mínimas de entre 21 y 22 grados, y una máxima de 34,3ºC ayer a la tarde. Por otra parte, la sensación térmica de ayer fue la más alta al menos en los últimos 10 años: 39,6ºC fue el reporte pico. Hoy, con el viento del este, no tuvimos más de 27ºC, afortunadamente, pero la humedad se siguió notando, y al igual que ayer, se formaron tormentas en el centro de la provincia. Cabe destacar también que más al norte, en la Capital y el sur de Entre Ríos y de Santa Fe, la situación es más pronunciada, y las sensaciones térmicas de alrededor de 40ºC están a la orden del día, lo mismo que la generación de tormentas capaces de descargar intensos aguaceros y traer un refresco precioso. Toda una situación anormal, pero enmarcada en un verano que parece querer sorprendernos hasta el último día.
  ¿Hasta cuándo sigue esto? Pues bien, tan instalado está el aire tropical que ningún frente parece animarse a desalojarlo. En la costa, el calor intenso ya quedó atrás, y gracias a la brisa, durante los próximos días vamos a tener máximas, cuanto mucho, de 28 grados. La humedad va a seguir alta, por lo tanto cabe seguir esperando que se formen tormentas de un momento a otro, casi sin tiempo a pronosticarlas. En cuanto al resto de la zona afectada, el calor fuerte se va a mantener hasta el sábado o domingo. Ok, está bien, no somos Brasil, pero un poco ahora nos parecemos.

lunes, 20 de febrero de 2017

Para que tengan

  Hasta hace cuatro días nos sorprendíamos de lo fresco que venía este febrero. Con menos de 23ºC de máxima promedio durante la primera quincena, el mes se perfilaba como el más fresco en décadas. Pero algo cambió radicalmente, y es la disposición del aire al calor. Una primera masa de aire cálido llegó sobre el final de la semana pasada, y se pudo hacer playa, tras mucha sequía. Con el paso de un ligero frente, hubo un refresco muy leve, que el sábado significó una máxima de 27ºC, un valor que seguía siendo alto en comparación con lo que se venía viviendo. Ahora, la situación atmosférica está dominada por una masa de aire subtropical, cargada de humedad y con gran capacidad para calentarse. Tras dos días de calor húmedo, pareciera que el verano ya no se soporta. Hoy, además, por efecto del viento regular del norte que sopló durante la madrugada, la mínima estuvo alrededor de los 21ºC, con lo cual el descanso estuvo comprometido. A la tarde, la sensación térmica máxima registrada fue de 36,6ºC en Mar del Plata. Por si parecía que faltaba calor... Ahí tienen para guardar y repartir.
  ¿Cómo sigue la cosa? Bueno, como es de esperar, esto no se puede sostener durante mucho tiempo. De hecho, mañana la cosa va a tocar un límite. El aire pesado va a generar tormentas, seguramente desde la tarde, cuando la máxima roce los 35ºC y la sensación térmica se eleve aun más. Un buen chaparrón y un arranque de viento van a ser el alivio de la tarde, aunque sabemos que después de la lluvia la humedad va a estar insufrible. El miércoles se va a mantener el tiempo inestable, ya sin temperaturas altas pero con aire muy pesado. Luego, lo que vendrá serán días húmedos, templados y con abundante nubosidad.

viernes, 17 de febrero de 2017

De regreso

  Algo cambió en el aire marplatense en estos días. Se rompió un techo, se pasó una línea, se quebró una marca. Febrero de 2017, el mes de verano menos caluroso en mucho tiempo, se normalizó. La máxima del jueves fue de 31ºC, con cielo parcialmente nublado al menos durante la tarde, antes de una tormenta nocturna. Tras 17 días, el termómetro volvió a crecer por arriba de los 30 grados, y las playas pudieron ser pobladas en busca de un poco de refresco. ¿Qué pasó hoy? Un frente, pero no muy significativo. Aun así, la máxima trepó hasta los 29ºC, impulsada por cierto viento del oeste, que junto con el sol hicieron de esta otra jornada apta para la playa. Finalmente, pasó lo que parecía lejano, y es que hiciera calor en la costa. Se rompió una fuerte tendencia a mantener las temperaturas sometidas a lo que la humedad decidiera. Y viene a cuento que esto no es algo aislado, sino que va a seguir así. Como corresponde a la época, en verdad.
  Por lo pronto, la combinación de aire húmedo y caluroso con otro frente que se acerca está generando tormentas severas en el centro del país, que ya reportaron granizo de diversos tamaños y vientos intensos. Aquí tendremos una madrugada moderadamente tormentosa, pero no mucho más. Curiosamente, esto va a hacer que no refresque mucho durante la noche. En el día, se va a vivir una situación parecida a la del viernes, por lo cual nuevamente se podrá hacer playa. Pero el aire caliente no será suficientemente desalojado por varios días, por lo que entre el domingo y el martes o miércoles va a seguir haciendo calor, y de hecho, mucho calor. Como en enero, aunque cueste creerlo tras tantos días templados y grises. Pero sí, el verano está más vivo que nunca.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Lento despegue

  15 de febrero, y la temperatura sigue teniendo severas dificultades para subir. Los efectos de la formación de un centro de baja presión sobre el Atlántico se sienten todavía, extendidos insólitamente en el tiempo. Durante todo el martes y hasta el mediodía de hoy se registraron finas lloviznas, que no fueron muy molestas pero sí impidieron que el mercurio del termómetro pudiera ascender; en cambio, la humedad hizo pesado el aire en todo momento. Con un poco de viento del sudoeste, pudimos rondar los 24ºC, y demos gracias. Recién sobre el final de la tarde volvió a verse un poquito el sol, pero ya se nubló otra vez y hay neblina. ¿Hasta cuándo este tiempo tan poco feliz? Lo de hoy pareciera ser un remonte, pero claramente está lejos de lo que esperamos del verano.
  Pero hay buenas noticias. Mañana jueves va a poder hacerse playa. Sí: playa, en este febrero. Porque, aunque resulte increíble, va a salir el sol, va a haber viento del noroeste por la mañana y en consecuencia la máxima va a subir, quizás hasta los 29ºC, un valor que en 15 días, en verano, no alcanzamos. Probablemente hayamos tenido la primer quincena de febrero más fresca en décadas, pero es un dato a chequear. Por lo pronto, disfrutemos mañana del sol, porque el viernes pasará un ligero frente capaz de refrescar un poco el aire y, todavía mejor, secarlo, a costa de la formación de tormentas que van a precipitar durante la madrugada. El fin de semana promete buenos augurios, aunque no va a estar exento de inestabilidad.

lunes, 13 de febrero de 2017

Insistencia irritante

  ¿Dónde fue el verano? En épocas en que muchos están de vacaciones, no era esperable que la estación del calor se tomara un descanso tan prolongado. En 13 días de febrero, la máxima absoluta fue de 26,1ºC, lo cual parece propio de un mes como octubre. Las mínimas, en cambio, se mantienen por encima de lo normal. Esto es una prueba de cómo está insistiendo la atmósfera en regalarnos días de humedad, viento del sudeste y cielo nublado. Resulta, a esta altura, cansador vivir tantos días grises en un momento del año del que esperamos otra cosa. Las razones que nos llevan a esta situación son diversas; se especula con un cambio en el patrón de temperaturas superficiales del océano Pacífico, de tal modo que ya no estamos en una fase Niña, normalmente caracterizada por el tiempo seco y la amplitud térmica marcada, como venía ocurriendo hasta el 31 de enero. En lo concreto, en el día a día, se forman centros de baja presión sobre el Atlántico, que producen estas circulaciones de viento del mar sobre el continente, y que en Mar del Plata implican que no haga calor.
  Más allá de los detalles, lo cierto es que en algún momento será natural que las cosas cambien. Y de hecho, eso va a pasar esta semana, o al menos va a empezar a pasar. Mañana martes tendremos un día muy similar al de hoy, con tendencia a mejorar hacia la tarde, tras una madrugada y mañana inestables y ventosas. Miércoles y jueves van a ser días soleados y más cálidos, sobre todo este último, con una máxima de alrededor de 31ºC. Hacia el viernes tendremos el paso de un frente, lo cual aunque implique un nuevo refresque, también va a ser buena noticia porque va a traer aire un poco más puro y seco.

viernes, 10 de febrero de 2017

Cumpleaños sorpresa

  Lindo día en una feliz Mar del Plata, que celebra 143 años de existencia, desde aquel día en que Pedro Luro decidió fundar un nuevo pueblito que llegaría a ser, en pocas décadas, el mayor centro turístico del país. Quienes somos originarios de aquí conservamos bien alto el amor por el lugar propio; sabemos valorar las oportunidades que la ciudad nos da y defendemos a muerte su geografía costera tan rica y variada. También renegamos un poco de su clima, tan cambiante e impredecible, y cuya histeria se lleva muchas de las palabras vertidas en este sitio. Pero, a veces, el tiempo nos sorprende para bien, como pasó hoy. Esperábamos tormentas por la tarde, en un contexto húmedo e inestable que viene dominando la escena desde ayer a la mañana. La sensación es que podía llover en cualquier momento durante el jueves, pero no pasó. Mucho menos hoy, que incluso salió y brilló el sol, y que la temperatura máxima rondó los 26ºC aun con presencia de viento del este. De modo que, en este febrero reacio al tiempo lindo y playero, este fue el mejor día hasta ahora. Todo un regalo inesperado para una ciudad que sonríe mientras se dispone a soplar las velitas.
  Lo que viene es interesante, pero sigue en la línea del mes que vamos transitando. Mañana sábado va a haber aire ligeramente más fresco, pero todavía con sol y viento agradable del mar. El domingo, cuando cambie el viento al sur y se nuble, el panorama será más otoñal. Se espera, además, que se forme un nuevo centro de baja presión sobre el Atlántico, capaz de traccionar más viento del sur sobre la provincia, y de generar numerosas áreas de chaparrones y lluvias. La magnitud del fenómeno todavía no está determinada, pero el lunes a la noche sería el momento más álgido.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Otro cantar

  ¿Qué le pasó al verano? Apenas febrero comenzó a correr, la tendencia que se venía registrando desde noviembre, en el final de la primavera, se revirtió bruscamente. Quedaron atrás los días calurosos, con marcada amplitud térmica y aire seco. De repente, ver el sol es casi un logro, y el termómetro no alcanzó los 25ºC en los últimos ocho días. Definitivamente, este febrero empezó queriendo confundir, desinstalar la idea de que estamos en una Niña débil, y sembrar la duda. Lo cierto es que lo que está pasando no es en absoluto anormal en el verano marplatense, pero sí es llamativo. Ayer la máxima fue de 21,6ºC, y se vivió con alegría, tras dos días de otoño insertos en esta época. Hoy, las nubes y el viento del noreste hicieron imposible que se alcanzara la máxima pronosticada. En fin, parece ser que este mes tiene intereses contrapuestos con los que tuvo enero.
  Es difícil que febrero levante su imagen si sigue así. Por lo pronto, esperamos que entre jueves y viernes la humedad que se está acumulando produzca tormentas, como ya está pasando en el oeste de la provincia. Esto podría incluso ocurrir desde mañana a la tarde. El contexto va a ser de aire húmedo y templado, de forma que no va a haber necesidad de abrigarse. El fin de semana va a ser escenario de un recambio de aire, caracterizado por el buen tiempo y el cambio del viento al sur, de modo que nuevamente se pondrá un poco fresco. Seguimos sin noticias acerca del calor, al menos durante varios días más.

lunes, 6 de febrero de 2017

La furia inesperada

  Se sabía desde mediados de la semana pasada que durante el fin de semana iba a desarrollarse un proceso de mal tiempo en el sudeste bonaerense. En principio se predijeron lluvias fuertes, un poco de aire fresco y viento del sur. Nada sorprendente, dadas las condiciones de humedad elevada que se vivían y la posibilidad del paso de un frente frío. Recién entre el viernes y el sábado se supo que se estaba formando un centro de baja presión en la zona, y entonces los pronósticos se ajustaron a los hechos. Pero muchas veces las previsiones exageran, sobre todo en lo que a velocidad del viento se refiere. Por primera vez en mucho tiempo, no sólo se cumplieron los números anticipados, sino que incluso fueron superados. En Mar del Plata, el domingo fue el día más ventoso muy posiblemente del siglo, sobrepasando un martes de temporal de hace unos meses, en el que también se registraron ráfagas intensas. Ayer hubo un reporte de viento del sur-sudeste a 61 km/h, con ráfagas de 85 km/h. En Villa Gesell, a las tres de la tarde, el anemómetro midió 74 km/h de viento sostenido. En Pinamar hubo una tromba marina. Ni hablar de las lluvias abundantes que adornaron un día espantoso para el turismo. Lógicamente, cientos de carpas quedaron destrozadas, árboles caídos y personas evacuadas. La Ruta 11 entre MdP y Miramar se clausuró por acumulación de la arena que se había volado de la playa. Realmente fue una situación pocas veces vista, y la recurrencia de estos fenómenos lleva a mirar otra vez las consecuencias del cambio climático. Porque, aunque fue un poco inesperado, la sensación es que este tipo de temporales van a seguir pasando.
  Hoy la cosa mejoró drásticamente. Se alejó el ciclón, y el cielo pudo limpiarse por la tarde y el viento amainar. La temperatura se mantuvo en niveles de otoño. Pobres los turistas que hayan venido este fin de semana... Afortunadamente la propuesta marplatense trasciende los planes al aire libre. Y ahora vienen un par de días de gracia, con tiempo estable, soleado y apacible. Eso sí, mañana va a seguir el frío matinal, y luego, una tarde linda de 21ºC. Progresivamente irán aumentando las temperaturas y también la humedad, llevándonos a otro momento de tiempo malo más cerca del fin de semana.

viernes, 3 de febrero de 2017

Efecto febrero

  El segundo mes del año tiene mala fama en Mar del Plata. Aunque el verano sigue vigente, y las temperaturas medias muestran claramente que el calor está lejos de irse, en febrero siempre se corre la bola de que el tiempo es más feo y fresco que en enero. Ciertamente, en este mes son más comunes los avances de aire fresco y húmedo, que suelen derivar en días otoñales. Quitando eso, no hay nada que lo diferencie de enero lo suficiente como para tener que cargar con esa infamia. Ahora, lo que sí es cierto, es que este año febrero pareció venir decidido a darle tela para cortar a las malas lenguas. Porque, desde hace tres días, el calor no está, y fue reemplazado por nubes, humedad abundante y viento del sur que hoy cambió al este. Como consecuencia lógica de esto, ir a la playa queda subordinado al gusto del comensal, que debe tener a mano un abrigo por las dudas. La razón detrás de esta situación meteorológica la ostenta un centro de alta presión que generó una corriente de viento del mar cargado de humedad. Sin embargo, la presión ha bajado, y de eso hablaremos en el próximo párrafo.
  El fin de semana va a estar marcado por la formación de un centro de baja presión sobre el Atlántico, cerca de la costa. Desde allí va a inestabilizar la atmósfera al punto de que tendremos una constante formación de nubes que van a estar generando precipitaciones sobre todo el centro-este del país. Esto se va a notar especialmente durante el domingo, día de lluvias copiosas en muchas ciudades. Además , el viento va a ir rotando al sur, de modo que ingresará aire muy húmedo y más fresco, determinando un panorama deprimente para esta época del año. Claramente este es el peor fin de semana del verano.

miércoles, 1 de febrero de 2017

La reina de la costa

  Cuando el calor se siente durante varios días seguidos, se llega a un punto en el que se desea la vuelta del fresco. Es lindo ir a la playa, meterse a la pileta, disfrutar de las noches cálidas. Pero el cuerpo pide alivio después de un tiempo. Afortunadamente, esta semana, tras los 35ºC del lunes, llegó un refresco al menos aparente. Porque, si bien la temperatura bajó considerablemente, la humedad reina en todo el sudeste de la provincia. Ayer martes, desde la madrugada hubo viento del este, que inyectó más humedad de la que ya había; a la vez, sirvió para que la temperatura quedara lejos de la máxima de 34ºC originalmente pronosticada. Por otra parte, la pesadez ya había dejado una fuerte tormenta durante las primeras horas de la mañana, y durante la tarde y la noche la situación tormentosa se repitió. Se reportó caída de granizo, ráfagas y un importante acumulado de agua. Durante todo el día de hoy se mantuvo la inestabilidad y el aire húmedo, pero ya con viento del sur. De modo que el aire estuvo más bien templado o fresco. Lo ideal sería tener una masa de aire seco, pero eso no va a pasar al menos momentáneamente.
  Vienen dos días húmedos, con cielos con muchas nubes y ratos de sol, y viento del mar. Este jueves tendrá 23ºC de máxima, por efecto del viento del sur. El viernes, con viento del este, no superaremos los 26ºC. Ambos días las mínimas serán relativamente altas. Durante el fin de semana, la humedad acumulada va a generar un sistema de baja presión que transformará a Mar del Plata en una ciudad en otoño, tanto por el aire fresco como por la lluvia.