La canícula se mantiene en vigencia. Hoy, el tiempo de sol total del día fue de 14 horas con 47 minutos. Todo ese caudal de energía solar, multiplicado por todos los días que pasaron, dio como resultado esta sucesión de jornadas calientes. Ayer, la situación rompió el límite de la estabilidad, y tras una mañana en la que la temperatura superó los 32°C, el viento del este aplacó el termómetro a cambio de una inyección extra de humedad. El resultado fueron las tormentas convectivas que se suscitaron por la tarde, y que obligaron a los guardavidas a estrenar la bandera negra, que advierte por actividad eléctrica. Sobre la noche, volvió a abrirse el cielo, y continuó reinando el aire templado y pesado. Hoy esto se notó, sobre todo, a partir de media mañana, cuando viento del noroeste mediante, la temperatura ascendió vigorosamente, alcanzando un pico de 35°C, el máximo del mes. No hizo falta nada de humedad extra para que se formara una tormenta notable. A esta hora, el aire sigue más o menos igual de denso, no llueve pero hay relámpagos. Gran parte del país se ve afectado por las tormentas; otras zonas esperan que llegue el alivio temporario. La atmósfera no da más.
Ya mañana, con las vueltas del viento, será difícil que haga demasiado calor en Mar del Plata. La inestabilidad va a seguir presente hasta el miércoles, de modo que no descartemos lluvias o tormentas entre mañana y el fin del año. El cambio definitivo llegará el jueves, con el 2015, cuando un centro de baja presión atraviese la provincia, determinando con su paso una corriente de viento fuerte del sudoeste que implicará todo lo que ya nos imaginamos y que poco tiene que ver con el verano.
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