Al séptimo día del mes de marzo, nos preguntamos si hay algún error en la consecución del tiempo. Parece que hubiéramos entrado en abril o mayo. ¿Dónde fue el verano? Aparentemente, el calor de febrero, que tampoco fue tan radical, fue el cierre de la temporada de temperaturas altas. El fin de semana que pasó no supo llevar el termómetro por encima de los 20°C en ningún momento; más bien, trajo un viento constante del sur, algunas lluvias y chaparrones que alimentaron a la vegetación y un fresco otoñal. Cabe explicar que estamos en un período marcado por la llegada de algunas presiones altas (señal, además, de que el fenómeno de El Niño se está debilitando de a poco), y por lo tanto, el aire es predominantemente fresco. En consecuencia, estos días de buzo y té caliente.
Ojo, que el verano sigue hasta el 20 de marzo. Mañana, pro lo pronto, va a hacer un calor moderado, atenuado por las nubes que van a cubrir el cielo, preparando la llegada de un nuevo frente frío, que además se manifestará mediante tormentas por la noche. Tras los 27 o 28 grados de mañana, nuevamente volverá el otoño adelantado, con viento del sur y un miércoles de 19°C. Después, un poco más de esto, ya con el tiempo recompuesto.
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