Reaparece este blog después de varios días limitados en mi tiempo. Pero en realidad no es que hayan sucedido muchas cosas interesantes en esta semana. De hecho, puede resumirse en que ha habido humedad por encima de lo normal, neblinas, lluvias no pronosticadas, errores garrafales en las previsiones, nubes abundantes y temperaturas standard. La primavera, aunque ya iniciada hace dos semanas, todavía no se decide a demostrar su identidad más famosa. Por ahora las tormentas, la inestabilidad y la volatilidad, al igual que el calor, el viento y las flores no parecen despertar de su letargo invernal. A la vez, es evidente que el promedio de temperaturas ha crecido paulatinamente; en estas jornadas, las máximas rondaron entre los 16 y los 22 grados, números normales para la fecha, pero no tanto después de un invierno memorable.
Pero es este mes, el de octubre, en el que los citados aspectos de la estación se hacen notar. Lo normal es que se den tres o cuatro días con máximas por encima de los 25°C, y sólo uno o dos por debajo de los 12°C. Además, si bien octubre suele ser luminoso y muy ávido de días soleados, también es cierto que se han sufrido tormentas notables en este mes. En particular, la primera parte, como la lógica ordena, se perfila como más bien septemberil (si es que tal palabra existe). Mañana jueves será un día agradable, pero pronto el viento del este va a retomar el mando para derivar, talvez, en otro proceso parecido a una sudestada. Por ahora esto es lo que se cuenta con el tiempo. Mañana, quizás haya otra historieta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario