domingo, 1 de enero de 2017

Nuevo punto de partida

  Cada comienzo de año es una nueva oportunidad para el trazado de objetivos. Cada 1º de enero es como una página de un libro sin leer. El 2016 fue, en términos meteorológicos, un año con algunos eventos importantes de mal tiempo, un verano relativamente fresco y una primavera caliente. Pasamos de la influencia decisiva de un Niño fuerte a una situación compatible con una fase Niña débil. A esta cuestión se debió la transición macroatmosférica que se fue dando a lo largo de los últimos 12 meses. Ahora, vayamos a lo ocurrido en las últimas horas. El año quiso despedirse con una sucesión de días calurosos, en los que explotaron las playas y se sintió con fuerza la implacabilidad del sol de fines de diciembre. Entre el 28 y el 31 de diciembre, la máxima promedio fue de 34ºC. El pico de calor se dio el sábado al mediodía, cuando la humedad ya era la suficiente como para causar una sensación de bochorno insoportable, y la sensación térmica alcanzó los 38ºC. Pero la atmósfera no dio para más, y se formaron tormentas que precipitaron con fuerza, además de entregar fuertes ráfagas de viento y hacer descender bruscamente la temperatura. La noche vieja se vivió con aire fresco y súper húmedo, en medio de una neblina densa. Hoy, tras el paso de un frente, se produjo el anhelado cambio de aire, y la máxima de 29ºC rápidamente se transformó en unos agradables y más secos 23ºC. Año nuevo, aire nuevo.
  Este espacio se va a tomar dos semanas de vacaciones, para descansar y recargar pilas. Antes, bastará comentar que esta semana va a ser más clemente que la anterior en materia de calor. El lunes será un día fresco a templado y lleno de sol; el martes, más pesado y con probabilidad de tormentas; el miércoles, otra vez lindo y cálido y luego va a haber un refresque más importante. Atención con las temperaturas altas de después. Pero falta mucho, así que mejor no adelantarse. Feliz año nuevo para todos.

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