Se cierra una semana casi de pausa en el camino a la legalidad del SMF. Tras tener sólo una clase en los últimos días, se viene una seguidilla de 5 clases. Como los pronósticos del tiempo (y para ir acostumbrándose), se observa una suerte de montaña rusa, una inconstancia en las tareas a realizar en la "carrera". Se contradice con mi estilo, abanderado de la perseverancia y la estructuración. No importa, está bueno igual.
Mayo no puede ser lo que no es. No puede más que aparentar días cuasiveraniegos, debido a su naturaleza orientada fuertemente al invierno, el cual, a esta hora, está más cerca del verano pasado. Por ello, tras 23,5°C de máxima el viernes, este sábado el viento del sudeste vino a imponer la inexorable realidad del otoño. No sólo eso: en gran parte de la costa (sobre todo del noreste de Buenos Aires), las neblinas densas coparon la parada desde la tarde.
El domingo, final del fin de semana (o comienzo oficial de la que viene), será una escalada de nubes llegando desde el sur. No generarán nada relevante, más que tapar el sol, desde ya. El viento del mar, tan propio (una vez más la falsedad) del verano, dominará los aires con alta probabilidad de conllevar nieblas. De nuevo, a renegar con la humedad...
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