Comienza la segunda quincena de enero. La primera tuvo mejor tiempo del que las personas supieron reconocer, pero peor del que se esperaba. El día 15 estuvo fresco y soleado. El viernes 16, la situación fue distinta. El viento sopló con fuerza desde el norte, trayendo aires calientes y relativamente húmedos. La temperatura, aunque de manera errática, ascendió hasta los 33,5°C de máxima, más de 13 grados por encima de lo que había pasado el día anterior. Pero, en pleno momento de calor, una tormenta propiciada por la cercanía de un frente frío castigó brutalmente a quienes estaban aprovechando la playa. Durante una hora llovió fuertemente, además del viento, el refresco violento y la importante actividad eléctrica. Ya pasada la lluvia, quedó el aire fresco y húmedo. Hoy sábado, para seguir la corriente del tobogán de temperaturas, tuvimos un día otoñal, con una temperatura que no alcanzó los 18°C, siendo éste uno de los días de enero más fríos de los últimos años. No obstante, el sol brilló y pudo aprovecharse el aire libre.
Mañana seguimos en la onda inestable. Habrá un nuevo cambio del viento, por lo que la máxima va a ser probablemente 14 o 15 grados más alta que la de hoy, una locura. Luego, por efecto del paso de otro frente, tendremos una noche de mal tiempo, para la cual se espera la ocurrencia de una tormenta que deje abundante agua. Luego, la semana va a estar un poco fresca o como mucho templada entre el lunes y el martes. Y después va a venir lo que tanto se viene esperando: una secuencia de días de calor, sol y sin lluvia. Veremos de cuántos días cuando estemos más cerca; por el momento podemos ser muy optimistas.
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