viernes, 28 de febrero de 2014

La decadencia del verano

  ¿Alguien más que esté sorprendido de lo rápido que pasó el verano? Todos los años, la misma frase hecha, relacionada con la percepción de que estos dos meses se escurrieron como el agua. Mañana es 1° de marzo, lo cual implica que el año, posta posta, comienza. Digo, el año con el trabajo y las clases ya definitivamente instalados. Además, desde lo climático, el otoño arranca mañana; es decir, el auténtico clima otoñal debería notarse desde este nuevo mes. Ahora, si hubo algo que ayudó a sentir lo efímero de este verano, fue la semana que estamos cerrando. Las temperaturas fueron dignas de abril. Este viernes, la máxima, con mucho esfuerzo, alcanzó los 22°C, tras un jueves con agradables 20,5°C. El sol pudo actuar tenuemente, dado el viento del este que impidió la llegada de aire apenas un poco más templado. Claramente, hemos notado un cambio en los parámetros térmicos en esta semana. Me refiero a que lo que hace algunos días era considerado "fresco", ahora no lo es tanto, habiendo tenido mínimas de entre 7 y 8 grados. Lo mismo con el calor: esperar 26°C es pretender tiempo "cálido", cuando hace un mes, con esa temperatura parecía que había que tener encima un abrigo liviano. Esto, sin idas ni vueltas, es la decadencia misma de una estación que ya dio todo lo que podía dar... O eso aparenta.
  En medio de esta transición, el SMF alcanzó los 200 miembros: todo un hito a los ojos de un grupo que comenzó como un juego entre amigos. Pronto será difundida y comenzará a funcionar la plataforma tuitera de este servicio: información al instante y en 140 caracteres. Este fin de semana largo será escenario, además de estas cuestiones, de días húmedos, templados e inestables. Nuevamente, las lluvias van a persistir durante tres o cuatro días consecutivos en muchas partes del país; en Mar del Plata, no lloverá demasiado, pero no se descartan cambios. En principio, este sábado va a tener una máxima un poco más alta debido a cierto aporte del viento del noroeste durante la mañana. El domingo, en cambio, no pretendamos más de 22°C, otra vez.

miércoles, 26 de febrero de 2014

La ironía del buen tiempo

  Tiempo bueno no significa perfecto; tampoco significa lógico. Se supone que, cuando un centro de alta presión se ubica sobre el sur de la provincia, como ocurre desde hace un par de días, tenemos sol, aire fresco y estable. Es verdad, se está cumpliendo, excepto la parte de "sol", dado que las nubes que el mismo aire trae del mar se retroalimentan constantemente y nunca llegamos a tener un cielo despejado. La semana pasada, recordaremos, pasó algo similar: cuando subió la presión, bajaron las temperaturas durante varios días. Todo lindo. Ahora, es llamativo (aunque perfectamente normal) lo que ocurre con estos sistemas. Mientras a nosotros nos generan frío a causa del viento del sur, a la gente que vive al sur de donde esté el anticiclón le lleva el aire más cálido desde el norte. En definitiva, un centro de alta presión es como un globo que expulsa aire desde todos sus lados: quien lo tiene al sur, obtiene viento del sur; quien lo tiene al norte, recibe aire desde el norte; etcétera. El resultado evidente son las temperaturas. Mientras en la costa rezábamos para llegar a los 19°C (que ni ayer martes ni hoy llegamos), en Chubut, por ejemplo, las máximas superaron los 32°C. En Río Gallegos, una de las ciudades más australes del mundo, hubo 27,4°C de máxima. Y así. Ironía es que el buen tiempo venga a alterar lo normal del tiempo.
  Esta situación, la nuestra de aire fresco, relativamente seco y nubes dando vueltas la vamos a tener otra vez este jueves, pero con un poco más de sol y menos viento. En la Patagonia, de a poco van a cambiar los vientos, dado que está ingresando un nuevo frente frío: pronto dejarán de ser la región más calurosa del país, recreo concedido por un par de días. El mismo frente va a llegar a esta parte del mundo dentro de algunos días, por lo que hasta entonces veremos crecer las temperaturas hasta el sábado, cuando alcancen un agradable pico de entre 26 y 27 grados. Ah, y no va a llover hasta nuevo aviso.

lunes, 24 de febrero de 2014

No, el verano todavía no terminó

  Aunque no se note, y el tiempo esté demostrando otra cosa, ni el calendario ni la posición de la Tierra con respecto al Sol han decidido este año que el verano terminara antes del 21 de marzo, como habitualmente lo hace. Es que hace un par de semanas que no hace calor. Digo, calor en serio, porque días lindos, aunque fueran pocos, los hubo, y con temperaturas agradables. Pero calor de querer meterse al agua, eso, quedó en enero. Sólo una vez en lo que va del mes, la temperatura superó los 30°C. ¿A qué se debe esto? No sé si hay una respuesta concreta; el clima de un mes es la suma de sus diversos fenómenos. Si tenemos en cuenta que la naturaleza tiende al equilibrio siempre, en lo chico y en lo grande, entonces podemos pensar que, tras un diciembre y enero más calurosos de lo normal, debe venir un febrero y, eventualmente, un marzo, relativamente frescos. Lo cierto es que ayer domingo, con una máxima de 26,9°C (casi una limosna al lado de lo que teníamos hace un mes), la gente disfrutó como si nunca hubiera salido a la calle. Pero hoy lunes, el frente frío que se esperaba pasó más temprano, por lo que ni el intento de tener algo de aire templado tuvimos. A esta hora, el viento del sur está invadiendo la ciudad de manera firme. En otras provincias donde ha llegado este sistema, se han generado lluvias y tormentas, de abundante cantidad de agua; en Mendoza y San Juan, además de llover todo el lunes, las temperaturas bajaron hasta los 13 o 14 grados, con un viento que llegó a ser digno de un memorable temporal. La sacamos barata en Mar del Plata, después de todo.
  Este nuevo adelanto del otoño viene en línea con el de la semana pasada. Mañana martes, las lloviznas intermitentes van a estar presentes otra vez, con viento que irá rotando al sudeste y temperaturas que no van a alcanzar siquiera los 20 grados. Durante la semana, el termómetro irá subiendo lentamente, hasta alcanzar su pico el sábado, en otra jornada templada y agradable. Esto es el verano en su fase decadente, pero verano al fin.

sábado, 22 de febrero de 2014

Insólito: día lindo en Mar del Plata

  Recuerdo uno de los primeros posteos sobre este mes, hace ya más de 20 días. Hablaba de que en el imaginario popular, febrero es un poco menos clemente con el tiempo que su predecesor, y que al mismo tiempo eso no se refleja tan tajantemente en los promedios y registros históricos. Bueno, si algo ha hecho esta edición del segundo mes del año es acrecentar la idea que el común de la gente tiene. Esta semana reinaron las nubes y la humedad, además de lluvias y lloviznas, que hasta ayer a la tarde (aunque de forma aislada) cayeron sobre la ciudad. Las temperaturas se vieron sujetas a estas cuestiones, y no pudieron reflejar valores propios del verano. Por eso, cuando hoy el sol brilló con una luz que se extrañaba, fue esperable que muchas personas salieran de sus escondrijos para disfrutarlo, aún siendo que el leve viento del este impidió que tuviéramos siquiera 22°C de máxima. No importa: luego de tanto gris, un poco de cielo azul se aprovecha.
  El tiempo no estuvo tan sencillo y lineal en todo el país como en Mar del Plata. Talvez el suceso de la semana haya sido el tornado en Berazategui, no pronosticado dada su naturaleza espontánea y repentina. Afortunadamente no hubo víctimas, exceptuando los daños materiales. Lo concreto es que la masa de aire cálido y húmedo sigue ubicada sobre el noreste del país, y parte de ese vapor de agua está dando vueltas sobre el centro; esto puede generar tormentas en zonas de calor durante los próximos dos días. Aquí, en la costa, el domingo va a ser el último día de playa del mes, de hecho, uno de los pocos que hubo; la máxima rondará los 28°C. Tras esto, llega un nuevo frente asociado a un centro de baja presión, por lo que esperemos viento, fresco y precipitaciones para el lunes y el martes. De a poco, la palabra otoño irá resonando en el subconsciente.

jueves, 20 de febrero de 2014

Tiempo minimalista

  La humedad en Mar del Plata, actor central de toda esta semana, genera diversas consecuencias. Una de ellas tiene que ver con el cabello de las señoritas; otra, con los dolores que muchas personas acusan en los huesos. A nivel meteorológico, como hemos destacado en un anterior posteo, la humedad elevada produce cierto estancamiento en las temperaturas, con amplitudes térmicas reducidas. Ahora, viendo lo ocurrido entre el miércoles y el jueves, podemos ver un dato interesante. A pesar del paso de un frente, evidenciado en el cambio del viento al sur y en las tormentas que se suscitaron durante la última madrugada, no cambió el aire. De hecho, seguimos teniendo la misma humedad y el mismo "termoestanque". Esto es también consecuencia de la masa de aire presente, saturada de vapor, que impide grandes cambios en las condiciones meteorológicas. Podríamos afirmar que la humedad vuelve minimalista, detallista y poco variable al tiempo. Por ejemplo: el miércoles, la máxima superó los 25°C; pasado el frente y rotado el viento, la máxima se ubicó alrededor de los 23°C; así de poco parece haber influido el sistema mencionado.
  Sin embargo, de a poco, durante los próximos días esta tendencia va a aflojarse. No este viernes, otro día gris en gran parte, neblinoso y entre fresco y templado. Pero a partir del fin de semana, con una mayor presencia del sol, tendremos mínimas un poco más bajas y máximas sin duda más altas. No será un cambio radical, pero al menos dejaremos de lado las nubes abundantes. Igualmente, no hay que ilusionarse demasiado, dado que para la semana que viene esperamos nuevamente una masa de aire fresco cuasi-otoñal. Como para ir cerrando un febrero un poco soso y aburrido.

martes, 18 de febrero de 2014

Termoestanque

  El verano en Mar del Plata tiene diversas facetas. Una de ellas es el calor seco, ideal para la playa; otra es el calor húmedo, mucho menos agradable que el primero. Pero una cara del verano que nunca falta, y que suele darse con frecuencia en febrero, es esta clase de días en los que reinan la humedad y los cielos nublados. Hace varios días que parece que llueve en cualquier momento (incluso han caído algunas lluviecitas), pero no se larga definitivamente. Por otro lado, el viento, persistente y perseverante desde el norte o noreste, ya no puede aportar más humedad de la que trajo. En consecuencia, las temperaturas sufren lo que denomino un estancamiento térmico: varían poco o nada. Muy común es esto en invierno, en las sudestadas que durante días descargan lluvias. En esta época, las amplitudes térmicas no se reducen tanto, pero lo cierto es que no hay gran diferencia entre las marcas de la mañana, la tarde y la noche. Este martes, por ejemplo, tuvo 19,4°C de mínima, y 24,6°C de máxima. Este fenómeno tiene algunas ventajas prácticas, pero también dificulta el descanso nocturno. A la vez, lo mismo está ocurriendo en gran parte de la provincia, aunque con menor obviedad: la costa aporta mucho para la regulación de las temperaturas.
  Lo que viene para los próximos días tiene que ver con esto: amplitudes térmicas bajas. Por lo tanto, entre las mañanas y las tardes no va a haber mucha variación en las temperaturas. El cielo nublado va a continuar este miércoles, nuevamente con la inminencia de precipitaciones. Luego, a causa del paso de un débil frente, cambiará el viento, pero no se va a modificar el escenario de aire húmedo y templado. Para ello, habrá que esperar varias fechas más.

domingo, 16 de febrero de 2014

Las otras lluvias

  Antes de tratar el tema al que este post refiere, me permito dar nuevamente la bienvenida a los eventuales lectores de este sitio. A partir de hoy, tenemos un diseño un poco más bonito en el blog. Es otra señal de cómo ha crecido la comunidad del SMF en los últimos meses. Ahora, volviendo a la realidad meteorológica, tenemos dos cuestiones importantes de las que hablar. Hemos visto llegar al centro de alta presión que veníamos esperando; el mismo llegó a marcar 1029 hPa en Mar del Plata durante la noche del viernes. Sus consecuencias directas siguieron, y siguen, notándose: el cielo cada vez más nublado, viento regular del este o noreste, humedad y temperaturas que han ido creciendo lentamente. Esto es lo que ha ocurrido en la provincia de Buenos Aires. Pero todo este sistema también repercute en el resto del país, a saber: en la Patagonia se viven días despejados, ventosos y cálidos; en el noreste, el buen tiempo se ha mantenido, con temperaturas más bajas de las que venían habiendo; y en Cuyo, el noroeste y el centro del país, la humedad aportada desde la costa ha llegado hace varios días. La misma, al condensarse y no encontrar escapatoria ante la cordillera, generó nubes de lluvia que rápidamente precipitaron. El resultado son las inundaciones en San Juan y Córdoba, por ejemplo. La novedad es que se ha formado un curioso centro de baja presión sobre la zona, y el mismo se mueve hacia el este, prometiendo llevar las lluvias más cerca de la costa. Este es un ejemplo poco frecuente del otro tipo de precipitaciones; aquí generalmente tenemos tormentas a causa de los frentes, pero, parece, tendremos ahora lluvias de tipo orográfico, es decir, las que derivan del choque del aire húmedo con las montañas.
  Mientras tanto, en Mar del Plata ha llovido en algunos barrios. El tiempo para los próximos tres días va a ser claro: mucha pesadez, aire templado o cálido (gracias al viento que cada vez más tiempo va a soplar desde el norte), inestabilidad permanente con probables lluvias o lloviznas a toda hora y cielos nublados. La situación se va a repetir en toda la provincia. Lo que viene después de esto es cierto descenso de temperaturas, primero por el cambio del viento a causa de la influencia del centro de baja presión ya comentado, segundo por un ligero frente que hará su aparición pasado el viernes. Así que a sacar a relucir los paraguas.

viernes, 14 de febrero de 2014

Equilibrismo natural

  La naturaleza es armonía. En los más diversos campos de todas las ciencias naturales, puede estudiarse y comprobarse que la creación tiende a unir las partes que se complementan para alcanzar cierto equilibrio. Este principio se ve, por ejemplo, en los átomos con sus protones positivos y electrones negativos, en la fuerza centrífuga opuesta a la gravedad, en los cuerpos simétricos de la mayoría de los animales... Y desde luego que en la atmósfera también. Mar del Plata abunda en ejemplos de esto; basta citar la brisa marina que aplaca los calores de la tierra. Pero existe también cierto equilibrio a mayor escala: si tenemos un año frío, el próximo seguramente sea un poco más caliente de lo normal. En estos días de febrero, ya podemos ver dos grandes fases meteorológicas. Los primeros diez u once días, reinó, con matices, la presión baja; tuvimos entonces variabilidad en las temperaturas, calor, humedad y tormentas. Este miércoles llegó a la zona un centro de muy alta presión (a esta hora, casi 1029 hPa), cuya influencia no sólo se está notando, sino que se va a extender durante varias jornadas más. No vamos a empatar los 11 días de presión relativamente baja, pero en la cuenta, en el promedio, seguramente alcancemos cierta armonía. La naturaleza tiene esta clase de belleza: la del orden como principio fundamental.
  No debe entonces sorprendernos que tengamos ya tres días consecutivos con menos de 22°C. Este viernes tuvimos la menor máxima del mes, de la mano de un cielo parcialmente nublado y un perseverante viento del sudeste. A medida que el centro de alta presión se vaya moviendo, iremos observando al viento rotar al noreste. Los resultados serán claros: aumento ligero de temperaturas, de humedad y de nubosidad, incluso con probables precipitaciones desde el domingo. En el oeste del país, este mismo centro no cesa de llevar aire húmedo, que al chocar con las montañas, produce un tiempo sumamente lluvioso y muy fresco; algunas ciudades están en alerta por crecida de ríos. Iremos informando acerca de la evolución de este proceso.

miércoles, 12 de febrero de 2014

La otra cara de febrero

  Este mes, sobre el cual ya he opinado previamente, es especial. Hay una fama, no del todo cierta, no completamente falsa, de que es más feúcho que enero, con menos sol y mayor cantidad de lluvias. Bueno, podemos ir adelantando que los días que vienen van a contribuir a este imaginario colectivo. Como hemos podido notar, llovió el martes, aunque menos de lo que originalmente se esperaba. En cierto momento, con un rato de sol apareció el viento del oeste, que ayudó a secar el terreno y a ir aplacando los calores. Hoy se instaló definitivamente el viento del sur y después del sudeste, que no nos permitió pasar de los 21,6°C de máxima, con los últimos vestigios de aire caliente dando vueltas. La situación fue gris, aunque de a ratos saliera el sol. Mientras tanto, de a poco este aire fresco fue invadiendo el país; ya está flotando sobre parte del Litoral y todo el centro argentino. El aire caluroso y húmedo queda circunscripto al extremo noreste. Febrero, decíamos, es el verano, calor y sol, pero también es estas irrupciones otoñales, que preanuncian eso que todos sabemos pero de lo que nadie habla.
  A partir de ahora, y como no pasaba desde hace semanas, hablaremos y oiremos hablar de un centro de alta presión. El mismo va a ser responsable de la invasión persistente del viento del sudeste; sus consecuencias son conocidas: aire fresco, ligeramente húmedo, neblinas matinales y aumento progresivo de la nubosidad. Incluso, luego de varios días de viento marítimo, las temperaturas tienden a subir lentamente y a generarse grandes nubes de lluvia. Este será el caso, pero veremos llover recién después del domingo. Hasta entonces, viviremos este tentempié que el otoño nos deja de muestra gratuita.

lunes, 10 de febrero de 2014

140 años no son nada

  Pero, también, son un montón. La querida ciudad de Mar del Plata celebra este 10 de febrero un nuevo aniversario; es especialmente tenido en cuenta por tratarse de un número redondo, a partir de cierta fascinación que tenemos las personas por las cifras terminadas en 0. Esta ciudad, llamada "la feliz", ciertamente está plagada de tantos problemas e injusticias como de belleza natural. Pero la intención de este espacio, como siempre, es hablar del clima. Y justamente, el que tiene Mardel, y que comparte únicamente con las ciudades cercanas de la costa, es prácticamente único en el mundo. Clasificado como templado oceánico y con lluvias moderadas, es mucho más que una descripción técnica. Es la brisa de verano, cuando pica el sol y hace falta un refresco; es el vientito del noroeste en invierno, cuando viene bien un poco de aire un poco más calentito; son las tormentas de primavera, que tienen un atractivo particular dada su facilidad para la sorpresa; son los días ventosos del otoño, cuando las hojas de los árboles son música en los oídos de los ciudadanos. El clima marplatense es casi perfecto: sólo le faltan, a mi entender, más días con nieve... Por lo menos uno o dos al año en los que nieve de verdad. Pero esto también es señal de lo bueno que es nuestro clima, dado que la perfección, una vez más, no existe. Esto es de lo mejor que tiene la ciudad, motor de su alto nivel de turismo. Aguante, entonces, el clima marplatense.
  Volvamos al tiempo de estos días. Como se vio, el aire estuvo seco, insólitamente seco, durante el domingo. Pero al reingresar el viento del norte, la humedad se instaló otra vez, por lo que este lunes se sintió un poco más el calor, con una máxima de casi 28°C. Estamos entrando en los últimos dos días del frente estacionario; observaremos cómo se retira, no sin antes regalarnos las últimas lluvias y tormentas en el centro-este del país. Luego de este martes inestable, llegará el anhelado cambio de aire, definitivo y contundente. Ah, eso sí: otoño para todos en verano a partir del miércoles y hasta, al menos, el sábado.

sábado, 8 de febrero de 2014

Pronósticos al borde de la crisis

  Como para no perder la costumbre de los últimos 10 días, el tiempo en el centro y norte argentinos está determinado por el frente estacionario, de los más largos y perseverantes que he visto, que se ubica sobre el Litoral y Uruguay. Es frecuente que en medio de este tipo de sistemas, el tiempo se comporte de forma más impredecible que de costumbre, debido a los vaivenes que dicho frente sufre. En este caso, hace ya algunos días que pronosticar está siendo dificultoso, ya que los días no siguen los parámetros normales. Ejemplo: en Mar del Plata, el viernes a la tarde el viento rotó al sudoeste, aunque no hubiera pasado ningún frente frío; el resultado fue un descenso de temperatura más pronunciado de lo esperado, aunque talvez no sea considerado extraño teniendo en cuenta que tampoco hizo el calor que se había anunciado. La cuestión es que este sábado tuvimos 12,8°C de mínima. Ok, pero se suponía que el viento del norte iba a hacer repuntar el termómetro... Bueno, desde temprano sopló la brisa marina. ¿Por qué? No tengo respuesta. El punto es que, a pesar de este viento habitualmente fresco, hizo calorcito, aparte de la humedad elevada. Pero, ¡oh sorpresa! A la mañana se había formado una FLOR de tormenta, capaz de generar grandes cantidades de agua en la provincia de Buenos Aires y en La Pampa, además de hacer caer varios grados las temperaturas. Entonces, nos dispusimos a esperar el espectáculo tormentoso. Alrededor de las cinco de la tarde, cayeron algunas gotas. Y listo, ya está, suficiente. Al rato, se puso lindo y se despejó el cielo. Ah, y bajó más la temperatura, de tal forma que arrancamos el domingo errando el pronóstico de temperatura mínima para hoy. Anarquía atmosférica.
  Así que las cosas están un poco alteradas por estos días. Lo que las previsiones esperan para este domingo (distinto de lo que vaya a ocurrir) es que el viento del este marque las horas, impidiendo altas temperaturas. El sol estará presente en todo momento. Mientras tanto, el calor súper húmedo va a mantenerse sobre el Litoral. La semana tendrá dos segmentos: primero, el tiempo como viene hasta ahora, pesado y con un desenlace muy tormentoso, y el segundo, prácticamente una ola de frío veraniega. Más detalles cuando los pronósticos recuperen exactitud.

jueves, 6 de febrero de 2014

Estanque atmosférico

  No es un estanque de esos en los que nadan los patos y florecen los nenúfares. Pero, valga la metáfora, es un poco lo que ocurre en gran parte de Argentina desde hace ya más de una semana. Teniendo en cuenta que los procesos meteorológicos, cuanto mucho, duran tres o cuatro días (en verano, por lo general, aún menos), es sorprendente ver cómo se siguen manteniendo algunas condiciones ya comentadas en este sitio. Repasemos. Un frente estacionario se ubica sobre el Litoral y extiende su dominio sobre Uruguay. Dicho sistema genera, con intermitencias, lluvias y tormentas, retroalimentadas por una masa de aire calurosa y húmeda, la misma que este jueves se reflejó en sensaciones térmicas de hasta 46°C en el norte del país. En Mar del Plata, se sintieron los efectos del paso de un frente frío, el cual nos implicó un miércoles lluvioso y pesado, y hoy un día con frío matinal y aire templado, dado que el viento rápidamente volvió a llegar desde el norte. Afortunadamente, el aire está un poco más seco, pero las cosas no se han solucionado definitivamente.
  El SMN ha actualizado un informe, lamentando comunicar que el estacionamiento del frente ídem se extenderá hasta el miércoles. Sí: 5 días más de lluvias intermitentes sobre zonas que ya están inundadas. Malísimo. Aquí, los efectos serán claros. En todo momento en que se sostenga el viento del norte, va a hacer calor cada vez más húmedo. Durante el fin de semana, con el paso de otro frente frío, bajarán las temperaturas provisoriamente. Pero el cambio definitivo, capaz de entregarnos un par de jornadas otoñales, será durante la semana que viene. Mientras, a aprovechar un viernes y un sábado aptos para la playa.

martes, 4 de febrero de 2014

Calor y humedad. *A millones de mosquitos les gusta esto*

  Escuché en algún momento a alguien preguntando por qué, en medio de un verano con tantos días de mucho calor, no habían aparecido tantos mosquitos como en otros años. Es cierto: los bichitos más detestados por el ser humano son muy amigos de esta época del año. Pero algo necesitan fundamentalmente para reproducirse, y eso es agua estancada, donde poner sus huevitos que pronto serán larvas. Al no llover durante algunas semanas y mantenerse el aire relativamente seco, no hubo proliferación masiva de estos animalitos. Sin embargo, la cosa cambió de repente. Ahora tenemos temperaturas más bajas, más racionales, pero con humedad mayor, como lo notamos a simple tacto desde hace varios días. El resultado es este brote invasivo de mosquitos que se nota especialmente en zonas de mayor vegetación. Es que este aire, agradable pero denso por momentos, se mantiene desde que el ya comentado frente estacionario ejerce su influencia sobre parte del país. El lunes, por ejemplo, tuvo cielos nublados, alguna tormenta y aire pesado. En cambio, el martes fue un día soleado y luminoso, con humedad un poco alta y viento del noreste. Típico cóctel para la reproducción de los insectos.
  Este miércoles pasará un frente frío por esta zona del país. El mismo ya está implicando tormentas no menores ni zonzas en el sudoeste bonaerense y en La Pampa. Lo que esperamos es mucha lluvia, mucho trueno y ráfagas. Luego, cuando el viento rote al sur, observaremos cierto descenso de la temperatura que rápidamente será neutralizado por el aire caliente y húmedo, que no se irá definitivamente porque el frente piensa seguir estacionado al menos hasta el viernes. Así que a tener bien a mano los repelentes.

domingo, 2 de febrero de 2014

Febrero, mes de la decadencia

  Y ya casi parece que se termina el año. Enero quedó atrás, dejándonos calores que por mucho tiempo serán recordados, y tormentas copiosas que causaron algunos estragos. Comenzó el segundo mes, también bautizado como el domingo del año, debido a su componente de mucho descanso, aburrimiento y tiempo poco apetecible. Pero, ¿cuánto hay de cierto en que el clima de febrero es peor que el de enero? Pues, lo cierto y concreto es que, en los promedios, no difieren demasiado; el primero es apenas más caluroso, el segundo suele tener mayor facilidad para las nubes abundantes. Muchos recordaremos febreros soleados, en los que el calor y la playa superaron lo entregado por sus antecesores; también podemos pensar en otras ediciones de este mes en las que el tiempo fue menos turista-friendly que en los eneros previos. No sé... Lo que sí puedo aventurar a decir es que, en este mes, comienzan a achicarse seriamente los días, lo cual repercute en las temperaturas. Si bien estamos lejos del final del verano, en las próximas semanas la curva del calor comenzará a bajar, lenta pero inexorablemente. Febrero es el mes de la decadencia del verano, aún cuando no es en él donde termina dicha estación.
  Este año, el mes arrancó con un día un poco gris, entre fresco y templado y plagado de viento del este. Luego, el domingo soleado y húmedo tuvo ratos aptos para la playa, pero al cambiar el viento al sur bajaron las marcas. La semana, mientras el frente estacionario del Litoral y la Capital sigue autogenerando lluvias y tormentas sobre la zona, va a arrancar con un lunes soleado pero con viento del este, aunque en un marco de aire cálido. Más adelante, vemos un martes caluroso y un miércoles tormentoso, pero a no cerrar filas ya que las cosas están un poco variables a causa del frente mencionado, el cual todavía tiene capacidad para salir con una sorpresa.