Ha comenzado la segunda mitad del año. Este acontecimiento pasó casi inadvertido, probablemente por su poca trascendencia en todo. Pero el dato de color vale. El mismo implica el final de junio, mes en el que inicia el invierno. Y la edición 2013 del sexto mes ha sido para todos, o por lo menos para muchos gustos posibles. Hubo muchos días bellos, algunos feos, sólo un par con precipitaciones. Hubo viento, tranquilidad, nieblas y buena visibilidad. Hubo también mínimas curiosamente bajas, y máximas por encima del promedio normal. Realmente fue un mes muy particular en su gran variedad. Destacan de él la velocidad promedio del viento -un poco mayor que la esperable-, y cierta sequedad del aire, producto a la vez de las pocas lluvias registradas. Junio terminó ofreciendo un día frío y ventoso, de esos que durante el invierno son moneda corriente. Seguramente olvidemos rápido al mes concluído, pero en nuestro corazón vivirá por siempre... bueno, capaz que no tanto.
Ahora, julio es el centro de los comentarios. Para iniciar, metió unos -3,4°C de temperatura mínima: toda una presentación. Sin embargo, el ascenso térmico de la tarde y la firmeza del viento continental evidencian que el frío intenso se toma unos días de vacaciones. No obstante, no hay que desabrigarse bajo ningún punto de vista... salvo durante la tarde del martes, en la que puede llegar a haber 18°C. Avanzando en la semana, nos vamos a encontrar con un fenómeno que promete durar varios días, y cuya clasificación va a estar entre sudestada y ola de frío. Sigan con lo suyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario