domingo, 20 de marzo de 2016

Despedida deslucida

  Llegado el 20 de marzo, el verano dice chau. Quedó claro más que nunca por qué los meteorólogos indican que el primero de este mes comienza el clima otoñal, independientemente del calendario y del momento exacto del equinoccio. Tras algunos días cálidos durante la semana, que tuvieron un máximo de 31°C el día jueves, un nuevo frente frío barrió con el aire pesado, trajo lluvias y tormentas a gran parte del centro del país e instaló una masa de aire fresca y relativamente seca, nucleada en un centro de alta presión que ya es la estrella del fin de semana. A esta masa de aire la notamos en las mínimas frías de ayer y hoy, en el cielo algo nublado, el viento del este y la tarde fresca. Estamos en un proceso de buen tiempo, pero el verano es, o supo ser, otra cosa; le falta un poco de sal a este final, digno quizás de una temporada marcada por el tiempo inestable, pero indigno del período caliente por excelencia.
  Retomemos la cuestión de la presión alta. Como es habitual en otoño, este tipo de sistemas van a estar presentes frecuentemente; en particular, el de ahora va a determinar que el tiempo se mantenga bueno por lo menos tres días más. Tendremos aumento progresivo de temperaturas (hasta los 27 o 28 grados del miércoles), humedad en aumento con probables neblinas durante las próximas mañanas y viento rotando al norte. Luego, otro cambio para que llegue otra masa de aire fresco, y así. En términos generales, ya podemos empezar a palpitar un final de marzo tal como se lo vivió: con un abrigo encima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario