Mar del Plata, como todo el mundo sabe, tiene un clima único. No son pocos los días del año en los que se destaca esta zona por alguna cuestión referida al tiempo; a veces, aquí hace más calor que en el resto del país; a veces, llueve mientras que el cielo está despejado en casi toda la provincia; a veces, el viento del mar impide que la temperatura suba, cuando a pocos kilómetros se viven olas de calor. Pasada esta agitadísima semana, cargada de tormentas, humedad y sensaciones térmicas récord, y terminada con un viernes otoñal, llegamos al finde. El sábado fue un verdadero día límpido, luminoso, en todo el centro del país. Las mínimas bajaron hasta niveles fríos o frescos, según el caso. Las máximas, estuvieron en todos los casos por debajo del promedio. Quien estuviera al aire libre a la mañana temprano, o tras el atardecer, hubiera sentido frío; no como el del invierno, lacerante e implacable, sino este agradable fresco estival, que estimula a disfrutar más del calor cuando está presente, y permite planear otra clase de actividades. Así como el calor en invierno se recibe muy bien porque permite tomar un descanso, el frío de verano también se aprecia mejor.
El aire seguirá fresquito durante algunas horas, hasta que salga el sol. El viento, que ya está pasando a soplar desde el norte, comenzará a aportar el calor que esta tierra necesita para retomar las temperaturas cálidas. Este domingo va a ser una frutillita, un espectáculo de buen tiempo. La semana que viene promete tener ciertas variaciones, con facilidad para el calor y con baja chance, al menos por ahora, de lluvias. A disfrutar con todo los últimos días de enero, entonces.
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