En el proceso de transformar el verano en invierno, el otoño trabaja en forma inversa a la primavera. Dado que la energía del sol es el motor de la atmósfera, es directo entender que durante épocas más cálidas se producen mayores eventos meteorológicos importantes. Por eso, desactivar la alta variabilidad atmosférica del verano es el trabajo que se va realizando entre abril y mayo. En este sentido, aspiramos a alcanzar la típica quietud crónica del invierno, capaz de regalarnos largos días sin lluvia, todos iguales, prácticamente sin cambios. Y lo cierto es que, desde que llegó el primer impulso fuerte de aire polar, hace 10 días, el otoño ha conseguido instalar una lógica en la que predomina la conservación de las variables. No sólo parece haberse adelantado el invierno en los días con 12°C de máxima, y en el viento del noroeste que apenas logra que tengamos 16°C; sobre todo, en la estabilidad del tiempo, se nota que no pasa nada grande que cambie la situación. Por eso ya no llueve, pero sigue constantemente nublado, el viento es poco relevante y las temperaturas son parecidas entre un día y otro.
El pronóstico de Mar del Plata para mañana vale también para el viernes y el sábado, por esta cuestión de la estabilidad marcada. Tendremos cielo mayormente nublado o nublado, viento leve del sur, neblinas matinales y en promedio 12°C de máxima, con mínimas de alrededor de 8°C. No esperamos ningún cambio significativo hasta el domingo, cuando tengamos la chance de volver a ver el sol, aunque sin aumento de temperaturas por lo menos hasta entrada la semana que viene.
No hay comentarios:
Publicar un comentario