viernes, 20 de mayo de 2016

Punto de inflexión

  Hay momentos en la vida que marcan un antes y un después. Algunas veces se ven venir; otros, caen sorpresivamente, y uno necesita tiempo para asimilarlos. En el devenir del tiempo, sabemos que determinados procesos se llevan a cabo con lentitud, por lo que es fácil detectar los puntos de inflexión, los momentos en que "ya no hay vuelta atrás". Por ejemplo, cuando está nublado y de repente suena el primer trueno, uno sabe que debe buscar un techo lo antes posible. En una escala de tiempo más extensa, el otoño, como la primavera, también tiene puntos de inflexión. Ayer llegamos a uno... O en realidad, a dos. En el camino que nos lleva del verano al invierno, hay dos hitos que no pueden ignorarse. Uno es el día de la primera helada; ayer, la mínima fue de -0,5°C. Otro es el primer día con temperatura máxima menor a 10°C, lo cual habla de un día especialmente frío; la de ayer fue de 9,9°C. Es decir, este jueves trajo dos puntos de inflexión, algo que marca lo adelantado que este otoño está con respecto al calendario. Porque esta situación, en mayo, es anormal.
  Por lo demás, mientras el frío gana más y más terreno, las nubes durante esta semana tuvieron una ligera tregua de un par de días. Pero, desde ayer, volvieron a cubrir el cielo de la costa, entregando incluso algunas lluvias ligeras y promocionando la humedad y las neblinas. El viento prácticamente no existe, gracias a la presencia de un centro de alta presión muy estable y extendido. Lo que esperamos para el fin de semana es mucha nubosidad, lluvias por la mañana del sábado y tiempo muy fresco, pero con tendencia a ir levantando la temperatura. La semana que viene, probablemente, sea la mejor del mes en este sentido, aunque todavía parece ser difícil que el sol brille con plenitud.

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