Acostumbrados a debatir y opinar sobre todos los temas con vehemencia inusitada, los argentinos transitamos todo el otoño asombrados por la falta de frío, o por la extensión del verano. Llegando al 19 de junio, y faltando 48 horas para que el invierno comience su edición 2015, tenemos un par de días en los que ya quedaron atrás las elucubraciones. El frío es indiscutido, tajante, obvio y feroz. Una masa de aire polar, concentrada en un sistema cuya presión máxima es de 1030 hPa, ha invadido la Argentina, tras el paso de un frente frío durante el miércoles. Sobre la costa, ha dejado chaparrones intermitentes, de lluvia, granizo pequeño y aguanieve, durante la noche de dicho día y la madrugada de hoy. Curiosamente, las nubes que ocasionaron esas precipitaciones impidieron que las temperaturas fueran tan bajas como en el interior de la provincia, donde se registraron mínimas de hasta -6°C. Por otra parte, la tarde fue más pareja, y no se superaron los 12°C en todo el territorio bonaerense. El tiempo ya vuelve a estar calmo, despejado y en paz. Por el momento.
El borde de avance de los centros de alta presión suele, según su posición, determinar tiempo ventoso. Este será el caso, como notaremos desde la mañana del viernes, cuando se establezca una marcada circulación del noroeste, cuyos efectos tendrán que ver con el paso de nubes y el aumento de la temperatura, aunque no demasiado notable. Antes, habrá heladas masivas y escarcha en zonas rurales. La mínima marplatense será de -3°C; la máxima, de 11°C, con un poco de suerte. El fin de semana se presentará fundamentalmente frío, con horas de sol apenas tibio el domingo. La semana que viene, irónicamente, tendrá aumentos de temperatura que nos devolverán a las discusiones habituales.
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