domingo, 29 de junio de 2014

Niebla helada para todos

  El tiempo no cambió. El invierno se diferencia del resto del año por su abundancia de procesos de presión alta, que determinan sucesiones de días similares entre sí, en los que es fácil pronosticar dado que ocurre todo más o menos igual que ayer y que hoy. Desde el jueves pasado que observamos condiciones que varían en el detalle de los números, pero que en rigor de verdad son las mismas. El cielo despejado o algo nublado. El no viento por la mañana y la noche, y la leve brisa del norte o del este durante la tarde. La amplitud térmica, tanto en días secos como cuando hay mayor humedad. Esto último es la causa de las nieblas, que sin llegar a extenderse durante horas, afectan la zona irregularmente desde hace algunos días. Estos fenómenos se vienen dando con frecuencia debido a la elevada humedad matutina y a la facilidad exagerada del termómetro de caer por debajo del 0. La combineta helada-niebla viene marcando la cancha en Mar del Plata. Es más, estamos cerrando un domingo con bancos de niebla ya formados y una temperatura de algunas décimas de grado.
  Esta estructura mencionada se va a mantener hasta el miércoles, con algunas variaciones leves, como por ejemplo el paso de nubes que probablemente reduzcan la amplitud térmica. Por otra parte, el viento del norte va a, muy lentamente, comenzar a ponerse firme, lo cual en este caso no va a implicar un aumento en las temperaturas, pero será la antesala del paso de un frente frío. La tendencia indica que esta seguidilla que va a alcanzar los 10 días de buen tiempo va a terminar con un proceso meteorológico pasado por agua. Pero bueno, mientras, nos abrigamos para salir y disfrutamos del brillo del sol.

jueves, 26 de junio de 2014

Curso obligatorio de alta presión

  El invierno comienza a avanzar. Esta semana viene estando caracterizada por un factor clave, que es la presión atmosférica en ascenso. Cuando esto ocurre durante varios días, las consecuencias son en principio positivas. Encontramos pues la explicación a la cantidad de horas de sol, la humedad que tiende a ser un poco más alta que de costumbre y al frío tan lacerante de las mañanas. Cuando la presión es alta, es decir, el aire está más pesado, es más factible que se desarrollen neblinas o nieblas, dado que el vapor de agua tiene más facilidad de condensarse justamente porque hay "más aire" por encima. Por ello, hace algunos días que por la mañana y la noche se reduce la visibilidad. Lo llamativo es que esto no impide a la temperatura bajar, como ayer y hoy, hasta niveles helados. Esto indica también la estabilidad de la masa de aire que nos envuelve; si fuera más inestable, tendría mayor calor contenido. Por otro lado, debido a la lentitud del paso de este centro de AP, no observamos viento salvo algunas brisas casi imperceptibles durante la tarde y algunas horas de la noche y madrugada; otro factor que contribuye a la amplitud térmica. Estos son los aspectos que se derivan de la presión alta en Mar del Plata; más información, en el tiempo de estos días.
  Durante el fin de semana esto sigue como viene. Las temperaturas no van a variar demasiado, ni hacia arriba ni para abajo. Por otra parte, no se espera que pasen nubes especialmente destacadas, por lo que sólo la chance de nieblas matinales puede oscurecer el radiante sol. Hacia la semana que viene estaremos ingresando en otra etapa de este centro de presión alta, más tendiente al aumento de temperaturas, del viento y la nubosidad. Sin embargo, no está previsto por el momento que llueva. Así que enamorémonos, al menos por esta semana, del invierno.

martes, 24 de junio de 2014

Formato aburrido

  Para el aficionado a la meteorología promedio (y para el profesional también), existe una clasificación de fenómenos del tiempo que separa los eventos según su capacidad de "divertir". De esta manera, una tormenta es más atrayente que un día soleado; un temporal, más que una tormenta; etcétera. Es decir, mientras menos tranquilo y apacible se presente el día, mejor. Pues bien, dentro de esta categorización, podemos decir que iniciamos una semana aburrida. Las razones tienen que ver con que, desde ayer y hasta el viernes o el sábado, los factores van a variar bastante poco. Lo que viviremos es lo que ya vimos en estas últimas 48 horas, a saber. Cielos con más o menos nubes, según el momento; humedad relativamente elevada con probabilidad de nieblas o neblinas por la mañana y la noche; temperaturas frías en ausencia del sol, pero frescas y tolerables al calor de los rayos solares; presión atmosférica estable y alta. Un embole. Lo bueno es que predecir es fácil.
   Mañana miércoles, entonces, luego de una mañana con frío y muy posibles nieblas, tendremos una tarde bastante nublada, con algo de viento del sur y una máxima inferior a la de hoy. El invierno arranca despacio, con tranquilidad y sin apuro, que total tiene tres meses para explayar sus habilidades. Como dato colateral, cabe mencionar que el otoño recientemente terminado se caracterizó por contar con temperaturas un poco menos amplias que en otros años; dicho de otra forma, hizo menos frío a la mañana y menos calor por la tarde (siempre en promedios generales, obvio). No significa nada en particular, pero ya que estamos...

domingo, 22 de junio de 2014

Bienvenido, bienvenido invierno

  ¿Por qué la gente recuerda y celebra la llegada de todas las estaciones, excepto el invierno? Entiendo que está relacionado con la baja popularidad de esta época del año. Talvez esté vinculado a otros aspectos más profundos de la vida: el invierno es frío, soledad, tristeza, dolor... No obstante, pretender la vida sin estos aspectos negativos de la misma es irreal. Las emociones negativas tienen un sentido que tiene que ver con que nos hacen más fuertes y ponen a prueba nuestras convicciones. Por otro lado, es bueno sentir frío cada tanto para valorar más el calor. Bien, talvez no todas las personas hagan una analogía como esta, pero yo me la permito y le doy la bienvenida al invierno, estación subvalorada por excelencia. Lo curioso es que desde que se dio por astronómicamente iniciada la época, las temperaturas no hicieron sino subir, primero, ayer por la tarde, que estuvo relativamente agradable. Y este domingo, gris, húmedo de más, con algunas lluvias, tampoco tuvo marcas específicamente frías. Con lo que, por qué no darle una oportunidad a este invierno, de darnos sorpresas agradables.
  Mañana lunes la semana va a arrancar con más aumento en las temperaturas, que superando una mañana de niebla y un panorama gris, llevará a una tarde cuasi-templada. Durante la semana, el optimismo invernal va a pasar a mejor vida, dado que nuevamente llegará un centro de muy alta presión asociado con una masa de aire polar. Pero no esperamos demasiado viento para los días que vienen, con lo que el frío se sentirá menos que en la semana recientemente finalizada.

viernes, 20 de junio de 2014

La ventaja del viento

  De manual. Así como el otro día en este sitio se comentó por qué tiene ventajas la lluvia invernal, en el sentido de que impide el descenso de las temperaturas por la noche, ahora los vaivenes meteorológicos nos dan la posibilidad de desarrollar otro factor que también retarda la dominación del frío extremo. Hablo del viento, que siendo protagonista muchas veces sobre la costa, otras veces brilla por su ausencia. La última vez que se ausentó fue durante la madrugada del jueves; el resultado, -1,5°C de mínima, heladas, frío. Por la tarde volvió a afirmarse la circulación del noroeste, que se extendió hasta la tarde del viernes, y de hecho todavía mantiene aunque con menor velocidad su persistencia. Pero, y aquí está el punto: hoy no hizo tanto frío a la mañana; el termómetro no bajó de los 3°C... está bien, no era para andar de remera, pero son cuatro grados arriba de lo que se había pronosticado. Esto se produce por que la fricción del aire al moverse con respecto a la tierra genera calor; de la misma manera que si uno se frota las manos se calientan, aunque sea un poco. A nivel atmosférico, lo que se produce es cierto estancamiento en las temperaturas, que se deshace apenas desaparece la circulación de aire. Esto no pasó hoy, y por la tarde pudimos disfrutar de unos aceptables 15°C.
  Por otro lado, a mí particularmente me gustan los días con viento más que los que no lo tienen, pero reconozco que en época invernal suelen congelar caras. A partir de mañana, el viento del norte volverá a tener presencia, sostenida pero moderadamente. Las nubes van a ir cubriendo el cielo, al punto de que el domingo podría llover levemente. La semana que viene se perfila carente de viento, húmeda, fría y con presión muy alta, por lo que esperemos nieblas pero, hasta el momento, sin lluvias. Ah, y mañana empieza oficialmente el invierno, por si no se notó hasta ahora.

miércoles, 18 de junio de 2014

La ventaja de la lluvia

  Este sitio, que está basado en los pronósticos de un estudiante aficionado que poco puede entender de la dinámica meteorológica, tiene que pedir disculpas de rodillas ante sus usuarios, dado el grosero error cometido al anunciar un día soleado y feliz. Ante el evidente papelón, sólo puedo excusarme diciendo que no supe tener en cuenta un factor muy frecuente en esta época, como son las nubes que llegan desde el mar cargadas de agua. Hecha esta aclaración, vayamos al tema que nos compete. Nunca llegó a subir considerablemente la temperatura, pero igualmente hubo una invasión de aire antártico, nucleado en un centro de muy alta presión, propio del invierno más raudo. Por ello, durante el martes y el miércoles las máximas estuvieron entre los 10 y 11 grados. A la vez, la circulación de viento favoreció la llegada de nubes chaparroneras. Ahora, cabe destacar la gran ventaja que la costa ofrece en este caso. Mientras en el interior de la provincia los termómetros marcaron, y marcan, temperaturas heladas, aquí no bajamos de los 4 o 5 grados por efecto de la humedad y la lluvia, que estancan el poco calor que hay en el aire. Lo que esto termina provocando es, por ejemplo, que en Mar del Plata a las 23 hicieran 7,2°C, y a la misma hora, en Tandil, a sólo 180 kilómetros de distancia, registraran -1,5°C. Casi 9 grados de diferencia, una locura. Pero, claro, acá llovizna, allá, cielo despejado. Entonces, el trato sería este: si no quieren mucho frío, tienen que tener lluvia. ¿Quién compra?
  Más allá de lo que prefiramos, lo cierto es que en cuanto se marchen estas nubes (algo que se viene postergando desde ayer), va a helar. De hecho, si durante la noche se despeja definitivamente, vamos a amanecer con el pasto blano. Por la tarde, a medida que vaya afirmándose el viento del noroeste, tendremos un ascenso imperceptible de la temperatura. En los días siguientes, ya sin riesgo de lluvias, seguirá haciendo muchísimo frío por las mañanas, pero las tardes serán cada vez menos crueles. El otoño se está yendo, entregado totalmente al servicio de los intereses del invierno.

lunes, 16 de junio de 2014

El drama de las zapatillas mojadas

  El clima, en sus variaciones estacionales, no afecta únicamente nuestros hábitos y vestimentas. Hay consecuencias menos notorias de los cambios de temperatura. En esta época, en la que el clima invernal está instalado pero todavía el almanaque nos señala que estamos en otoño, hemos llegado a observar algunos aspectos relacionados con el avance de la etapa fría del año. Particularmente, quien haya lavado su calzado, o la ropa en general, sabe que hace algunos meses se secaba más rápido. Cuando no hay secarropas, y el sol es el encargado de acondicionar la ropa mojada, el tiempo es determinante. Al haber menos horas de calor, tener rayos más débiles y humedades en promedio más altas, es natural que en invierno las zapatillas tarden mayor cantidad de tiempo en secarse. En mi caso, cuatro días, en comparación con los dos o menos que tardaban en verano. Todo un drama es no tener calzado seco y a la vez limpio.
  Estos días no ayudaron demasiado a que las zapatillas pudieran secarse. El domingo, nublado y con lluvia nocturna, fue demasiado frío. Fue sucedido por un lunes de sol y viento del oeste, en el que el termómetro superó los 14°C. La semana va a seguir su rumbo, caracterizada por el aumento de la presión, señal de que tendremos momentos sumamente fríos, con heladas en más de una oportunidad y tardes en las que el sol brillará muy tenuemente. Mañana martes, con el paso de un frente frío que no estaba previsto hasta ayer, podremos tener alguna lluvia muy pequeña, en un marco ventoso y hostil. A propósito, quien lave mañana sus zapatos, sepa que por lo menos hasta el sábado estarán indisponibles para su uso.

sábado, 14 de junio de 2014

Nuevo piso

  El camino hacia el invierno, que comenzará oficialmente dentro de seis días, está llegando a su final. El otoño ha sabido, con la presteza que le es habitual, conducirnos desde el calor del verano a estas jornadas de bufandas, gorros y camperas. Esta semana, luego de un proceso de mal tiempo que dejó más de 45 milímetros de agua en Mar del Plata, hubo un nuevo acercamiento a la estación más fría... probablemente el último de todos. Ahora sí podemos decir que entramos en una fase de temperaturas decidida y sostenidamente bajas. Ahora sí, hace el frío normal propio de las semanas más gélidas del año. El viernes, la máxima fue de 12,5°C; pero llamó más la atención la mínima de 1,2°C, registrada sobre el final de la jornada. Obsérvese cómo la atmósfera pudo hacer descender el termómetro. Hoy sábado, la mínima registrada fue de -2,5°C, la menor en lo que va de 2014. Esto marca un nuevo pico negativo, otro piso donde pararnos. Todos en el fondo sabemos que falta todavía, y que será en julio cuando seguramente tengamos todavía más frío que este.
  Lo que viene para los días próximos tiene entonces que ver con esto. No esperemos máximas por encima de los 16°C... de hecho, conformémonos cuando hagan 13 grados. Las mínimas cercanas al 0, o inferiores, durante la semana entrante serán la regla. Por otro lado, este domingo tendremos un pequeño episodio de inestabilidad, en un contexto nublado y ventoso. Más adelante, no vemos lluvias significativas, pero, insisto, temperaturas bajas todos los días, sin treguas. Y, en algún momento tenía que pasar.

jueves, 12 de junio de 2014

Partidazo

  Luego de la espera, llegó. Miles de personas estaban expectantes por su inicio y desarrollo. Pues bien, ahí lo tuvimos. Tras una previa con un miércoles gris, con algunas lluvias leves y viento del norte, vivimos un jueves de antología para el estudio del clima marplatense. En primer lugar, arrancamos con temperaturas inusualmente altas para la madrugada. Luego de varias horas de que se registraran las primeras lluvias, hubo espacio para tormentas con truenos no poco ruidosos. Al mediodía, la máxima rondó los 18°C, alentada por la última llegada de aire fresco o templado desde el norte del país, donde se vivió una jornada digna del verano marplatense. Mientras tanto, la presión atmosférica tocaba un piso de 993 hPa, valor que indicaba la profundidad del sistema que nos azota. Las lluvias y tormentas siguieron, con cierta intermitencia, hasta la noche, cuando al cambiar el viento al oeste-sudoeste, se largó una llovizna copiosísima durante un par de horas. Por otro lado, la temperatura bajó 6 grados entre las 20 y las 23. En la cancha se vieron los pingos; el partido del mal tiempo fue sin dudas un éxito.
  Esto no termina. Durante la madrugada seguirá habiendo lloviznas, en un marco invernal, con viento del sur de hasta 40 km/h, con ráfagas superiores sobre todo en zonas costeras. Cabe destacar que en ciudades del interior de la provincia se reportaron velocidades sostenidas de hasta 60 km/h. A medida que el centro de bajísima presión se aleje, también el viento irá disminuyendo su fuerza, y el cielo va a poder permitir al sol ser visto; esto, a partir del mediodía del viernes. Lo que viene después es fácil de imaginarse: frío para guardar y repartir. A lo largo de los días que vienen tendremos otras llegadas de aire polar que van a hacer que las temperaturas bajas se sostengan en el tiempo. Nadie se sorprenda: a esta altura del año, lo menos que podemos esperar es que tengamos que andar de campera.

martes, 10 de junio de 2014

A la vera del conflicto

  Estos dos primeros días de la semana no han sido tan inocentes como parecen. Probablemente muchas personas hayan podido notar en el aire cierta anomalía, talvez predictora de algo poco feliz. Ayer lunes, luego de un par de horas de la madrugada con el paso de una perturbación que generó algunas lluvias y viento regular del norte, salió el sol y brilló en un marco de aire fresco. El viento del oeste fue lentamente rotando al noroeste durante el día. Este martes, ya con el aire llegando más fuertemente desde el norte de la provincia, las temperaturas remontaron una mañana fría, y superamos los 18°C, valor sumamente agradable en estas fechas. Pues bien, todo esto no sería más que otra dupla de días soleados si no fuera por el contexto actual. Básicamente hay dos factores a tener en cuenta. Por un lado, esta corriente de viento del norte está inundando todo el centro y norte del país de aire templado. Por el otro, se aproxima un frente frío descomunal, impulsado por un centro de baja presión gigante, desde el Pacífico; ambos ya avanzaron sobre la Patagonia. La interacción entre ambas masas de aire estará determinando el tiempo de los próximos días.
  Puntualmente, lo que se espera es la formación de un área de baja presión asociada a una línea de tormentas; ésta última irá camino hacia el norte del país durante el jueves, dejando grandes cantidades de agua a su paso. En cambio, el ciclón (que así se llaman también las áreas de presión baja) va a ubicarse sobre la provincia de Buenos Aires, girando sobre sí mismo hasta alejarse por el océano Atlántico. Antes de ello, tendremos un miércoles muy ventoso, nublado, gris y con lluvias para el cierre; y un jueves donde prácticamente estará lloviendo todo el tiempo, con intensidades variables. Dato interesante: el aire no va a enfriarse durante las precipitaciones; al contrario, el jueves tendremos un día de temperaturas relativamente altas, no sólo en la costa, sino también en gran parte del centro del país. Ahora bien, el viernes ingresará definitivamente un nuevo pulso de aire polar, que va a ocasionarnos un fin de semana con temperaturas propias de una ola de frío. Estemos tranquilos, que aunque estemos a punto de entrar en zona conflictiva, sabemos que la vamos a superar.

domingo, 8 de junio de 2014

Que comience la función

  Bueno, creo que ya no está en discusión si hace o no hace frío. En estos días volvimos a tener un descenso en las temperaturas que las ubica en valores claramente invernales. El viernes tuvimos la mínima anual: -1°C, con las correspondientes heladas. Ayer sábado, la máxima más baja, de 11,2°C. El contexto fue variando. El sol de jueves y viernes se interrumpió por el paso de una perturbación durante el sábado, la cual produjo lluvias inesperadamente abundantes, habiéndose registrado en la estación meteorológica de la ciudad una caída de 24 milímetros de agua. Este domingo, que estuvo frío/fresco, seco y soleado, termina ahora con el pasaje fugaz de otro centro de baja presión muy localizado, cuyos efectos de viento fuerte ya se están sintiendo en el centro de la provincia, y que durante la madrugada van a sentirse en la costa. Pero esto es sólo el principio.
  Es que durante esta semana no vamos a tener mucho descanso meteorológico. A saber los actos:
LUNES: nublado, chaparrones de madrugada, viento fuerte del noroeste.
MARTES: más viento, sol, frío. El día más piadoso.
MIÉRCOLES: vuelve a nublarse, más viento del norte, lluvias sobre la noche.
JUEVES: abundante caída de agua durante toda la jornada por el paso de un frente caliente, que insólitamente hace subir las temperaturas.
VIERNES: a causa del pasaje de un frente frío, cambia el viento al sur, recupera fuerza y devuelve el termómetro a la fría normalidad de junio.
SÁBADO: más frío, heladas y viento del sur.
Este servicio meteorológico virtual y sus anexos seguirán de cerca los diversos fenómenos. En resumidas cuentas, va a ser una semana agitada. Que comience entonces esta nueva función en el teatro del tiempo marplatense.

jueves, 5 de junio de 2014

El ingrediente X del invierno

  Que el frío, que la lluvia. La estación invernal es repudiada por la mayor parte de los ciudadanos. Otros, disfrutamos de más los momentos que incluyen estar abrigados y tranquilos en casa. Pero para llegar a un pleno julio helado, hace falta transitar un camino previo. El otoño, que todavía cuenta con dos semanas antes de que el calendario marque el inicio de la temporada Invierno 2014, es el ámbito temporal indicado. Desde hace tres meses, las variables meteorológicas han ido cambiando. Particularmente, se destaca una, cuya presencia en estos días y los que vienen delata la inminencia de la nueva estación. Me refiero al viento del oeste, que durante el verano casi que no existe, pero que a partir de marzo o abril comienza a ocupar cada vez más espacio en los pronósticos. Lo que este viento tiene de interesante es su facilidad para la persistencia. Durante días, puede estar soplando, y trayendo constantemente aire seco, frío y estable; ahí el origen de los días soleados de la época. Desde luego, hay otros factores que influyen y determinan los vaivenes meteorológicos de todos los días. Por ejemplo, ayer llovió por un rato con fuerza, pero al cambiar el viento al oeste, supimos que el tiempo estaba componiéndose rápidamente. Hoy brilló el sol, no fue un día primaveral ni de cerca, pero no estuvo mal.
  Durante los días que vienen, básicamente va a haber viento continental. Sin embargo, éste irá cambiando de dirección, lo que va a alterar el tiempo. El viernes será un día parecido a su predecesor, probablemente más frío (sobre todo por la mañana). El sábado, con la rotación del viento al norte llegará un área de lluvias similar a la del miércoles; esperemos precipitaciones durante la tarde, en un contexto cuyo frío va a depender de a qué hora comience a llover. Más adelante, los modelos indican que retornará el viento del oeste, incluso con una fuerza notable durante los primeros días de la semana que viene, por lo que podemos aventurar que van a subir las temperaturas mínimas y se va a nublar.

martes, 3 de junio de 2014

Viento histérico

  Que sople viento en Mar del Plata no sorprende a nadie. Que llegue desde el norte, tampoco. Lo que llamó la atención, tanto ayer como hoy, fueron las vueltas que la temperatura dio a partir de los vaivenes del viento. Vayamos a los datos duros. El lunes al mediodía, con una mezcla de sol y nubes, ya hacían 18°C, marca alta para la época. A las 14:15, se reporta la temperatura máxima del día: 21,6°C, estando ya en junio. En ese momento, el viento moderado del noroeste aflojó su velocidad, e insólitamente, a las tres horas el termómetro medía 16 grados, estando todavía de día. Ok, una refrescada sorpresa. A la noche, a eso de las 20, hacían 11°C; a las 21, 13°C. En el medio, el viento del norte había vuelto a arreciar. Sobre la madrugada llegó a soplar a 33 km/h, sosteniendo temperaturas relativamente altas, que al tranquilizarse nuevamente el viento, bajaron. Durante este martes, no alcanzamos los 17°C, teniendo el mismo viento que ayer. ¿La explicación? No sé. Pero estas cosas tiene el invierno marplatense. Que parezca, a veces, que sólo pensando en que el tiempo se comporta arbitrariamente y con vueltas se consigue entender su funcionamiento.
  Por estas horas, estamos en un período de viento moderado tirando a regular. La noche va a estar nublada y apenas fría. Mañana miércoles lloverá, no mucho, pero lluvia al fin. A partir de la noche, el aire va a cambiar definitivamente, y comenzará a instalarse una masa de aire más seca y fría que la que actualmente tenemos. Durante los días siguientes, las marcas térmicas van a ser plenamente invernales, como corresponde al mes en curso. Salvo, por supuesto, que llegue un viento dispuesto a contrariar los pronósticos.

domingo, 1 de junio de 2014

Feliz invierno

  Como he mencionado en otros momentos, las estaciones desde el punto de vista meteorológico se cuentan a partir del primer día de los meses de cambio, más allá de que la astronomía y el almanaque reflejen otra cosa. En este caso, llegó el mes de junio. Qué rápido se está pasando el año, dicho sea de paso. Bueno, entonces, lo concreto es que ha comenzado el invierno, o por lo menos la época en la que el clima es abiertamente invernal. Ok, difícil es convencerse de esto para quien viva en esta parte del país, teniendo en cuenta lo que este domingo ha sido. Veníamos de un sábado nublado, gris y fresquísimo, sobre cuyo final no sabíamos si confiar en que sería sucedido por una jornada de sol. Finalmente, no sólo hubo luz por doquier, sino que de la mano del viento del oeste y la baja humedad, alcanzamos los 19°C de máxima, número elevado para la época y que no se veía desde hace varias semanas. Naturalmente, las plazas y espacios públicos estuvieron rebosantes de gente. Así, a cualquiera le gusta el invierno.
  Pero hay que decir también que todo esto es, en realidad, una especie de pantalla ante lo que viene. La semana se va a dividir en dos partes. La primera, hasta el miércoles, consistirá en días cada vez más nublados, ventosos (norte, noroeste) y frescos -algo propio del invierno: los días con mayor temperatura son los soleados, independientemente de que se esté acercando un frente o no-. Luego de esto, que va a ser de lo mejorcito probablemente del nuevo mes, vendrá una nueva masa de aire polar, decidida a instalarse durante algunos días y a provocar un notorio descenso de las temperaturas. Notorio. Pero bueno, iremos dando más detalles cuando pase esta ilusión primaveral.