miércoles, 25 de enero de 2012

Bonito paréntesis

El que se ha vivido en este día. Falso es, no obstante, es llamarlo paréntesis: es completamente normal y frecuente que se den días frescos en el enero marplatense. Hoy la máxima fue de 20,6°C, la más baja del mes; la mínima está por verse, pero no será demasiado menor al promedio mensual. Dominó el cielo parcialmente nublado, con esas nubes típicas de las que trae el viento del sur: redondeadas, esponjosas, brillantes y relativamente pequeñas.
Todo el centro y el norte del país vivieron un día tranquilo. Para quienes viven alejados del agua, verdadero alivio es el tiempo seco. Y para nosotros también, desde ya. En cambio, en la Patagonia, donde siempre se viven condiciones que luego se vivirán en esta zona, hoy el centro de alta presión determinó viento del norte, y, por ende, calor. Es lo que viene: no descartar avisos de olas y alertas sobre las altas temperaturas que se sentirán el fin de semana.
Como dato curioso, pero que nada que ver con Mar del Plata, hoy leí un artículo que comentaba que en Yakustk, Rusia, se registró la mayor temperatura de la historia para enero: -10°C. Sí, y no sólo eso: lo normal para este mes es -40°C. Ah, y además, es una ciudad donde vive gente. En serio. A partir de ese dato cuasi-insólito, busqué el historial para descubrir que en verano, las temperaturas alcanzan los 35 grados, sobre cero. Y en invierno, -40°C. Misterios de la vida, cómo esa gente sobrevive a un clima tan extremo.

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