Durante el invierno marplatense, es habitual tener largos días seguidos de temperaturas más o menos parecidas. Los centros de presión alta suelen generar sucesiones de jornadas parecidas entre sí, en las que prácticamente parece no haber variación en las condiciones del tiempo. En primavera, verano y otoño, la cuestión es diferente. Es normal tener vaivenes bruscos en las variables meteorológicas, debido a las particularidades del microclima de la ciudad. Durante octubre, la tendencia a la histeria atmosférica comienza a marcarse, lenta pero inevitablemente. Es así que, por ejemplo, en esta semana tuvimos un miércoles fresco y nublado, enclavado entre un martes y un jueves templados y soleados; la diferencia fue la dirección del viento. La semana cerró con el paso de un frente que hizo descender el termómetro desde ayer a la tarde, pero que hoy se notó más, en este fresco y gris día de la madre edición 2014. Hasta ahora, todo más o menos normal. Lo interesante será lo de esta semana, que se las trae.
Lejos de seguir en un camino de crecimiento paulatino del calor, lo que observamos en el futuro cercano es una invasión de aire caliente, llegado directamente desde el sur de Brasil, que ya viene cargado de la energía solar propia de la época. Mañana lunes tendremos aumento de temperatura, aunque amainado por el viento del noreste. En cambio, el martes, al rotar al norte, la máxima se va a disparar hasta los 27 o 28 grados, valor de verano. El miércoles, la temperatura en Mar del Plata podría llegar a los 30°C. La semana, como ya vemos, no va a terminar bien; sin dudas habrá espacio para las tormentas ante estos calores adelantados. Así están las cosas en esta primavera, que va avanzando a paso firme y con vaivenes pronunciados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario