Parte de marzo, abril y mayo se nos fue entre quejas y reproches por la anormalidad del tiempo, por los aires cálidos que se resistían a quedar en el olvido. Durante los meses del otoño pleno, faltaron muchos de los factores que hacen célebre a la estación; pocas fueron las jornadas frescas, ventosas, con cielos amenazantes de lluvias pasajeras. Pero, como siempre decimos, la naturaleza tiende al equilibrio, y lo que parece perdido, tarde o temprano se recupera. Los centros de presión baja que faltaron durante tres meses, están viniendo ahora, uno detrás del otro; los pulsos de aire polar que brillaron por su ausencia durante abril y mayo, en este junio nos están asediando; el tiempo pre-invernal de este otoño queda concentrado en las últimas dos semanas de la estación. Por eso, desde hace varios días, reina en el centro del país el aire seco, el viento del oeste (en sus variantes) y el frío. Esta tarde marplatense fue contundente. Se pasó de los 14°C con sol alrededor de las dos de la tarde, a los 8°C de las seis, con lluvias y un viento que desarma los huesos.
La semana que comienza va a traer más de esto. El avance acelerado del invierno, que no estaba previsto hasta hace 10 días, nos va a significar que tengamos heladas más de una vez en los días que vienen. Entre el lunes y el martes, fuera del frío matinal, habrá tardes secas, con viento fuerte del noroeste y amplitud térmica marcada, de modo que las máximas podrán trepar con rapidez. Pero, a mitad de semana, llegará un nuevo flujo de aire polar, esta vez bancado por una presión alta típica del invierno. Por ello, la previa del fin de semana estará marcada por un par de días con características de ola de frío. La naturaleza tiende al equilibrio, siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario