jueves, 7 de agosto de 2014

El no lejano oeste

  Tantos días de tiempo predominantemente bueno tienen una explicación. Los sistemas de presión, desde hace ya varios días, están dispuestos de manera tal que no hemos tenido viento marítimo desde que empezó agosto. Esto no significaría nada en sí mismo, si no fuera por lo que dicho aire implica habitualmente para nosotros. Veamos el caso de estos últimos dos días. Ayer miércoles, día nublado y con alguna lluvia imprevista hacia la noche, hubo un viento frío del norte hasta media tarde, cuando entró levemente aire desde el oeste, subió un poco la temperatura y se redujo la humedad. Hoy jueves, con el sol brillando otra vez, se incrementó la velocidad del viento, y nuevamente gozamos de aire seco. La máxima superó ligeramente los 14°C; la mínima está por definirse, en esta noche invernal. En fin, lo que viene ganando en estos días y en los que vendrán es el viento del oeste, o del noroeste, o del sudoeste; pero viento continental en definitiva. Por ello, las temperaturas que se tornan agradables por las tardes. Por ello, el aire tiende a mantenerse relativamente seco. Por ello también, podemos mantener una facilidad para el sol brillante que apenas se ve empañada por ratos de nubes abundantes. Este es como un western feliz.
  Y lo que viene, lo que viene, lo que viene... Es más de lo mismo. Esperamos un viernes de sol, frío matinal y tarde apacible. Durante el fin de semana volveremos a tener episodios de viento fuerte, nubes y temperaturas por encima de los 16 o 17 grados. Si observamos la proyección hasta la semana que viene, vemos que vendrán más días con esta tendencia, pero caracterizados por el ingreso de una masa de aire de origen polar. Mientras tanto, las lluvias siguen (salvo la mínima excepción de anoche) sin aparecer.

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