Hemos llegado a diciembre, el mes más intenso, quizás, del año. En estos días, las personas van y vienen, corriendo entre actos de fin de año, cenas de trabajo y demás eventos que se intentan agrupar en las últimas semanas antes de las fiestas. A esto se le suman los humores alterados por el cansancio de todo el año, los gastos y el estrés que implica la preparación de, por ejemplo, la cena de Nochebuena. Particularmente, en Argentina los diciembres cuentan con muchas historias trágicas, dramáticas y poco agradables. Meteorológicamente, en Mar del Plata diremos que diciembre es el mes más ventoso, el principio del verano y a la vez un período muy inestable, por lo menos durante las primeras semanas. En esta edición, tenemos un arranque tranquilo, casi apático y con pocas luces. Tuvimos un poco de frío entre ayer y hoy, debido a la influencia de un frente frío que notamos mucho el fin de semana. Ayer, el influjo del sol se vio atenuado por el viento del sur; hoy, las nubes confirieron cierto aspecto gris al panorama. En ninguno de los dos días llegamos siquiera a los 19°C.
De a poco la cuestión va a ir cambiando. Mañana habrá un intento del aire de acercar calor, pero no va a ser muy efectivo dado que las variaciones del viento impedirán que se afirme una corriente de aire caliente. Por esto, esperamos no más de 24 grados, valor que de todas maneras es muy agradable para el aire libre. El jueves se notará un poco más la influencia del viento, aunque el aire va a tender a tornarse un poco más pesado. El viernes, por otra parte, al establecerse una correntada de viento del norte, tendremos una máxima muy probablemente calurosa, es decir, por encima de los 32°C. Ídem para el sábado; luego, se va a pudrir todo, nuevamente en fin de semana. De modo que el fresco ya queda atrás, y comienza a dar paso al calor más propio del verano.
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