Llegó julio, largamente esperado por los estudiantes. El mes escenario del receso invernal no empieza precisamente de una manera tranquila o pacífica a nivel meteorológico. Nos hallamos inmersos en una masa de aire súper húmedo, inestable y denso, que promete dar que hablar, y que ya lo está haciendo. Hace unos cuantos días que las humedades relativas que se registran no bajan del 80%. Esto no es una coincidencia, y lo vemos en las nieblas y en los cielos grises recurrentes. Las temperaturas también se hacen eco de la situación, a través de un estancamiento en valores bajos por la tarde y altos por la noche y la mañana. Todos sabemos que esto puede no terminar bien.
Justamente ya tenemos un informe por precipitaciones abundantes en el centro y norte de Buenos Aires y en el sur del Litoral. El aire pesado no va a aguantar mucho tiempo más, pero tampoco tendrá quien lo frene. Por lo tanto, va a descargarse duramente, con la formación constante de áreas de lluvia e incluso de tormentas, teniendo en cuenta que las temperaturas tienden a subir durante el fin de semana. La combinación es explosiva, y las lluvias serán constantes y por momentos copiosas. En Mar del Plata, esperamos que entre el domingo y el lunes la situación se pudra; hasta entonces, vamos a ir aguantando, con este panorama gris, desolador. Después de este proceso, volverá a haber sol, y nada parece indicar que la próxima sea una semana especialmente fría.
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