lunes, 26 de septiembre de 2016

Primaverismos

  La primavera no es una mera transición entre el invierno y el verano: tiene identidad propia. Hay procesos comunes en estos meses que no lo son tanto durante el resto del año. En una ciudad donde las estaciones están claramente definidas, no es de extrañar que lo mismo ocurra para esta época. A lo largo de ella iremos descubriendo sus características particulares. Ya podemos comentar una: la amplitud térmica, definida como la variación de temperatura en un cierto período de tiempo; por lo general en un día. Las mañanas frías y las tardes templadas no faltan en ninguna parte del año en Mar del Plata, pero en primavera se exacerban. Ayer, por ejemplo, hubo 21,1ºC de diferencia entre la mínima y la máxima. Hoy no fue tan marcada, pero de cualquier manera quien saliera abrigado a la mañana tuvo que cargar con más ropa de la deseada por la tarde. La razón no es otra que el efecto del sol, que desde el amanecer, día a día, ataca más fuertemente a la tierra con sus rayos. Así que debemos acostumbrarnos a esto, porque va a pasar sucesivamente.
  La variabilidad térmica exagerada no sólo se verifica entre la mañana y la tarde; también ocurre de un día para el otro. Como por ejemplo pasó la semana pasada, cuando la máxima del jueves fue de 25ºC, y la del viernes fue de 11,8ºC. Entre martes y miércoles vamos a tener una situación similar. Esto es otro primaverismo: el sol lucha con los frentes fríos para instalar el calor del verano. Por el momento, claramente el frío gana, cosa que vamos a comprobar cuando el miércoles por la madrugada se desplome el termómetro nuevamente. Mañana martes también va a haber que abrigarse a la mañana y desabrigarse al mediodía.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Qué festejan

  Un cambio radical hay en el aire desde hace casi 24 horas. Se firmó la partida de defunción del invierno, dando así inicio a la por tantos esperada primavera. Sin embargo, y aunque el clima primaveral pueda darse por arrancado desde hace algunas semanas, es necesario tener la precisión astronómica de decir que todavía no estamos en primavera. No: la Tierra no se ubicó en el punto correspondiente al equinoccio. Eso va a pasar mañana jueves a las 14:21, cuando los rayos del Sol caigan perpendicularmente sobre el Ecuador. Claro que a casi nadie le importa esto, si la convención mundial marca en el 21 de septiembre el día del cambio de estaciones. Pero vale la pena tener el dato, al menos para saber de qué hablar. Por lo pronto, la jornada fue consecuente con los festejos: la máxima fue de casi 22ºC, hubo viento del norte y muchas nubes en el cielo. La razón de lo último es que desde hace un par de días que tenemos mucha humedad dando vueltas, que se manifiesta en esta capa nubosa y en las neblinas matinales. Ciertamente estamos en una buena semana, al menos hasta ahora.
  Mañana, cuando no queden dudas de que la primavera está en marcha, va a cambiar radicalmente el panorama. Un frente frío se acerca, dispuesto a desplazar esta masa de aire primaveral. Sí, cuando parezca que el calorcito llegó para quedarse, vamos a volver a tener un ingreso de aire polar. Tras los 24ºC de máxima, y con la probabilidad de alguna tormenta, el viento del sur va a empezar a actuar, desplomando el termómetro en cuestión de horas. Entre el viernes y el domingo, las temperaturas máximas van a estar entre los 10 y 12 grados; las mínimas pueden ser heladas, sobre todo en zonas rurales. La primavera se caracteriza por los cambios bruscos de temperatura; mañana es el primero de muchos que vendrán.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Final en paz

  La muerte del invierno es inminente. Al menos en lo que se refiere a la traslación de la Tierra alrededor del Sol, hasta el jueves a las 14:21 estamos en la estación del frío; luego, se dará por oficialmente iniciada la primavera, cuando nuestro planeta corte el plano que atraviesa perpendicularmente al astro rey. Como suele suceder, cerramos estos tres meses en un estado de tiempo bueno y apacible. A diferencia de lo ocurrido los anteriores lunes, hoy no llovió ni hubo un temporal de viento. En cambio, sí hubo humedad elevada, nieblas y nubes abundantes. Todo esto fue la clave del aire entre frío y fresco que adornó la ciudad. El viento no tuvo demasiada relevancia, salvo por el hecho de que aportó el vapor necesario para la formación de la nubosidad. El fin de semana había tenido un sábado primaveral y un domingo muy de otoño, con chaparrones, viento del sudoeste y una máxima de 13,4ºC.
  Un centro de alta presión ya ejerce su influencia sobre el tiempo de la costa; al menos hasta el jueves vamos a acusar sus bondadosos efectos sobre la atmósfera. Es esperable que las temperaturas vayan aumentando día a día, llegando a rondar los 23ºC el jueves. También va a acrecentarse la intensidad del viento del norte, y la humedad no va a irse, sino más bien se va a hacer notar en las mañanas neblinosas. En fin, estamos en un período de tiempo bueno y feliz. Recién hacia el viernes habrá un cambio brusco que va a tener que ver con un nuevo avance de aire polar, que va a ignorar el hecho de que esté empezada la primavera.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Camino sinuoso

  Atravesamos el último fin de semana del invierno 2016. Nunca nadie lo dijo, pero... Qué rápido pasa el tiempo. Venimos de una semana con ciclón extratropical, lo cual la hace única. Pero es bueno enmarcar ese evento en un camino que tiene que ver con la esencia misma de la primavera. Porque no vamos a llegar al calor del verano de un día para el otro, así como no fue que un día nos levantamos y hacía un frío engelante. Y en esa vía, llena de subidas y bajadas, y de curvas de distinto tipo, estamos viajando. Ayer y hoy las temperaturas fueron agradables; casi 22ºC de máxima esta tarde, a pesar del cielo nublado. El viento del noroeste que venía soplando desde el jueves favoreció el aumento de temperatura. Un detalle no menor a considerar son las mínimas, que ya tienen facilidad para ubicarse por arriba de los 8ºC, algo infrecuente hasta agosto. Vale mencionar que desde hace algunas horas estamos teniendo los efectos del paso de un nuevo frente frío, el cual determina una rotación del viento al sur, un refresque generalizado y algunas lluvias débiles. Otro eslabón en la cadena primaveral, caracterizada por avanzar dos pasos y retroceder uno y medio.
  A este finde le resta un domingo más bien otoñal, con 14ºC de máxima, nubes que de a poco irán dejando paso al cielo estrellado y algunos chaparrones aislados. Todo esto en un contexto de viento del sur, muy fresco y relativamente seco. Más importante que esto es lo que viene detrás: un nuevo centro de alta presión. En este caso, dicho sistema se va a posicionar de tal forma que la semana que comienza va a estar marcada por el viento constante del norte, con lo que eso implica. Parece que el tiempo bueno va a estar presente durante varios días, con temperaturas más que agradables.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Estrés post-traumático

  El sol vuelve a salir sobre la costa. Esto, que parece en principio común y corriente, pareció inalcanzable durante varios días. Lo que pasó esta semana quedará en la memoria de muchos de los que viven en todas las localidades entre Necochea y San Clemente, y en los reportes de los meteorólogos y climatólogos. El ciclón ya se ha alejado sobre el Atlántico, dejando abundantes lluvias a su paso y revolucionando la superficie del mar con sus vientos rafagosos y violentos. El máximo registro de viento sostenido estuvo en Villa Gesell, cuando a la tarde había 70 km/h de viento del sudoeste, un valor que prácticamente no existe en el país, salvo la Antártida. En Mar del Plata, las clases se reanudan definitivamente a partir de mañana; muchas escuelas sufrieron rotura de vidrios y cortes de luz y agua. Quizás haya que cuidar de ahora en más no se genere una paranoia social cada vez que se forme un centro de baja presión; muchas veces, en lugares donde ocurre un evento meteorológico extremo, se forma un miedo generalizado a una repetición del mismo. Por lo pronto, tras un miércoles con los coletazos del temporal, con un viento que lentamente fue disminuyendo su intensidad y algunas lloviznas retardadas, llegó un jueves de paz. La máxima rondó los 17ºC y el cielo dejó ver el sol.
  No creamos que de ahora en más sigue un período de alegría desbordante; el invierno no descansa ni a esta altura. Este viernes va a nublarse otra vez, pero con temperaturas agradables y viento lindo del norte. El sábado va a seguir en la misma línea, con alrededor de 20ºC de máxima. El domingo vamos a tener un nuevo frente frío, que va a hacer descender la temperatura y traerá consigo algunas lluvias. La semana del inicio oficial de la primavera, aparentemente, va a estar caracterizada por la humedad y el viento del este. Tranquilidad: no hay temporales a la vista. 

martes, 13 de septiembre de 2016

Artillería pesada

  Hace unos días usábamos la metáfora de la guerra para describir los intentos del invierno por seguir dominando el tiempo. Lo cierto es que, a 13 días de empezado septiembre, las condiciones se parecen más a las de junio que a las que la primavera teóricamente conlleva. Lo que está pasando por estas horas merece ser calificado como un ataque duro, poderoso; como si nos hubieran sacudido con una bomba. Entendamos un poco mejor por qué estamos viviendo este temporal. Durante el fin de semana, una corriente de viento del este recargó de humedad el sudeste de la provincia, generando neblinas y nubes. Al mismo tiempo, el aire templado regalaba al norte bonaerense un fin de semana espléndido, con temperaturas de hasta 27ºC. La combinación, en una época con fácil tendencia a la inestabilidad, produjo áreas de precipitaciones que este lunes dejaron mucha agua en toda la zona. Acto seguido, comenzó a formarse un centro de bajas presiones sobre el Atlántico, a unos 200 km al este de Mar del Plata. En un año donde este tipo de procesos se han dado con frecuencia, nada era sorprendente. Pero esta vez la cosa fue más zarpada que nunca. A la tarde tuvimos un reporte de 988,6 hPa sobre la ciudad, la más baja presión atmosférica en años. Las consecuencias de este colosal desbalance de presiones se sintieron en los árboles caídos, las olas de hasta 6 metros y los techos tambaleantes. El viento del sudoeste llegó a registrar ráfagas de 85 km/h en el aeropuerto, lo cual induce a pensar que sobre la playa hayan sido de más de 100 km/h. En Villa Gesell, localidad que se halló más cercana al ojo del ciclón, los vientos fueron todavía más fuertes, cercanos a lo que pasa en un huracán leve. Todo esto acompañado por una lluvia incesante, fina, molesta y persistente, y por un frío invernal que no quiere irse. Como el invierno, que a 8 días de terminarse, insiste en traernos este tipo de fenómenos.
  Durante el miércoles veremos alejarse a este ciclón extratropical, merecedor de estudios por parte de los meteorólogos, que afirman que estos procesos no son normales en esta parte del mundo. En la transición, el viento irá amainando con lentitud, y las lloviznas van a seguir mojando la tierra en tanto no rote el viento. Esto va a pasar recién el jueves, cuando el tiempo bueno otra vez alegre las calles marplatenses. Mientras tanto, conviene evitar salir por lo menos hasta mañana al mediodía, y tomar los recaudos posibles para evitar consecuencias indeseables.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Indeterminación

  Que los pronósticos fallen no sorprende a nadie a esta altura. La atmósfera tiene muchas condiciones diferentes entrelazadas; resulta imposible condensar en dos o tres ecuaciones el estado general de una mezcla de gases tan masiva y cambiante. No obstante, la meteorología avanza a la par de toda la ciencia, y cada vez es más fácil estar seguro de lo que va a pasar al menos a tres días. Este fin de semana, eso no pasó. El jueves estábamos convencidos de que íbamos a tener 20 o 21 grados de máximas durante estos días. La cuestión fue que la presencia de viento del mar ocasionó un notorio aumento de la humedad, lo cual derivó en neblinas, nieblas y nubes. En consecuencia, el invierno ganó otra vez. Ayer hubo alrededor de 16ºC, lo cual no estuvo tan mal; hoy, lo gris del paisaje y el fresquito se alejaron ostensiblemente de lo que pretendimos creer asegurado. En fin, la indeterminación es un fenómeno recurrente en toda cuestión probabilística, y ya difícilmente alguien deje de confiar en los meteorólogos a causa de esto.
  Lo que tenemos más en claro es que se está por pudrir fuerte, gracias a que esta humedad de alguna manera va a descargarse. Precisamente, lo hará en forma de lluvias y tormentas que van a estar sucediendo a partir de las próximas horas y durante gran parte del lunes. En el norte de Buenos Aires y el sur del Litoral la cosa va a estar un poco densa; pensemos que allí las temperaturas sí fueron relativamente cálidas. Tras esto, va a haber un proceso de mal tiempo asociado a un nuevo centro de baja presión, de forma que podemos volver a esperar vientos fuertes del sur a partir del martes. Por las dudas no adelantamos más, pero estaremos atentos para ver qué onda con eso.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Cambio de frecuencia

  Un cambio radical se registró en el día de hoy en el tiempo en el centro del país. Nos fuimos a dormir el miércoles en una situación aún invernal, con mucha nubosidad, alta humedad, aire frío y la sensación de que todavía podía lloviznar un poco más. Durante la madrugada hubo un quiebre que quizás haya pasado desapercibido en ese momento, porque el cielo no había manifestado cambios. Pero, gracias al alejamiento del centro de baja presión que estuvo produciendo el tiempo feo, el campo de vientos cambió determinando una rotación al noroeste. De ahí en más, todo es conocido. Salió el sol desde la mañana y subió la temperatura hasta una máxima de 20ºC en Mar del Plata. De repente, y sin escalas, volvimos a sentir olor a primavera. Y salvo algún detalle que pronto abordaremos, esto tiene pinta de mantenerse algunos días más.
  Lo que hay que entender, en el fondo, es que la dirección del viento determina prácticamente todas las cosas que necesitamos saber para el fin de semana. En principio, este viernes va a tener una mañana bastante húmeda, que dará paso a una tarde nuevamente templada. Hacia el atardecer habrá un cambio pasajero del viento al sur, de forma que va a refrescar rápido y se va a secar el ambiente. Esto último es clave para una mañana de sábado fría. Sin embargo, un nuevo establecimiento del viento del noroeste, esta vez hasta el lunes, va a significar tres días más de sol y temperaturas máximas del orden de los 21ºC. La semana que viene va a haber tiempo para que se pudra. Pero mientras tanto, es bueno disfrutar de un poco de solcito.

martes, 6 de septiembre de 2016

Declaración de guerra

  Hace un par de días comentábamos que el invierno quiso demostrar que todavía tiene el mando del tiempo en Argentina, y lo hizo mediante un avance de aire polar en el primer fin de semana del mes "de la primavera". Pues bien, si alguna duda quedaba acerca de ello, bastó esperar algunas horas para entender que, lejos de estar tambaleante, la estación del frío quiere conservar el poder a toda costa. Y no le tembló el pulso al regalarnos este temporal, hasta hace poco más de 36 horas imprevisto, y que fue el artífice de una nueva suspensión de clases, además de muchos otros tipos de calamidades. Pasemos a describir la situación. El centro de alta presión que nucleaba el aire polar pasó a ubicarse al norte de la provincia. Desde allí, traccionó aire de mar sobre la tierra, que al combinarse con aire frío en altura, comenzó a generar abundante nubosidad. Las precipitaciones no tardaron en aparecer, y el domingo a la noche ya estaba lloviendo en la Capital Federal. A continuación, se procedió a formar un centro de baja presión en superficie sobre el río de La Plata. Dicho sistema se ocupó de mantener el mal tiempo instalado: una nueva sudestada había nacido, y durante el lunes la cosa se tornó muy turbia en Mar del Plata. Cielo encapotado, lluvias cada vez más persistentes y un viento del sur que empezó a arreciar. A la noche, la batalla estaba en marcha. Este martes, el invierno nos declaró la guerra. El viento del sur reportó ráfagas de hasta 70 km/h durante largas horas; la lluvia no paró en todo el día; las temperaturas no alcanzaron los 10ºC; las sensaciones térmicas oscilaron entre los 3ºC y 5ºC. Tajante, abrumadora reacción de la atmósfera a las condiciones verificadas en los días anteriores.
  A esta altura del partido, el tiempo tiende a mejorar muy lentamente. Todavía hay lluvia y viento regular del sur, y parece lejana la idea de que vuelva a hacer calorcito. Este miércoles va a ser todo un día de recuperación, desarticulando el ciclón y volviendo a establecer la supremacía de la alta presión. El jueves no sólo van a volver el sol y el viento del noroeste: también las temperaturas primaverales estarán presentes por la tarde, como si nada hubiera pasado entre ayer y hoy. Veremos si este invierno, reacio a abandonar su lugar, nos da otro golpe a la ilusión acerca de su inminente final.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Invierno rules

  Largó septiembre, y el olor a primavera que nos quedó de agosto fue barrido de un golpe. O, mejor dicho, por un frente frío. El viernes el tiempo se presentó helado por la mañana, pero todavía soleado; eso permitió que al mediodía hubieran 12,6ºC de máxima. Pero un nuevo avance de aire polar, materializado en el viento del sur, hizo que el sábado no llegáramos a los 10ºC de máxima, y que la sensación de frío intenso fuera más tajante y cruda. Por si eso no alcanzara, la humedad arrastrada por el viento del mar comenzó a generar nueva nubosidad, que ya dejó sobre la ciudad algunas lluvias pequeñas. Lo positivo del cielo nublado es que las temperaturas mínimas se vieron reguladas, de forma que no hace tanto frío a la mañana. Un dato que pasa desapercibido para quien no chequea los reportes meteorológicos es la presión, que ayer tuvo su pico anual, llegando a marcar 1036 hPa en el barómetro. Esto no hace más que reforzar la idea que subyace después de este fin de semana: el invierno manda.
  Y su gobierno no termina hasta el 20 de septiembre. Hasta entonces, todo momento de frío está justificado; luego, la primavera tiene sus grises, pero la tolerancia se va reduciendo. Por lo pronto, nos espera un lunes de lluvias, nubes y más viento del sudeste. El martes va a ir componiendo con lentitud, aunque todavía con inestabilidad, frío y viento. A partir del miércoles vamos a poder volver a hablar de tiempo bueno, incluso con un fuerte aumento de temperatura a reportarse entre el jueves y el viernes. Volveremos a tener un adelanto de primavera, pero mejor que lo miremos con desconfianza.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Que nadie se confunda

  Un día estás caminando en remera por la costa, y a la semana siguiente te encontrás calentando el agua para la bolsa otra vez y preparando la campera gruesa para salir a la mañana. El tiempo en Mar del Plata, y en Argentina en general, da para este tipo de variaciones. El adelanto de la primavera no fue más que una ilusión, una apariencia alejada de la dura realidad: el invierno sigue entre nosotros. No hay que dejar de considerar que, ya empezado septiembre, el clima primaveral está teóricamente en marcha. Sin embargo, este jueves con menos de 12ºC de máxima, viento del sur y cielo parcialmente nublado demuestra que eso no estaría pasando. Una masa de aire frío y seco, que ha conformado un centro de presión muy alta, se instaló sobre el centro argentino. De esta manera, las temperaturas han bajado sensiblemente en todo el territorio. Si alguno estaba pensando ya en el calor, queda claro que no hay lugar para confusiones estacionales.
  Esto no terminó todavía. Este viernes amaneceremos con el pasto helado, gracias a una mínima del orden de los -2ºC. En zonas rurales, las temperaturas descenderán un par de grados más. Durante la mañana va a haber viento del oeste y sol pleno, por lo que tendremos unos fresquísimos 12ºC de máxima. Luego, con un nuevo cambio del viento al sur, empezará a llegar el segundo pulso de aire polar de la semana, y la presión va a seguir subiendo, hasta un techo que va a rondar los 1038 hPa. El fin de semana vamos a tener tiempo sumamente frío, pero todavía bueno. Porque después viene el otro efecto de la presión alta: la instalación de una corriente de viento del este, que más temprano que tarde va a implicar lluvias. Septiembre arranca con un plato fuerte en el asador. O más bien, en la heladera.