De repente, casi como si no nos hubiéramos avispado, el otoño se coló en nuestras vidas. En 12 días de marzo, el calor parece haber quedado atrás lentamente, todavía ligeramente presente en algunos días templados, pero cada vez más solapado por jornadas frescas. Entre el sábado y el domingo, un frente frío fue la causa del refresque, que, combinado con algunas lluvias, implicó tener 13ºC a las siete de la tarde, una temperatura poco habitual en verano a esa hora. Hoy la noche se presenta fría, tras un día soleado, ventoso y seco, en el cual hubo que estar prendido al abrigo. ¿Cómo pudo pasar esto? Bueno, estamos en marzo, y no es tan extraño. Aunque es cierto que un febrero con tantos días calientes podía implicar continuar en una línea parecida. Pero no fue el caso, al menos hasta ahora, porque el clima otoñal parece estar instalándose como una de las canciones que más suena últimamente: despacito. Pero sin pérdida de tiempo.
Se viene una mañana auténticamente fría. Apenas salga el sol, combinado con el viento seco, el termómetro se va a disparar, y la tarde tendrá 26ºC, siendo este lunes uno de los días con mayor amplitud térmica del verano. Hasta el miércoles habrá aire templado, más acorde a lo que esperamos de este mes. Recién ese día, con algunas nubes y un poco de tiempo inestable, habrá otro recambio de aire, esta vez más fuerte, con máximas por debajo de los 20ºC a partir del jueves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario