Por primera vez en al menos un mes, podemos decir que la presión atmosférica está por debajo de lo habitual. Si bien algunos sistemas "depresivos" han influido el tiempo, ninguno de ellos tuvo los guarismos que estamos manejando por estas horas. A estas horas, la presión ronda los 998 hPa. Las causas son fáciles de imaginar: el calor, las nubes, la cercanía de las tormentas... La primavera avanzando un poquito más. El viernes se mostró húmedo, denso, templado y poco tolerable; a la noche, estalló una tormenta con muchísima carga eléctrica pero con no tanta lluvia como se preveía. El sábado, que se perfilaba altamente inestable, fue bastante condescendiente con quienes teníamos planes al aire libre. Fue así que observamos 26,9°C de máxima, cielo algo a parcialmente nublado, viento del noroeste y aire cargado de energía. Muy bonito, pero no para estar lejos de algo de agua, por cierto. Pero ya no da para más. La llegada de aire frío en altura ha desencadenado nuevamente la formación de tormentas muy grandes, que están cubriendo las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Córdoba. Lo que se viene es bastante digno de ser observado.
Puntualmente, la madrugada del domingo marplatense promete ser agitada. La lluvia, el viento y la chance del granizo van a ser protagonistas. Hay, de hecho, un alerta meteorológico al respecto. Pero esto no significa que la temperatura tenga pensado bajar, no señor. Durante el domingo, se va a mantener el aire pesado. Es desde el lunes que se va a apreciar el cambio, de la mano de un envío polar de aire; la semana va a arrancar con frío. El martes, yendo un poco más adelante, tendrá un fuerte aumento de la temperatura, acompañado de un nuevo proceso de inestabilidad. En fin, el resumen es que, en términos generales, vamos a seguir dominados por la volatilidad de la primavera, estación caprichosa y pasional como ninguna.
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