Mar del Plata, ciudad costera. La condición geográfica más influyente en el clima de la ciudad demuestra casi todos los días su accionar. El resultado más obvio es que la feliz sea la ciudad más húmeda del país, con un 77% de promedio. Ese mismo abundante vapor de agua es el que genera la nubosidad que se observa en el cielo. Mar del Plata tiene al menos un día nublado por semana; muchas veces, llega a tener cuatro o cinco días consecutivos sin el sol a la vista. La capacidad de encapotamiento de la atmósfera es altísima. En invierno, este tipo de fenómenos son frecuentes. Desde el martes y hasta esta medianoche de viernes, el cielo se encuentra totalmente nublado; a su vez, las temperaturas han tenido poca variación (ubicándose entre los 5 y 12 grados), las neblinas han sido casi constantes y en algunos momentos se registraron lloviznas. Los días nubladísimos son poco felices: invitan al aburrimiento, fomentan las ganas de dormir siesta y dan sensación de tristeza.
Y si encima el viento casi no tiene importancia, definitivamente estamos ante una situación de embole meteorológico. El SMF no obstante, no tiene tiempo para el tedio: sus vacaciones son inminentes, así que está cada vez más expectante de las mismas. Mientras, el trabajo no se detiene. Este viernes va a dejar verse el sol nuevamente; otra vez vuelve el viento del oeste junto con su respectivo resecamiento de aire y su efecto de aumento de temperatura. El sábado se van a incrementar estos valores, lo que va a derivar en la llegada de otro frente frío. Mientras, esperemos que la facilidad que tiene esta parte del mundo para tener muchas nubes ceda el espacio a algo menos gris.
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