En meteorología, se sabe que los centros de alta presión son sinónimo de tiempo estable o persistente. Cuando el barómetro marca algo más alto en nuestra zona que en las que la rodean, podemos interpretar que el tiempo va a seguir como está. Esto aplica sobre todo a los cielos de pocas nubes, pero también, aunque menos frecuentemente, a las secuencias de días grises y lluviosos del invierno. Lo que es clave en un anticiclón es la posición en la que esté ubicado. Por ejemplo, si se halla sobre el centro del país, cabe esperar que tengamos viento del noroeste, y por lo tanto, temperaturas en aumento rápido; si se coloca sobre la costa este de la Patagonia, seguramente tengamos viento del sur para guardar y repartir. En esta semana, tenemos la influencia de un centro un poco más significativo que las células de presión alta que pasaron la semana pasada; dicho sistema está ubicado sobre el este de la provincia de Buenos Aires. La situación es entonces acorde: tiempo fresco, aire húmedo, viento del sudeste, cielo entre algo y parcialmente nublado. Este tipo de condiciones son muy frecuentes en Mar del Plata; en noviembre tenemos sí o sí cuatro o cinco días al mes de esta clase; en verano, mucho más que en invierno, donde el viento del oeste predomina. Es otra cara de la multifacética moneda que es un centro de alta presión atmosférica.
Y como lo natural es la persistencia, queda claro que este miércoles, aunque con ligeros cambios, va a mantener la misma estructura que su predecesor. La máxima superaría los 21°C gracias al aporte de aire un poco más calentito, aunque por la tarde la brisa marina va a ser protagonista. El cielo será compasivo para quienes gusten de tomar sol. Los días que vendrán después dan a pensar que el fin de semana va a tener las únicas horas de calor que se esperan para los próximos siete días: qué oportuno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario