jueves, 3 de julio de 2014

Fin de las vacaciones

  Se terminó lo que se daba. Esta secuencia de más de nueve días signados por la presión alta, en los que tuvimos un exceso de heladas y nieblas, cielos con muy pocas o ninguna nube y poquísimo viento, llegó a su fin. Con el paso de un centro de baja presión, el cambio empezó a sentirse desde el miércoles, día que supo combinar el aire bien frío que quedaba del proceso finalizado con la energía capaz de aportar nubes y viento a la ciudad; el resultado, un día lacerantemente invernal. Hoy jueves, las condiciones fueron diferentes; hubo sol más presente, menos frío pero nada agradable, con una máxima que difícilmente haya alcanzado los 12°C. El viento no fue fuerte, pero existió durante casi todo el día, algo que ya indica claramente el cierre de aquellas vacaciones que nos tomamos del tiempo normal. De ahora en adelante, volveremos al ruedo, recordando que el invierno sigue y que sus prodigios son diversos. Porque a esta estación no le alcanza con las heladas: tiene mucho más que eso para ofrecer.
  Y de ahora en más observaremos cómo evolucionan las cosas. Este viernes todavía brillará el sol, de manera tenue y poco capaz de calentar demasiado la tierra. La mañana se perfila húmeda y fría, talvez con heladas en algunas zonas de campo. Lo interesante viene el fin de semana, dado que, para contrarrestar tantos días de presión elevada, va a pasar un sistema adverso, que estará generando lluvias abundantes y vientos fuertes del sur o sudeste. Las temperaturas prometen estancarse entre el sábado y el domingo, alrededor de los 10°C. Sin embargo, tras esto ingresará una masa de aire polar tal que ya podríamos adelantar una ola de frío hecha y derecha, pero por las dudas vamos a ser prudentes. Es el invierno, estúpido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario