domingo, 6 de septiembre de 2015

La temporada de los abrigos en la mano

  Septiembre quiso arrancar con sutileza. El frío invernal que cubrió a la ciudad los primeros días del nuevo mes fue mutando en un aire ávido de prefigurar la primavera. El fin de semana que se está muriendo es la prueba cabal de que el cambio de estación está en marcha. Es que pasamos de las mañanas heladas, con mínimas de hasta -1°C, a la tarde de este domingo pletórico, con más de 21°C. En el medio, sobreabundó el sol en el cielo, se mantuvo la humedad relativamente baja (a pesar de las neblinas y nieblas de las mañanas) y no dejó de soplar el viento del norte. Destaca una característica bien propia de la alta presión y de la primavera en particular: la marcada amplitud térmica. Mañanas frías que se tornan tardes agradables son el trasfondo de la enorme cantidad de abrigos que, siendo útiles temprano, pierden sentido pasadas las 10 de la matina. Ni hablar de los que trabajan hasta pasado el mediodía, que se ven obligados a cargar con camperas que parecen sacadas de otro tiempo.
  No obstante, todavía estamos en invierno. Y eso se va a sentir muy pronto con cierta vehemencia. Porque después de un lunes nublado, gris y fresco, aunque con una máxima generosa de 19°C, habrá lluvias débiles. La cercanía de un frente frío va a derivar en un martes con viento que lentamente rotará al sudoeste, en un contexto fresco, tirando a frío por la noche. Y luego, una segunda parte de la semana imbuida de aire polar, con nuevas heladas y tardes en las que las camperas tendrán tanto uso como por las mañanas.

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