Toda una semana de frío. La pesadilla de los fans del verano se hizo realidad, y junio y su ostentoso clima invernal ya son parte de nuestro cotidiano. La presión alta favoreció el tiempo estable y predominantemente soleado, y también la formación de neblinas en las mañanas húmedas. Tuvimos la mínima absoluta en lo que va del año también en esta semana. Hoy la máxima superó los 16ºC, con lo cual no pudimos quejarnos; además, la mañana estuvo fría pero no helada como los días anteriores. Si miramos las últimas imágenes de satélite, podemos ver cómo al oeste de Mendoza y Neuquén aparece una formación nubosa paralela a la cordillera. Esto se explica por la circulación de aire frío en altura que, al chocarse con la cadena montañosa, hace condensar sus vapores de agua, y el resto es imaginable. En la cordillera lo que esto termina produciendo son nevadas abundantes. Hacia el este, lo que llega son estas nubes plomizas, que bloquean la acción del tibio sol de invierno, y que en algunos casos dejan precipitaciones débiles. Pero no hay por qué preocuparse, porque sólo son los restos de lo que en otra parte del país es causa de mal tiempo.
Este sábado va a estar protagonizado por estas nubes. Sin embargo, gracias al viento del norte, tendremos 17ºC de máxima. El domingo, en tanto, el aire frío que llega desde el sur alcanzará el centro del país, de forma que tendremos un nuevo descenso de temperaturas. Así vamos a empezar la nueva semana: abrigados. Y mirando más adelante, no vemos una semana demasiado fría, pero sí llamativamente ventosa y seca.
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