El otoño no se rinde en su intento por imitar al invierno. Lejanos quedaron los días de andar de remera por la tarde y de especular con una escapada a la costa. Hoy, la realidad incluye miles de hojas secas volando, perdidas, tras haber sido eyectadas de su árbol-hogar por el cruel viento. Este mayo en particular tiene características de junio, con una máxima promedio que se ubica en los trece grados y medio, cuatro menos de lo normal para el mes. Las mínimas se hallan en valores estándar. Esto habla de una realidad claramente palpable: la sobreabundancia de nubes. El sol ha salido casi nada en los primeros 16 días del mes. Casi, decimos, porque el viernes al mediodía y el sábado por la tarde se pudieron apreciar algunos rayos del astro rey. Lo mismo hoy lunes, en medio de chaparrones y lloviznas intermitentes. Ayer el domingo fue una jornada gris, ofuscada, fría, inestable. Hoy, el precio de tener un poco de sol fue bancar el aire súper fresco y el viento del sudoeste.
Entre mañana y el miércoles va a haber mayor influencia solar, lo cual es toda una novedad. Claro que las temperaturas no lo van a reflejar, ya que estamos inmersos en una nueva masa de aire frío, que no va a permitir al termómetro pasar arriba de los 13°C. Atención, porque el miércoles, incluso, podemos estrenar heladas en Mar del Plata, un fenómeno que hasta el momento ha sido esquivo.
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