Se desató el proceso meteorológico que es objeto de estudio por parte de los profesionales. La combinación de una serie de factores derivó en la formación de un centro de bajísima presión, compuesto por una nubosidad muy activamente inestable, que produjo lluvias y tormentas caracterizadas, sobre todo, por la abundante caída de agua. De este modo, la lluvia que a las 22:30 empezó sobre Capital Federal, y se extendió hasta la tarde, dejó más de 100 milímetros de líquido sobre la superficie. En la provincia, la situación fue similar. En Mar del Plata el miércoles fue ventoso, fresco y húmedo, con nubes que presagiaban por sí mismas lo que a medianoche comenzó como una lluvia light, casi acompañando los festejos de los hinchas de River. Durante la madrugada, llovió más esplendorosamente. Y ya a la tarde no quedaba más agua que la contenida en forma de vapor de la atmósfera, que es la causa del ambiente híper pesado que se vive. Por otra parte, la presión descendió hasta los 993 hPa. Todo un dato.
Lo que sigue tiene que ver con eso. En primer lugar, el desplazamiento del ciclón va a hacer rotar el viento al sudoeste, mañana a la mañana, con nueva chance de algunas lluvias de rebote. El aire que va a llegar es el mismo, de modo que podemos esperar un poco más de frío, pero fundamentalmente humedad alta y nieblas por la noche. El sábado, el viento va a volver a soplar con fuerza desde el este, ingresando todavía más vapor a la zona ya de por sí sumamente inestable. Por eso, desde la noche tendremos nuevas precipitaciones. La discusión pasa por cuánto tiempo va a estar lloviendo; en principio, se confirma que las PASO van a darse bajo estas condiciones tormentosas. De hecho, en algunas zonas el proceso electoral se verá claramente perjudicado dado que va a llover a cántaros. Entre lunes y martes terminaría de llover y de instalarse un nuevo aire frío, pero frío posta, invernal. Paciencia, y a darle un descanso a los lavados de ropa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario