jueves, 31 de julio de 2014

Impasse de mal tiempo

  Seguimos atravesando una semana caracterizada por la abundancia de nubosidad. Tuvimos un miércoles agradablemente soleado, el día más luminoso de la semana sin dudas, con viento del oeste que durante la tarde amainó su fuerza y una temperatura para nada despreciable, que alcanzó los 16°C. Pero rápidamente se puso feo otra vez, y este jueves tan gris y húmedo sólo trajo momentos de tristeza y aburrimiento para miles de niños que desearían tener unas vacaciones de invierno más agitadas. La lluvia, que no fue abundante pero sí molesta, se adelantó por lo menos 8 horas. Por lo tanto, también se dio antes el final de las precipitaciones, de modo que alrededor de la tarde sólo quedaba humedad molestando, la que en estos momentos se traduce en niebla. La temperatura se estancó entre los 9 y 11 grados durante toda la fecha. Pero todo este jueves es en realidad una especie de recreo entre lo de ayer, mucho más lindo, y lo que viene mañana, que a continuación será comentado.
  Esta humedad no es inocente. Es expresión de una atmósfera que está conteniendo energía, que se manifiesta hoy con el vapor de agua, pero que en otras zonas del país ya se está mostrando a través de temperaturas elevadas para la época del año. En el norte de Salta hoy superaron los 32°C, por ejemplo. Aquí obviamente no llegaremos a eso, pero mañana, primer día de agosto, muy probablemente tengamos 20 grados de máxima. Díganme si no es un inicio atípico de un mes que sigue siendo invernal. Pues bien, el sábado va a ponerse un poco más templado antes de que se pudra todo y tengamos una santa tormenta. Más adelante, se va a normalizar el aire y recobraremos la normalidad de un invierno bastante piadoso y clemente hasta ahora.

martes, 29 de julio de 2014

Semana de nubes

  Luego de un pequeño franco de domingo, regresa este sitio a la rutina. Superamos la ola de frío, que nos dejó un par de días ultra-invernales, pero un poco menos fríos talvez de lo que se había esperado (sí, todavía menos temperatura que los 9°C de máxima y los -4,3°C de mínima). Rápidamente, la situación cambió de manera radical. Una perturbación atmosférica cubrió el cielo de nubes durante el lunes, forzó al viento a soplar desde el noreste e inyectó la provincia de humedad, generando neblinas y algunas lluvias muy insignificantes en forma localizada. Las temperaturas se ajustaron al nuevo panorama, aumentando algunos grados por la tarde, y muchos por la mañana. Llegado el martes, la nueva situación se mantiene, con el cielo gris y amenazante y el aire fresco y cargado de vapor de agua. Pero no ha llovido tanto como para ser mencionado. Lo que sí cabe destacar es que durante lo que resta de esta semana pasarán otros sistemas similares, que con diferentes características, terminarán provocando que tengamos una semana nublada en su mayor parte. No significa que el sol se tome vacaciones, porque estará presente también, pero mucho menos.
  Sin embargo, este miércoles sí vamos a tener ratos de sol libre, aunque con nubes dando vueltas. En cuanto a las temperaturas, julio va a cerrar con valores promedio; nada demasiado frío ni extrañamente templado. En cambio, el mes de agosto tiene pensado arrancar con una sucesión de dos o tres días con mucho viento del noroeste, de ese que viene recalentado desde las sierras de Tandil y que a nosotros nos hace levantar la temperatura. Entre el viernes y el sábado podremos estar tocando o incluso superando los 20°C. Creo que ese dato basta para vaticinar tormentas durante el fin de semana, o antes, o después, pero en algún momento. Por lo pronto, los anteojos de sol no tienen demasiado que hacer durante los próximos días.

viernes, 25 de julio de 2014

Capítulo segundo

  No sé si las segundas partes son peores siempre. Lo que tengo claro es que desde el punto de vista del MORBO meteorológico, en este caso, la segunda llegada de aire frío de la semana es más atractiva. Pasamos un par de días con importantes fríos matinales, pero con tardes menos difíciles de lo que estaba pronosticado. Por otra parte, el sol brilló mucho y no se registró viento considerable, por lo que para ser una ola de frío, dejó bastante que desear. Pero no era todo. Este viernes, desde el mediodía, empezaron a verse nubes al oeste, de color gris azulado, el color que anticipa viento y frío. Y es lo que tuvimos, y hasta ahora padecemos. Luego de haber llegado a los 14°C, con una humedad bastante baja, se nubló definitivamente, cambió el viento al oeste-sudoeste y llegaron las lluvias, lo que bastó para convertir al viernes en una pesadilla para el aire libre. A esta hora, con una sensación térmica que ya está por debajo del cero, y mientras las lluvias van y vienen, sólo especulamos con una cosa, como siempre que hace mucho frío y hay precipitaciones dando vueltas. Y sí, quién no tiene ganas de ver unos copitos de nieve... Pero qué difícil es que pase en Mar del Plata, dado que el mar nos complica mucho las condiciones. La esperanza va a ser lo último que perdamos.
  Durante la madrugada, si la temperatura baja un par de grados más, tendremos por lo menos algún chaparrón de nieve, talvez no cerca de la costa, pero por lo menos en zonas rurales o serranas. Mañana sábado va a ser el día más frío en lo que va del año; la máxima no llegará a los 9°C y la mínima se va a registrar sobre la noche, cuando el termómetro descienda por debajo del punto de congelación. El domingo va a iniciar con heladas groseras, y escarcha en donde haya la oportunidad; la tarde, fría y ventosa, promete cerrar con nubes. Lo que va a pasar después es insólito: vendrán un par de días con un ascenso de temperatura tan vertiginoso que ameritará comentarios. El martes la máxima va a rondar los 17 o 18 grados, por ejemplo. Mientras, antes de que se termine todo, sigamos mirando por la ventana, a ver si algún copito, aunque sea confundido o equivocado, se asoma.

miércoles, 23 de julio de 2014

Capítulo primero

  Toda ola de frío es un suceso que trasciende lo meteorológico, se cuela en las conversaciones de la gente y ocupa grandes espacios en los medios de comunicación. No es de extrañar dada la infrecuencia de este tipo de fenómenos que, de todos modos, ocurren dos o tres veces todos los años. La que nos compete en estos momentos ya ha brindado algunas imágenes dignas de aparecer en los canales de noticias, como por ejemplo, las nevadas en las sierras cordobesas, en Tafí del Valle y en Ushuaia. Pero, ¿qué es puntualmente lo que está pasando? Bien, ha llegado un pulso de aire cuyo origen se remonta al continente antártico. Esta irrupción ya removió el aire húmedo y cuasi-templado que teníamos hasta hace un par de días. Sin embargo, este miércoles no ha tenido temperaturas rigurosamente bajas, aunque sí fue un día decididamente frío. Vale entonces aclarar que esta invasión de aire polar no es la última de la semana, ni es la definitiva: la película recién empieza, señores.
  Porque la segunda parte, la llegada de aire antártico más intenso, va a ser durante el viernes. Vendrá acompañado de nubes capaces de producir chaparrones, de lluvia, granizo o aguanieve; las nevadas las dejamos como probables en zona serrana por el momento. Por otra parte, el viento del oeste va a aumentar entonces su velocidad propinádonos sensaciones térmicas difíciles de tolerar. Antes, tendremos un jueves de mañana helada, cielo despejado y una tarde fría pero soportable. Después, el fin de semana será talvez el más frío del año, pero las temperaturas no van a tardar en aumentar a partir de la próxima semana. Mientras tanto, los que usan calefacción a leña, procuren tener material para los días que se vienen.

lunes, 21 de julio de 2014

La cima del tobogán

   Ok, cima es una palabra enorme para hablar de un tobogán, pero reconozco no haber hallado un sinónimo. Pero la metáfora representa bien la situación meteorológica actual. Veamos. Hemos subido una escalera un poco alta en lo que tiene que ver con la temperatura; ayer domingo, día del amigo, la máxima fue la mayor del mes, 18,6°C, que evidentemente es un valor anormal para este mes. No estuvo el día tan soleado como el sábado, pero igualmente pudo disfrutarse al reparo del viento. Las nubes del cielo anticiparon lo que este lunes se vivió, algo más parecido a un día de esos que aparentan un mal final. Tuvimos alguna tormenta, no fuerte, pero con algunos chaparrones y truenos; se destacó la nubosidad muy particular, como si estuviera pintada por el Creador, flotando armoniosamente en un costado del cielo, mientras hacia el otro lado se aproximaba la nube cumuliforme. La temperatura y la humedad acompañaron en lo que hacía falta para generar una tormenta. En estos momentos, tenemos poco más de 12°C, humedad alta y cielo nublado. Pero, como hablamos de un tobogán, es evidente que llega el momento de tirarse por la rampa.
  De ahora en más, hasta el fin de semana, cada día va a representar un poco más de caída. En este caso, hablo puntualmente de un paulatino pero efectivo descenso en las temperaturas, que van a finalizar la semana en un estado de ola de frío clásico. El primer pulso de aire polar va a estar llegando entre mañana y el miércoles, todavía en un marco de muchas nubes y viento del oeste. Este primer envión no será definitivo: el viernes tendremos la llegada de otra masa de aire fabricada en la Antártida, capaz ella de brindarnos las máximas más bajas del año, viento regular o fuerte del oeste y, si todo se da, la chance de precipitaciones sólidas. La chance, al menos. Así que no nos queda otra: lo que sube, tiene que bajar. Que el golpe no sea muy doloroso.

sábado, 19 de julio de 2014

Julio, mi buen amigo

  Este post bien podría ser un copie-y-pegue de la publicación anterior. El jueves hablábamos de que este mes nos estaba ofreciendo algunos días de ausencia especial de frío. Pues bien, tuvimos un viernes con 12°C de máxima, pero fue más una desubicación particular de ese día que algo para destacar o que llegara a interrumpir el proceso reinante. Y si alguien puede dudar de la veracidad de esta afirmación, pues le basta chequear los datos correspondientes a este sábado, donde el pronóstico se quedó corto augurando 15 grados de máxima ante la evidencia de un pico de 18,5°C. No sólo eso: el sol brilló con la fuerza de la primavera. En fin, todas estas buenas ocasiones para el disfrute del aire libre no son más que un regalo, talvez por el día del amigo, de este invierno, o de este mes, que prefirieron quedar bien con nosotros en este fin de semana especial.
  El 20 de julio, fecha significativa para los argentinos, nos hallará bajo un sol opacado por cierta nubosidad, pero con un termómetro que en la costa promete romper la barrera de los 19 grados. Mientras, más al norte, directamente van a poder aprovechar una jornada propia de octubre. Pero, para ser sincero y no retacear la información, es necesario advertir que todo esto es un consuelo anticipado ante la masa de aire polar que estará provocando la primera (y tardía) ola de frío seria del año. La misma tiene pensado extenderse desde el miércoles hasta el sábado, en principio, y haciendo un resumen simplista. Pues bien, antes aprovechemos, mejor, este tiempo de clemencia de parte del mes de julio. Feliz domingo de la amistad para todos.

jueves, 17 de julio de 2014

Pequeño recreo invernal

  En los números, julio viene estando de acuerdo a lo que de él se espera. Tanto los promedios de temperaturas mínimas como máximas se hallan dentro de lo normal. En ese sentido, es esperable que mantengamos cierta mesura meteorológica. Lo cierto es que esta semana nos trae talvez lo más agradable que este mes puede ofrecernos. Ayer tuvimos 15,3°C, una cifra un par de grados por encima de la prevista, aún con el cielo casi nublado. Hoy, luego de una mañana helada y húmeda, alcanzamos los 16°C, con sol radiante, por lo que no estuvo nada mal. El viento, tanto ayer como hoy, no alcanzó ninguna firmeza ni persistencia, factor que favorece la amplitud térmica y, por lo tanto, las tardes lindas. Espero que muchos estén aprovechando estos pequeños recreos en medio de la escuela densa y lenta que es el invierno.
  Porque, como sabemos, en algún momento suena el timbre. Mañana viernes, por ejemplo, ingresará algo de aire frío, por lo que no aguardemos más de 12°C por la tarde, en un contexto de muchas nubes y viento poco relevante, pero del sudoeste. El fin de semana va a ser una demostración, en otro sentido, de la amistad entre la atmósfera y los marplatenses, tanto por el 20 de julio como por el ascenso de marcas que esperamos. De hecho, el domingo podemos tener 18 grados o más: ideal para mates al aire libre. Después de ello, aunque todavía con pinzas, especulamos con la posibilidad de una ola de frío; algunos temerarios ya están pronosticando nevadas. Como siempre, el SMF irá informando con tiempo para estar cautos ante semejante posibilidad.

martes, 15 de julio de 2014

Tiempo de guerra

  No creo haber sido el único que durante la madrugada pasada se despertó con un trueno. De hecho, llego a sospechar que muchos marplantenses hallaron difícil poder conciliar el sueño ante semejante demostración de poder de parte del cielo. Mi sensación al despertarme intempestivamente fue que estaba en medio de un bombardeo (los delirios que se tienen cuando uno está dormido). Pero, ¿cómo llegamos a eso? Pues bien, todos vivimos lo que fue un lunes saturado de humedad al punto de que no se pudo cumplir el pronóstico de la temperatura máxima. Mientras en gran parte del este del país una masa de aire templado estaba generando temperaturas primaverales, en Mar del Plata la niebla era tan densa y persistente que no pasamos de los 12°C. Durante más de la mitad del día hubo una visibilidad menor a los 200 metros. Era evidente que la atmósfera no daba más de pesadez. Lo que hacía falta para que estallara todo era un frente frío... y lo tuvimos. Por ello, se generaron en forma aislada áreas de tormentas, cargadas de una energía propia del verano, en el contraste entre el aire híper húmedo y el seco y frío que vino detrás. El resultado fueron dos tormentas importantes durante la madrugada del martes; la primera, alrededor de las 2, con truenos fuertes y algunos rayos, además de una copiosa lluvia; la segunda, entre las 6 y las 7, con un acceso de viento fuerte del noroeste, que curiosamente hizo subir la temperatura hasta la máxima mensual. Literalmente una guerra de masas de aire; los bombardeos los sentimos en una noche agitadísima.
  Pero el día mejoró, y ahora tenemos frío, humedad y cielo despejado. Durante los próximos tres días tendremos tiempo apacible, con nubosidad variable y frío. Seguramente se den algunas heladas entre el jueves y el viernes. Más adelante, las tardes serán un poco más agradables debido a la invasión persistente de viento del noroeste. Podríamos decir que vamos a tener el mejor fin de semana del mes, sin precipitaciones a la vista y con temperaturas bastante aceptables para la época del año. Un poco de paz.

domingo, 13 de julio de 2014

Humedad campeona

  Argentina y el mundo han vivido un día histórico. Millones de personas van a recordar el 13 de julio de 2014 como el domingo en que la selección jugó nuevamente una final del mundo. No es objeto de este sitio hacer un análisis futbolístico; sí, desde aquí, mi más sentido apoyo y agradecimiento a la enorme demostración de dignidad que los jugadores hicieron no sólo hoy sino durante toda la copa. Por otro lado, aunque el tiempo no estuviera lindo, claramente esto no fue impedimento ni para el asado previo al partido, ni para los festejos posteriores. La que ganó en Mar del Plata, para no variar, fue la humedad elevada. La situación está saturada desde ayer, con una masa de aire densa, con temperaturas por encima de lo normal (aunque frescas). Llovió pero no cambió el aire; la niebla tuvo vaivenes durante la jornada. El viento predominó desde el este. Esta situación es común a gran parte de la provincia, que también sufre de las consecuencias de la humedad alta.
   Pues bien, esta situación tiene fecha de vencimiento. Mañana lunes será otro día gris, neblinoso y pesado, que probablemente cierre con nuevas lluvias. Las temperaturas van a subir un poco más debido a la llegada de aire desde el norte; de hecho, esperamos tener una madrugada de lunes a martes bastante anormal. Luego, llegará el cambio, cuando por la tarde de dicho martes rote el viento al sur y comience a llegar aire más frío y seco. O aunque sea menos húmedo. Mientras tanto, sigamos un rato más con la celebración, hasta que volvamos a ser el país que somos siempre.

viernes, 11 de julio de 2014

La previa

  El país vive un momento que no se sucedía desde 1990: los días anteriores a una final del mundo. Mientras tanto, el planeta sigue girando y el tiempo sigue su eterno curso, aunque no le prestemos demasiada atención. Pero es menester de este sitio informar y explicar cuestiones meteorológicas, y no es la del Mundial excusa válida para dejar de hacerlo. Tampoco el hecho de hoy sea el día del meteorólogo argentino, dado que nací en estas tierras pero todavía no tengo título. Pues bien, la presión sigue siendo alta. Si bien ha tenido variaciones entre ayer y hoy, no se puede decir que haya salido del estado en que se mantuvo toda la semana. Ayer fue el último de tres o cuatro días fríos, con heladas pero humedad relativamente alta a causa del viento del este que empezó a inundar el aire de vapor propio del mar. Este viernes, ya más nublado y algo gris, tuvo temperaturas más clementes, y viento que tuvo un comportamiento muy propio de la primavera o el verano, soplando desde el norte hasta media tarde, cuando rotó al este. Por estas horas de la noche, la humedad y la pesadez, aunque con frío, son evidentes. Esta es la previa del fin de semana que se viene.
  El caldo de cultivo anticipa lo que a esta altura se puede olfatear. La lluvia va a estar llegando a la ciudad mañana por la noche, pero no esperamos que se extienda durante todo el domingo, sino sólo durante las primeras horas. Va a ser una lluvia entre débil y moderada, por lo que no esperemos un diluvio ni mucho menos. Lo curioso es que, al no estar previsto el cambio de aire, la situación de pesadez e inestabilidad se extenderá hasta el martes, cuando sí sea más probable que haya tormentas o lluvias fuertes. Antes, la temperatura y la humedad se tornarán muy densas; ni el invierno nos va a salvar. Pero en fin, retomando la idea que dio inicio a este post, a quién le va a importar la lluvia si Argentina es campeón.

miércoles, 9 de julio de 2014

Invierno decime qué se siente

  9 de julio de 2014. Día histórico para el país, en primer lugar porque hace 198 años que somos una nación política y soberanamente independiente. Pero quedará en el imaginario popular esta fecha en particular por el suceso futbolístico de público conocimiento. El tiempo del día, y la connotación de la fecha, favorecieron las reuniones familiares, caseras, acompañadas del tradicional locro, chocolate, tortas y pastelitos. Tras un martes frío a pesar del viento del norte, llegó este miércoles insulso, gris y aburrido. Humedad, nubes abundantes, poco viento (del sudeste, encima) y temperaturas frías pero no extremas fueron escenario. La presión atmosférica se mantuvo bien en alto, como la bandera argentina ante el mundo. Pero nada de esto fue impedimento para los miles de fanáticos que quisieron celebrar el paso a una final de Mundial tras 24 años de sequía en este aspecto. La alegría popular se sobrepuso definitivamente al invierno, amargo y hostil. Este fue un día en el que el clima de la estación fue ignorado; la sociedad vive una primavera radiante que, esperemos, llegue a ser verano feliz el próximo domingo.
  Lamento tener que informar que aunque seamos campeones, no cambiamos de época del año mágicamente. Mañana jueves tendremos una jornada húmeda, con viento marino, nubes y temperaturas frías pero con tendencia a cierto estancamiento. Luego, a medida que vaya rotando el viento al norte, veremos cómo irá aumentando la humedad y también la temperatura, lo cual va a derivar en ciertos procesos de mal tiempo durante el fin de semana y la semana que viene. Porque al no cambiar el aire por lo menos hasta el próximo martes, antes estaremos saturados de cielos plomizos con facilidad para la lluvia. Pero a quién le importa, si Argentina es campeón, ¿no?

lunes, 7 de julio de 2014

Ascensor de presión

  Una nueva semana de invierno se inicia. El lunes, que es el día menos popular, llega a su fin. Pasamos un fin de semana paupérrimo en materia meteorológica: todo lo que tuviera que ver con planes al aire libre no pudo ser disfrutado. Tras las lluvias del sábado, que dejaron alrededor de 15 milímetros de agua, vino un domingo súper invernal, con todos los chiches necesarios para tener un día horrible. Frío, viento, lloviznas y humedad. Sin embargo, el factor eje de todo este proceso de mal tiempo, como siempre, pasó desapercibido: la presión atmosférica. Al formarse un ciclón (centro de baja presión), las consecuencias sobre la velocidad del viento eran esperables; así tuvimos una mañana de domingo con viento del norte de hasta 48 km/h y una noche con viento del oeste de hasta 40 km/h, sin hablar de ráfagas. La presión más baja que se registró fue de 992.2 hPa, durante la tarde del domingo. Pero para entender lo anormal de este valor, basta ver que, a esta hora de la medianoche, ya superamos los 1027 hPa. Es como pasar del invierno al verano de golpe, sin escalas. Por eso hoy hace más frío y el viento ya no se destaca. Este verdadero ascensor, que tan rápido como bajó, subió después, es propio del invierno pleno, donde por lo general dominan las presiones altas, intercaladas por procesos como el que nos arruinó el asado del domingo.
  Durante los días de esta semana, la presión va a ser bastante alta. Ergo, esperamos neblinas, heladas matinales, cielos con pocas nubes o ninguna y viento que primero va a llegar desde el noroeste y más tarde irá cambiando al sur. Sobre el final de la semana tendremos otro proceso de mal tiempo, aunque distinto al que pasamos. Este va a incluir lluvias, viento relativamente fuerte y temperaturas por encima de lo normal. Vayamos de a poco: mañana martes, lindo.

sábado, 5 de julio de 2014

Pago diferido

  Injusticia. Que brille el sol prácticamente toda la semana, aún haciendo frío, pero que llegado el sábado tengamos un día como este, amarga. Pero realmente veníamos pateando para adelante el final del proceso de presiones altas. Llegó el notorio y violento cambio, iniciado en un viernes nublado, inesperadamente helado por la mañana y con viento firme del este a partir de la tarde. Hacia la noche, el sistema de lluvias ya estaba casi listo para entrar en escena, y fue durante la mañana y las primeras horas de la tarde de hoy que llovió lo que no había llovido en las últimas dos semanas. El mal tiempo se extiende hasta estas horas, en forma de nieblas y lloviznas. Por otro lado, el viento del sudeste amainó, y estamos en un espacio de un par de horas de no viento. Las temperaturas, por otro lado, no han variado: seguimos en 12°C. Esta ocasión de tiempo feo es el costo que tenemos que pagar por los días lindos pasados; llega tarde la cuenta, por eso los altos intereses.
  Mientras tanto, la presión está por debajo de los 1000 hPa, y promete mañana tener un pico negativo importante. Lo que está pasando en el centro y oeste bonaerenses marca lo que vamos a vivir en la costa a partir de la madrugada. Esperamos viento del sur, que va a cambiar al oeste, con velocidades de hasta 50 km/h, y ráfagas de hasta 80 en zonas costeras. A medida que este aire penetre, también irá descendiendo el termómetro, que en Mar del Plata nos llevará a una tarde dominical de 7 u 8 grados. A la vez, es esperable que en el último paso de este centro de muy baja presión hayan chaparrones o lloviznas. Esto va a ser el domingo: un día clásico del invierno más hostil. Cuando se marchen definitivamente las nubes, o sea, sobre el lunes a la mañana, quedará instalada una masa de aire polar, bancada por otro centro de alta presión, que hasta mitad de semana va a mantener temperaturas máximas bastante bajas, acompañadas de mañanas gélidas. No va a quedar otra que armarse de ganas de seguir viviendo abrigados.

jueves, 3 de julio de 2014

Fin de las vacaciones

  Se terminó lo que se daba. Esta secuencia de más de nueve días signados por la presión alta, en los que tuvimos un exceso de heladas y nieblas, cielos con muy pocas o ninguna nube y poquísimo viento, llegó a su fin. Con el paso de un centro de baja presión, el cambio empezó a sentirse desde el miércoles, día que supo combinar el aire bien frío que quedaba del proceso finalizado con la energía capaz de aportar nubes y viento a la ciudad; el resultado, un día lacerantemente invernal. Hoy jueves, las condiciones fueron diferentes; hubo sol más presente, menos frío pero nada agradable, con una máxima que difícilmente haya alcanzado los 12°C. El viento no fue fuerte, pero existió durante casi todo el día, algo que ya indica claramente el cierre de aquellas vacaciones que nos tomamos del tiempo normal. De ahora en adelante, volveremos al ruedo, recordando que el invierno sigue y que sus prodigios son diversos. Porque a esta estación no le alcanza con las heladas: tiene mucho más que eso para ofrecer.
  Y de ahora en más observaremos cómo evolucionan las cosas. Este viernes todavía brillará el sol, de manera tenue y poco capaz de calentar demasiado la tierra. La mañana se perfila húmeda y fría, talvez con heladas en algunas zonas de campo. Lo interesante viene el fin de semana, dado que, para contrarrestar tantos días de presión elevada, va a pasar un sistema adverso, que estará generando lluvias abundantes y vientos fuertes del sur o sudeste. Las temperaturas prometen estancarse entre el sábado y el domingo, alrededor de los 10°C. Sin embargo, tras esto ingresará una masa de aire polar tal que ya podríamos adelantar una ola de frío hecha y derecha, pero por las dudas vamos a ser prudentes. Es el invierno, estúpido.

martes, 1 de julio de 2014

Frío a toda costa Atlántica

  Sigue el proceso de presión alta. La diferencia es que ya se ha alejado el más grande de los sistemas, dejando a su paso esta sucesión de días soleados y condimentados con nieblas y heladas matinales. En estos momentos, nos hallamos en una situación intermedia entre el alejamiento del anticiclón y la llegada lentísima pero efectiva de un frente frío. Ahora, lo que ha llamado especialmente la atención de este proceso meteorológico fue la subversión del normal desarrollo de las temperaturas durante un período de presión alta. Básicamente, cuando hay sol y viento del norte, aunque sea leve y poco relevante, la temperatura sube paulatinamente, un poco cada día. Esta vez, vimos cómo desde el viernes hasta hoy el termómetro bajaba un poco, medio grado, un grado, a cada jornada. Insólito. A cualquier costo pareciera que el tiempo en la costa, y en todo el este provincial, quiso instalar una situación plenamente invernal. Porque ni siquiera la elevada humedad, productora de densas nieblas, pudo impedir que hiciera un frío lacerante, con mínimas de hasta -4°C.
  Sobre esta hora de la noche, por primera vez en más de una semana está nublado. Ya hay niebla, y la temperatura viene bajando más lentamente que las noches anteriores; de todas formas, ya andamos cerca del 0°C. Esperamos un aumento de la nubosidad a partir de mañana y de la intensidad del viento del norte, pero no necesariamente de la temperatura, que va a mantener valores súper invernales. El cambio vendrá sobre los próximos días, aunque la tendencia ahora marca que no podemos pretender lluvias. Eso sí, a partir del fin de semana próximo veremos máximas más bajas, con lo que quedará consolidada la semana más fría del año, probablemente. Julio a pleno.