La estación de las hojas secas se encuentra en la mitad de su edición 2013. El calendario marca que recién arrancamos a transitar un mayo predestinado a ser más frío de lo que debiera. En principio, sí se nota un cambio, en realidad, un reacomodamiento de las variables. De repente, nos tocan días exactamente tales como los que al pensar en otoño se nos ocurrirían. El aire, todavía húmedo, es lo único que no concuerda con el estereotipo de un día de esta parte del año; por lo demás, el viento del oeste, el frío matinal, las tardes más o menos agradables, las nubes que van y vienen, son reflejo de una típica jornada de mayo. Incluso, ayer viernes tuvimos el día más frío en lo que va del año: durante la tarde, la temperatura apenas consiguió alcanzar los 13°C, con cielo nublado y una permanente amenaza de lluvia; en consecuencia, las camperas y los abrigos aparecieron masivamente. Este sábado estuvo más amigable, por cierto. Pero siempre dentro de los parámetros propios de la estación.
El otoño seguirá reinando durante varios días. A causa de diversas perturbaciones atmosféricas, como pequeños frentes fríos y bajas presiones, hasta el miércoles se va a mantener una tendencia del viento a ser bastante intenso, del noroeste por las mañanas y del sudoeste por las tardes. Obviamente, no se descartan chaparrones durante las incursiones ventosas. Además, el aire se irá secando, lo que va a posibilitar también grandes amplitudes térmicas, teniendo mañanas muy frías y tardes entre frescas y bonitas. Pero, e insisto, el viento será lo importante. Quien quiera conocer cómo es un otoño marplatense, que viva estos días: suficiente enseñanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario