domingo, 19 de marzo de 2017

Estabilidad bajo presión

  En el invierno es frecuente que los centros de alta presión extiendan su influencia durante varios días consecutivos. En verano, la inestabilidad que se genera al calentarse el aire hace que el tiempo bueno se vea limitado en el tiempo, y que con facilidad todo empeore. En otoño puede pasar de todo, como suele ser propio de las estaciones de transición. Estamos ahora en presencia de un centro de presión alta típico de los meses fríos, pero todavía con energía solar más parecida a la del verano, que está en las últimas. Por eso, desde hace tres días tenemos temperaturas agradables por la tarde y frías por la mañana; viento del este que plancha el termómetro por las tardes; neblinas y nieblas que a cada día se hacen más densas por haber mayor cantidad de vapor en el aire. Y el cielo, que se mantiene casi despejado o despejado, ya que la atmósfera, presionada, mantiene la estabilidad suficiente como para que no se produzca demasiada condensación del aire húmedo. En cambio, las neblinas matinales son la alternativa a la formación de nubes.
  Lo lindo, para quienes gustan del sol y del aire templado, es que esto se va a prolongar durante toda la semana. Sí: siete días más de presión alta. Ojo, esto no quiere decir que no vaya a llover, porque eventualmente la humedad va a seguir subiendo y se podrán formar áreas de lluvias, al menos débiles. Pero las máximas van a seguir entre los 23ºC y 27ºC, y las mínimas van a tender a subir lentamente. Por lo pronto, el lunes será otro día de sol pleno, y el verano va a poder despedirse con una batalla digna.

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