sábado, 13 de agosto de 2016

Sábado de oro

  Es frecuente que en agosto comience a sentirse el efecto del aumento de horas de luz solar. Superado el estadío más cruel del invierno, el tiempo tiende a parecerse más a la primavera, al menos durante ciertos procesos. En este sábado notable para el deporte argentino, que tuvo una cantidad de logros históricos en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro, la atmósfera le regaló a toda la costa Atlántica una tarde dorada. La máxima fue de 20,3ºC, la más alta desde abril. El cielo estuvo nublado durante la mañana, pero hacia el mediodía el sol pudo actuar más libremente, ocasionando un fuerte aumento de la temperatura. Pero, al llegar un primer pulso de aire más fresco por la tarde, el viento cambió al sur y refrescó, aunque no gravemente. Ahora tenemos una temperatura fría, pero aceptable para la fecha en que estamos.
  Un dato no menor es que el aire sigue relativamente seco. Esto no nos garantiza que no vaya a llover, pero por lo menos nos indica que las eventuales precipitaciones no serán cuantiosas. Justamente eso esperamos para la noche del domingo y la madrugada del lunes: tiempo inestable, con algunas lluvias ligeras. Antes, un día mayormente nublado, con viento rotando del noroeste al sur y una máxima más fresca pero todavía en un umbral cuasi-primaveral. La semana que viene va a ser más volátil, con bruscas variaciones de temperatura y viento continental predominante.

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