martes, 29 de diciembre de 2015

Agobio

  El 2015 se tenía reservada una sorpresa final. Quizás no esperábamos, hace dos semanas, que los días entre la Navidad y el fin de año fueran tan intensos. Que haría calor, era naturalmente esperable. Ahora, una ola de calor, en un año que no había tenido ninguna, fue toda una curiosidad. El nivel de agobio y tedio social tuvo un pico durante la tarde del lunes, en la que, a pesar de los vaivenes en la dirección del viento, la temperatura consiguió alcanzar su pico anual: 37,1°C. De tal manera que diciembre llegará a ser el mes más cálido del año, superando a enero y febrero. Sobre la medianoche, teníamos 25,4°C, una marca que imposibilitaba el normal descanso; algo parecido había ocurrido el día anterior. La mínima del martes que se termina quedará anotada como una de las más altas de los últimos años. Si no tuvimos más calor hoy fue porque el viento del este se dignó a aparecer pasado el mediodía. El precio a pagar por el descenso de temperatura fue la humedad, que de cualquier modo ya era molesta. Otra particularidad de este proceso fue que casi no produjo precipitaciones; evidentemente, el aire no llegó a inestabilizarse lo suficiente como para generar convección. Celebremos que el calor insufrible ya quedó atrás.
  ¿Cómo podemos afirmar esto? Pues bien, un frente frío avanza; el mismo ya cambió el aire al sur de nosotros, y está atravesando lentamente la provincia. Mañana, sin embargo, no se llegará a notar del todo el cambio; la máxima va a rondar los 24 o 25 grados, atenuada por el viento del este, y siendo de por sí un alivio con respecto a lo que venimos teniendo. El jueves estará más fresco: 22°C de máxima, en una noche donde convendrá tener un abrigo liviano a la hora de brindar. A continuación, una corriente de viento del noreste va a afirmarse, determinando una sucesión de días nublados, húmedos y templados, que van a terminar en algún proceso de precipitaciones más o menos importante. Para recibir al 2016 sin tiempo para aburrirse.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Impiedad

  Cuando se supo que el verano estaría marcado por el fenómeno de El Niño, creímos que las tormentas serían moneda corriente. Pensamos que el calor se vería limitado numerosas veces por la inestabilidad del aire. Si bien es prontísimo para sacar conclusiones, los primeros seis días de la nueva estación demuestran que el pronóstico debe, como mínimo, ponerse en cuestión. Atravesamos un período de ola de calor, que en la costa nos afecta puntualmente en lo elevadas de las máximas de los últimos días. El viernes: 33,2°C; el sábado: 34,5°C; este domingo: 36,9°C, la más alta del año, ubicándose entre las mayores del siglo. Las mínimas, hasta acá, fueron altas, pero no tanto como para impedir el descanso nocturno, afortunadamente. La atmósfera y su disposición de presiones no tienen piedad para quienes no pueden internarse en la playa en estos días. El viento del norte no cede, siquiera un rato, para refrescar al menos las tardes.
  A las doce de la noche, la temperatura era de 24,4°C, un valor que no va a dejar dormir a muchos. Ciertamente, la medianoche está divina para tomar algo en la costa; no tanto para quien trabaja desde temprano. El lunes será sofocante. Tras una tormenta convectiva de mucho desarrollo y poca precipitación, se esperaba un refresque que no llegó. De modo que hoy volveremos a tocar los 36 o 37 grados. El martes, otro día insufrible, más húmedo y por lo tanto tortuosamente caluroso. Sobre el final del mismo, se va a acercar el ansiado frente frío capaz de poner punto final a este suplicio. Luego de ello, se instalará una situación de alta presión de verano: viento constante del este, alta humedad, neblinas matinales, cielos con nubes y temperaturas templadas, con mínimas elevadas.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Sorpresa bajo el arbolito

  Se habló de que los últimos días de diciembre reciben un excedente de energía solar, que se ve reflejado en una tendencia de la temperatura a subir por encima de los promedios habituales. Con el correr de las horas, empezamos a entender con la experiencia cuán cierto es esto. Ayer, jueves 24 de diciembre, en la previa de la Nochebuena, el tiempo se presentó ventoso, soleado, seco, con una mínima de 8,1°C y una máxima de 30,6°C, en un arrebato de amplitud térmica muy típico de la primavera ya concluida. Hoy, día de Navidad, feriado total, jornada de resaca y antiácidos estomacales, de celebración del nacimiento de Jesucristo, hizo un calor aplastante. La mínima ya fue del orden de los 17°C, y la máxima, de alrededor de 33°C. El viento regular del norte alivió apenas el poder acuciante del sol, que no paró de brillar ni por el paso de alguna nube perdida. Es que ya estamos bajo el influjo de un sistema de alta presión de lento paso, que al generar una corriente del norte, va a producir algo parecido a una ola de calor. Digo algo parecido, porque tendremos que ver cómo se desenvuelven las temperaturas mínimas; deben superar los 18°C durante tres días consecutivos para entrar en la denominación de ola de calor. Igual, se entiende que no da para camperas.
  Algunos detalles sobre lo que viene. El sábado será similar al viernes, quizás un poco más caluroso por la tarde, pero hasta ahí nomás; es de esperar que las playas estallen de gente. El viento del norte seguirá trayendo aire caliente con fuerza. El domingo, tras una madrugada de verano feroz, la máxima podría ser la mayor del año, superando los 35,2°C de hace dos semanas; tras semejante demostración de poder del sol, será esperable alguna tormenta convectiva que le dé un cachetazo al termómetro, asegurándonos una noche fresca. El lunes, con un cambio del viento al este, habrá una tregua, por lo menos en la costa; no tanto en el interior de la provincia. El martes, nuevamente, calor abominable, antes del cambio definitivo de la mano de un frente frío que ya esperamos con ansias.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Deseo reprimido

  Como todo el mundo sabe, los diez días posteriores al inicio del verano se conocen con el nombre de canícula. Es hasta el 31 de diciembre cuando el sol entrega mayor cantidad de energía diaria al hemisferio Sur. No quiere esto decir que estas son las fechas más cálidas del año; de hecho, por lo general es enero el mes más caliente. Pero sí es normal que, si tomamos el promedio de temperaturas de estos días, nos dé por encima de lo que venía dando diciembre hasta ahora. Notemos lo que ha pasado ayer y hoy. Una masa de aire húmedo, inestable y cálido fue la responsable de la formación de tormentas severas sobre el Litoral, causantes de inundaciones y desborde de ríos. Aquí, la máxima de martes fue de 29,7°C, en ese contexto, y aún con viento del este por la tarde. Hoy, antes del paso de un frente, y de una amenaza de tormenta que no se concretó, llegamos a superar los 28°C, en una mañana más pesada que el pan dulce de Nochebuena. Las nubes matizaron un poco lo que el aire no pudo reprimir. La energía calórica tuvo que contenerse, y zafamos de tener calor más denso. Ahora, el aire está seco y fresco, en una noche apacible.
  Lo que viene es un 24 de diciembre soleado. Otros años hemos tenido calor y tormentas; esta vez, podremos brindar bajo un cielo lleno de estrellas, y sin necesidad de más abrigo que algo liviano, por el viento. La tarde, además, va a permitir encender fuegos, dadas las óptimas condiciones del tiempo. Atención, porque a partir del viernes, el regalo de Papá Noel no va a ser otra cosa que algo similar a una ola de calor. Sí: el deseo de elevar el termómetro se va a cumplir ominosamente en la costa Atlántica. Estaremos atentos a lo que pase; por lo pronto, entre el viernes y el lunes las máximas van a superar los 33°C.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Ah, ¿era esto?

  La espera terminó. Luego de nueve meses de divagues, fríos, heladas, lluvias, intentos de calor y tormentas esporádicas, volvemos a transitar la estación más cálida del año. Con el verano, se materializa la ilusión de las fiestas, la ansiedad por las vacaciones y el deseo de festejar y divertirse. Evidentemente, esta época del año se diferencia de las otras: nadie dice "tal otoño fue así" o "aquella primavera la pasé en cierto lugar"; todos recordamos cada verano según lo que hicimos. El 21 de diciembre, por ello, debiera ser un día de alegría popular. En este caso, en Mar del Plata, estaba previsto tener un día cálido, algo ventoso y soleado. La formación inesperada de una línea de tormentas, cuyo origen tuvo que ver con el aire húmedo presente, determinó una tarde gris, densa, de a ratos lluviosa y con sensación de tedio. No se notó que empezó el verano. Pero sí, es hoy, era esto.  El martes que inicia no va a ser muy diferente, en espíritu, al lunes que concluye. Tendremos nubes abundantes, chances de lluvia y tormentas y viento del noreste, por lo que las temperaturas serán templadas, y la humedad, alta. Veremos durante las próximas horas cómo evolucionan las variables; no descartemos una tarde de martes pasada por agua. El miércoles, tras la formación y consolidación de un centro de baja presión, habrá viento regular del sudoeste y en consecuencia, nuevo aire fresco y seco, que va a ambientar un 24 de diciembre agradable y soleado. Ya estamos en condiciones de asegurar el asado de Nochebuena.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Suerte echada

  Llegando al 20 de diciembre, no hay más por hacer. Difícilmente, en lo que resta del año, se pueda realizar lo que hasta ahora no se hizo. Para la primavera, que tiene menos de 24 horas de vida, lo mismo. La suerte ya está echada. No se puede decir que hayamos tenido una primavera lamentable; tampoco fue la más popular. El frío se alejó, está claro; el fresco, en Mar del Plata, nunca pierde su espacio. En estos días, las temperaturas bajaron ligeramente, pero demostraron que aún con el paso de un frente podemos sostener máximas por arriba de los 21°C. Otra señal clara de que el verano, al menos climáticamente, está instalado. El viento del sudoeste y el aire seco, junto con el cielo algo nublado, fueron el panorama del viernes y del sábado recientemente concluidos. En estas condiciones vivimos la primer parte del último fin de semana de la estación de las flores.
  La segunda, es decir, el domingo entrante, la situación va a avanzar. El viento, que comenzará a soplar desde el norte en breve, va a elevar el termómetro desde valores fríos de la mañana hasta una tarde con 27°C. Luego, el viento del este, que puede ser fuerte, va a refrescar un poco, pero aún en condiciones espléndidas de tiempo soleado. Ciertamente, será un día muy feliz de primavera. El verano tiene pensado arrancar con calor moderado, antes de un martes de lluvias y tormentas. En cuanto a la canícula, esa sucesión de días posteriores al 21 de diciembre, que se caracterizan por sus altas temperaturas... Bueno, conviene esperar para estar seguros, pero en principio parece ser que este año también vamos a tener calores importantes alrededor de la Navidad.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Primavera sin cepos

  Siendo casi 18 de diciembre, la sensación de que el verano ya empezó es innegable. La cercanía de las fiestas de fin de año parece tapar el hecho de que el próximo lunes habrá comenzado la nueva estación. Pero, sobre todo, de que la primavera se termina. ¿Qué balance podemos hacer de esta edición? Pues bien, hubo un poco de todo. Un septiembre hosco, menos atractivo que su predecesor. Octubre vino con ganas de batir todos los récords de frío, y lo hizo, con una máxima media tres grados y medio por debajo del promedio histórico. Noviembre trajo algunos episodios tormentosos interesantes, pero quedó lejos de lo que pasó otros años; en cuanto a las temperaturas, normalizó la situación fría que se venía dando, sin sobresaltos. Diciembre, hasta ahora, en su etapa primaveral, tuvo un arranque fresco, pero vimos la semana pasada que fue capaz de entregar tardes bien calientes, marcando incluso el pico anual de temperatura. Ciertamente, la primavera 2015 fue totalmente libre de hacer lo que quiso. Y, a su modo, nos supo conducir a esta inminencia del verano, realizando su trabajo como debía.
  En estos días, el tiempo intentó volver a la senda del calor. Tras un refresco de un par de días, volvimos a las máximas que rondaron los 26 grados, con aire húmedo y cierta inestabilidad que al final pasó de largo. Hoy jueves la tarde fue radiante, aún con cierta pesadez dando vueltas. Mañana, la situación será cuasi-otoñal, con aire más seco, viento regular del sudoeste, alguna nube capaz de oscurecer el panorama y una máxima agradable. Algo parecido tendremos el sábado. A partir del domingo, y como si el almanaque decidiera concordar con el solsticio, volverá el calor con todo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Fresco por decreto

  Luego de algunos días en los que el avance del verano fue evidente, y el calor se hizo definitivamente protagonista, la situación cambió otra vez. Este lunes sentimos un notorio retroceso, a menos de una semana de la nueva estación. Venimos de un domingo que respetó las pautas de las jornadas previas, con marcada amplitud térmica, cielo radiante de sol, viento que elevó el termómetro por arriba de los 32°C en las primeras horas de la tarde y que causó un refresque en las últimas horas. Tras ese domingo pletórico, el lunes arrancó con tormentas que si bien no fueron importantes, dejaron un par de truenos de colosal repercusión sonora. Casi bombas. Con la lluvia, llegó un nuevo fresco que ya parecía olvidado; de repente, la máxima fue de 20°C, y al mediodía teníamos apenas 15. El viento del este se encargó de sostener un buen nivel de humedad y de impedir mayores temperaturas. De esta manera, la primavera decretó que el verano todavía no empieza.
  No esperamos un cambio notable para el martes, salvo por el hecho de que no va a llover, que no es menor. En cambio, el cielo algo nublado dominará toda la jornada, al igual que el viento del este, por lo cual no habrá un aumento perceptible de las temperaturas. El miércoles, al cambiar al norte, tendremos una máxima de alrededor de 28°C, en un contexto de avance de nubosidad, intensificación del viento e inestabilidad por la noche. Tras eso, un poco más de fresco antes de seguir caminando hacia un inminente verano.

sábado, 12 de diciembre de 2015

Resfrío express

  En el último post se hablaba de que había llegado un cambio, que el verano había dado un paso adelante. Bueno, lo que pasó entre ayer y hoy no sólo confirma la hipótesis mencionada, sino que marcó un precedente inédito para el año, y casi diría que para las primaveras en general. Es sabido que entre septiembre y diciembre es habitual tener amplitudes térmicas marcadas; tardes en las que el abrigo usado por la mañana no tiene razón de ser. Entre el jueves y hoy, la sequedad inusitada del aire costero fue responsable de los ominosos contrastes entre temperaturas mínimas y máximas. Ayer viernes, a las cinco y media de la mañana se sentían 8 grados, un valor frío. A las tres y media de la tarde, 10 horas después, 35,2°C era el pico diario. Es decir, 27,2°C de amplitud, la mayor registrada por lo menos en seis años, y muy probablemente en todo el siglo. Además, se batió el pico anual de temperatura. Este sábado no quiso quedarse atrás, y mantuvo la onda: 11°C de mínima, más de 32°C de máxima. Fue escandaloso, tanto ayer como hoy, el descenso del termómetro apenas el viento cambió al sudeste. En ambas jornadas, más de 10 grados en una hora y media. La atmósfera está buscando que nos engripemos de golpe.
  Mientras una tormenta enorme se desarrolla sobre el Litoral argentino, por estos pagos esperamos que se acerque un frente frío hacia el fin del domingo para aliviar los calores. Debido a la ya citada sequedad del aire, es difícil que vayamos a tener tormentas. Antes, otra jornada caliente, aunque no sofocante; 29°C de máxima, cielo nublado y viento del norte que prontamente cambiará al sudeste. El lunes, la humedad, el aire fresco y el viento del mar tomarán el control, con lo cual tendremos un inicio de semana indulgente y sin necesidad de lamentar calores desacatados.

jueves, 10 de diciembre de 2015

Llegó el cambio

  Como si la naturaleza y la sociedad argentina estuvieran en concordancia, como si el calendario y la atmósfera coincidieran, el 10 de diciembre, fecha histórica para la democracia argentina, fue el escenario del inicio de un nuevo mando. Hasta ahora, veníamos un poco cansados de lo mismo: una primavera que iba y venía, que no terminaba de ofrecer clima estival y que rehusaba abandonar el tiempo fresco. Algo en este jueves marcó que la cosa va para otro lado. El miércoles se había ido dejando una tarde templada, marcada por el viento del este hasta que un impulso tardío de aire cálido dejó una máxima de 26°C, pasadas las seis de la tarde. No obstante, el mismo día a la noche hubo espacio para un refresque, por lo tanto tuvimos hoy 7°C de mínima. Por acción constante del viento del norte, seco y regular, llegamos a casi 31°C, el valor más alto en lo que va de la primavera, y la primera vez en la temporada que superamos los 30 grados. No duró mucho: cambió al toque el viento al sudoeste, otra vez, y refrescó al punto de que contamos con 16,2°C a las 23. Pero el calor de verano ya está entre nosotros.
  Desde mañana llega el momento de la verdad. ¿Podrá sostenerse la promesa de que el frío ya quedó atrás? ¿Tendremos que desilusionarnos otra vez, ante un nuevo avance del tiempo que no nos gusta tanto? Todo parece señalar que hasta el sábado se va a mantener este tipo de aire, ultra seco, volátil, capaz de entregar mañanas muy frescas y tardes calientes. De hecho, esperamos 12°C de mínima para el viernes (muy probablemente menos), y 33°C de máxima, una temperatura alta incluso para diciembre. Ante este tipo de golpes de calor, suele ocurrir que la atmósfera reaccione con una rotación del viento al sudoeste por la tarde, como pasó ayer y hoy. Mañana no será diferente la situación. El sábado, por otra parte, quizás no haga tanto calor, pero igual estará denso, ya con la inminencia de alguna tormenta para la noche. Tras todo esto, vendrán días un poco más relajados, pero no frescos. Este es el cambio, que ya empezó.

martes, 8 de diciembre de 2015

Traspaso de mando

  En estos días asistimos al cambio de orden en el país. Durante los últimos dos meses y medio, la primavera avanzó lo suficiente como para que cada tanto haga calor, pero no como para que deje de hacer frío. El domingo, for example, la máxima fue de 17,4°C, con una mínima del lunes de 6°C. ¿Qué es lo que está pasando? Pareciera que la anterior gestión no quiere colaborar con la que llega. Si el invierno se pusiera un poco más las pilas y cediera lugar, ya estaríamos en la playa. Hoy miércoles el día se mantuvo raro, nublado, inestable, pesado, gris, sórdido. Un feriado poco atractivo, con 25°C de máxima, un valor que no despreciamos, pero que sin sol no se entiende mucho. A esta hora, el viento parece tender a cambiar al sector oeste-sudoeste, lo cual es evidencia del paso de un frente frío.
  Justamente, mañana soplará el viento del sur otra vez. En este caso, no vamos a acusar un descenso térmico pronunciado, dado que esperamos 23°C de máxima, ya con el sol brillando en el cielo. Casi como si estuviera todo orquestado, el jueves comenzará a sentirse fuerte un proceso propio del verano entrante. Con un cambio y afirmación del viento del norte, el aire cálido que está dando vueltas en el sur de Brasil va a poder acercarse al centro argentino. Como consecuencia, tendremos temperaturas que, arrancando frescas por la mañana, van a elevarse por las tardes hasta valores de playa. Por ejemplo, en Mar del Plata, el viernes tendremos alrededor de 31°C de máxima. En Buenos Aires, 35°C. Y así. No queda muy claro, todavía, qué va a pasar después. Sí se sabe que el 10 de diciembre será un día de cambios.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Resistencia

  5 de diciembre y todavía hay que tener el abrigo a mano. Esta primavera ciclotímica, timorata, de actuaciones débiles, no consigue afirmar el avance del calor. En noviembre no alcanzamos los 30°C en ningún momento. En diciembre, el primer día estuvo cálido, y después la cosa fue cambiando. El segundo día, el miércoles pasado, las nubes y el viento del este derivaron en tan sólo 17°C de máxima. Al jueves siguiente, con un poco de viento del norte, llegamos a 26°C, en un ambiente húmedo e inestable, pero que finalmente no fue causa de lluvias. De lo que no zafamos fue de un viernes con nieblas matinales y nocturnas; en el medio, una tarde cuasi gris, con 22°C de máxima y la sensación de que podía haber sido peor. Este sábado, con el paso de un frente frío bien claro, el fresco volvió con fuerza, al punto de que a esta hora de la medianoche rondamos los 10°C, con aire seco y un viento del sur todavía muy firme. Ciertamente, las fuerzas del invierno se resisten al cambio, y planean mantenerse de pie para disputarle al calor tanto terreno como les sea posible.
  Este domingo va a ser otra batalla perdida para el verano, que en teoría ya comenzó. Luego de una mañana fría, tendremos 17°C de máxima, un valor que ya no podemos considerar completamente normal (sobre todo porque ya se estaría repitiendo en sólo seis días del nuevo mes). Luego, a medida que el viento pueda volver a soplar desde el norte, el termómetro irá repuntando. Atención, porque la previsión marca que la semana que viene va a cerrar con calores importantes.

martes, 1 de diciembre de 2015

Recta final

  Y así, casi sin darnos cuenta, cayó diciembre. Mes en el que las vidas cambian rotundamente: pasamos de una cantidad de días ajetreados, cargados y difíciles, a la relajación de las fiestas, las comilonas y el tiempo disfrutado con los seres queridos. La primavera se dispone a finalizar su tarea en las tres semanas de existencia que le quedan. Ciertamente, se dice que hoy comienza el clima de verano, lo cual no parece delirante si vemos lo que ha pasado. Ayer lunes, con 5°C de mínima, se despidió un noviembre que se mantuvo dentro de los promedios normales. Todo un logro, tras un octubre frío como nunca habíase visto. Hoy, con el cambio de mes, llegó el tiempo cálido, y la máxima ya superó los 29°C, impulsada por el viento del norte, el sol y un poco de aire seco. No obstante, el calor no duró mucho, ya que se formaron tormentas que dejaron a su paso sus consecuencias, y fueron la señal del paso de un frente cuyo viento regular del sur se siente hasta estas horas de la noche. De hecho, el cambio fue notable: 14°C a las 23. Esto también es la primavera, ya lo sabemos.
  Mientras vamos transitando la recta final del año, el tiempo sigue su curso, en un verano que ya intuimos que no va a caracterizarse por las temperaturas elevadas. Justamente, mañana miércoles tendremos 19°C de máxima, con una marcada influencia del viento marítimo, que a pesar del sol reinante no permitirá que el termómetro supere ese valor. Será cuestión de esperar a que vuelva a soplar el aire del norte, cosa que estaría ocurriendo entre el jueves y el viernes. También es cierto que, apenas vuelva el calor, pasará algún otro frente desplomando la temperatura, con lo cual no quedan dudas de que no vamos a aburrirnos en los días que vienen.