lunes, 6 de julio de 2015

La créme de julio

  Así como el sábado hablábamos de que el invierno se hallaba en su pico de clima frío constante, hoy lunes podemos torcer el eje de la información para describir un recreo en medio de este mes famoso por sus bajas temperaturas. Primero, repasemos que el domingo, finalmente, fue más frío que el sábado, con una máxima de sólo 11°C, a causa de cierta nubosidad y viento del norte que nada tuvo que ver con un aire caliente. Hacia el final del día, las nubes que conforman una perturbación atmosférica inofensiva cubrían el cielo. Por ello, hoy no hizo demasiado frío por la mañana. Y cuando el sol salió, la temperatura pudo subir, alcanzando los 15°C, un valor para nada despreciable en estas épocas. Pues bien, aquí va la causa del titular de este posteo. Estos dos o tres días son lo mejorcito que puede ofrecer julio. A riesgo de que vengan días más agradables (seguramente pase en las próximas semanas), podemos igualmente ser positivos y valorar estas tardes soportablemente frescas. Sobre todo porque, más temprano que tarde, pueden ser historia.
  Por el momento, con el viento del oeste presente, tendremos un martes y un miércoles de sol, aire seco, amplitud térmica y máximas de hasta 18°C. Luego, cuando comience a inestabilizarse el tiempo y se aproxime algún frente frío, notaremos la fuerte necesidad de volver a emponcharnos. Esto va a ocurrir a partir del jueves, aunque no esperamos, en principio, que el frío que venga sea demasiado riguroso.

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