La primavera continúa su camino hacia el verano. Hasta hoy, deja mucho que desear; la temperatura más alta desde el 21 de septiembre fue de 23°C, un valor que en un par de días debería ser normal, y que hoy parece lejano. La tendencia de El Niño está determinando el acercamiento de numerosas masas de aire polar, que poca intervención tuvieron durante el invierno. De alguna manera, el frío tiene que estar, sea en la época que sea. Lo cierto es que vamos a terminar octubre con una máxima promedio de menos de 15 grados, lo cual hace de este el mes décimo más frío de las últimas décadas. En este contexto poco alentador, vemos una voluntad del calor de avanzar. Esta semana tuvimos tres días consecutivos con máximas arriba de los 20°C, en un ambiente de elevada humedad, como pudo apreciarse ayer jueves. Además, no faltaron las nieblas y las lluvias. Hoy nos caímos del caballo, y volvimos a conformarnos con 14°C cerca del mediodía como pico térmico. Un frente frío renovó el aire, generando una nueva ola de fresco más seco. En fin, no es de extrañar que baje la temperatura; lo que no deja de ser polémico es que le cueste tanto recuperarse.
El fin de semana que nos espera, otra vez, va a ser otoñal, tibio por las tardes, y frío por las mañanas. Lo positivo es que reinará el tiempo soleado. El domingo, de la mano del viento de norte, llegaremos a unos aceptables 19°C, para arrancar noviembre con esperanzas. Recién avanzada la semana que viene podremos empezar a hablar de calor... Pero por las duras no confirmemos nada.
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