Octubre es un mes difícil de pronosticar. Sus vaivenes no son sólo sinópticos, es decir, referentes a los cambios de un día al otro; también climatológicamente cada octubre puede ser muy diferente a sus contiguos. Este año tenemos un mes un poco más seco de lo normal, en el que las precipitaciones no están abundando tanto como otras veces y en el que se abren cuestionamientos a la primavera. Por supuesto que no se pueden negar los días cálidos que tuvimos la semana pasada. Lo interesante fue ver cómo entre el viernes y el domingo el panorama fue completamente diferente. Un frente frío llegó y además de generar algunas lluvias ligeras fue capaz de hacer que la temperatura bajara paulatina pero firmemente. Así fue que las máximas cayeron durante el fin de semana, siendo la del sábado de 15ºC y la del domingo de 13,1ºC. Vaya paradoja, que el día electoral fue más frío que el de las PASO. ¿Qué pasa con el calor? Bueno, todavía estamos en época de avance de masas de aire frío, así que nadie tiene derecho a asombrarse de que haga falta abrigarse. Podemos pensar que esta es de las últimas y que ahora la primavera tiene el camino más allanado.
Hoy la mínima fría dio paso a una tarde agradable, instalando lo que va a ser un proceso de tres días. Tendremos más cielos mayormente nublados, viento del norte, aire de a poco más húmedo y aumento de temperaturas. El miércoles, por ejemplo, 23ºC de máxima. Entre ese día y el jueves va a pasar otro frente, haciendo refrescar, pero no demasiado. Y en cualquier momento empezamos a pensar en noviembre, el mes tormentoso por excelencia.
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