martes, 5 de agosto de 2014

El viento trajo una copla

  Vivir en Argentina es una forma efectiva de experimentar emociones fuertes con frecuencia para quienes tenemos alguna conexión con lo que pasa a nivel social. El 5 de agosto, un martes común y corriente, tenía guardado un acontecimiento que tiene varias dimensiones. La confirmación de la recuperación de Guido, el nieto de Estela de Carlotto, no es sólo una gran alegría para una familia y el desenlace de 37 años de perseverancia, lucha y amor; es también un simbolismo para todos de que apostar por la vida, tarde o temprano, nos deja ganancias extraordinarias. La emoción de una abuela, de un grupo de luchadoras incansables, fue y es la de un país, que ha aprendido largamente que la justicia es lenta, pero existe, y se hace efectiva en tanto la sigamos buscando contra toda esperanza.
  Mientras tanto, la vida siguió y el tiempo no se detuvo. Retomamos el clima propio del invierno, con temperaturas frescas por la tarde y frías por la mañana y la noche. El lunes tuvo muchísimo sol, aire seco y viento del oeste. Este martes, en cambio, estuvo un poco más nublado, con un viento del norte que durante algunas horas alteró peinados, con velocidades sostenidas de casi 40 km/h. Talvez este viento tenga algún correlato poético con la noticia que conmovió a todos. Lo que talvez no tenga una metáfora encubierta es el pronóstico que nos anticipa un miércoles nublado, ventoso y frío, antesala de un jueves similar, pero un poco más soleado. Los días de esta semana van a ser, para resumir, bastante parecidos entre sí, así que ya más o menos podemos tener una idea de cómo va a estar el tiempo hasta el domingo. ¿Lluvias? Por el momento, descartémoslas.

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