Ya podemos decir que las dos terceras partes del verano han quedado atrás. Dentro de una semana hablaremos del comienzo del otoño climático, con el principio de marzo. En este contexto, es inevitable empezar a sospechar que se nos va terminando el calor, las vacaciones y el ocio. Y si a todo esto le sumamos el tiempo de estos días, el ánimo no puede más que apocarse. Veamos que ayer tuvimos un jueves nublado a parcialmente nublado, con viento del sur, aire fresco y una sensación de abril importante. Por la noche era previsible que hoy tendríamos una mañana de frío invernal. La tarde fue radiante de sol, pero con viento del sudeste y una máxima que no alcanzó los 20 grados. La razón de esta situación viene dada por la influencia de un centro de alta presión típico de la época. De a poco vamos sintiendo que el verano se acerca a su irremediable final.
Este fin de semana, y los días hasta el martes, van a contradecir la tesis de este post. El termómetro va a reflejar un constante ascenso de temperaturas, motivado por la energía solar y el viento que va a ir rotando al norte. En principio, el sábado va a arrancar frío y soleado, llegando a una tarde apenas templada. El domingo, la máxima será del orden de los 27°C, ya con viento del norte soplando durante la mañana. El lunes, con mayor nubosidad y humedad, tendremos una tarde caliente, antesala de un martes caluroso. Después, nuevamente se hablará del final del verano, dado que llegará una masa de aire fresca y persistente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario