El camino hacia el invierno, que comenzará oficialmente dentro de seis días, está llegando a su final. El otoño ha sabido, con la presteza que le es habitual, conducirnos desde el calor del verano a estas jornadas de bufandas, gorros y camperas. Esta semana, luego de un proceso de mal tiempo que dejó más de 45 milímetros de agua en Mar del Plata, hubo un nuevo acercamiento a la estación más fría... probablemente el último de todos. Ahora sí podemos decir que entramos en una fase de temperaturas decidida y sostenidamente bajas. Ahora sí, hace el frío normal propio de las semanas más gélidas del año. El viernes, la máxima fue de 12,5°C; pero llamó más la atención la mínima de 1,2°C, registrada sobre el final de la jornada. Obsérvese cómo la atmósfera pudo hacer descender el termómetro. Hoy sábado, la mínima registrada fue de -2,5°C, la menor en lo que va de 2014. Esto marca un nuevo pico negativo, otro piso donde pararnos. Todos en el fondo sabemos que falta todavía, y que será en julio cuando seguramente tengamos todavía más frío que este.
Lo que viene para los días próximos tiene entonces que ver con esto. No esperemos máximas por encima de los 16°C... de hecho, conformémonos cuando hagan 13 grados. Las mínimas cercanas al 0, o inferiores, durante la semana entrante serán la regla. Por otro lado, este domingo tendremos un pequeño episodio de inestabilidad, en un contexto nublado y ventoso. Más adelante, no vemos lluvias significativas, pero, insisto, temperaturas bajas todos los días, sin treguas. Y, en algún momento tenía que pasar.
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