martes, 19 de mayo de 2015

Aplastante

  No ha habido cambios significativos en el estado del tiempo. Desde hace más de una semana y media, se mantiene sobre el centro del país la misma masa de aire. Originalmente, los días se presentaron soleados, relativamente secos por la tarde y agradables. Luego de muchas horas de estancamiento y quietud, llegamos a un punto en que el vapor de agua aumentó considerablemente. Sus efectos, además de la pegajosidad (si es que esta palabra existe), tienen que ver con la abundante formación de nubes y neblinas. Las temperaturas, desde hace varios días, se hallan, en promedio, en seis grados por encima de lo habitual para la época; hoy por hoy, los medidores de temperatura mensuales se parecen más a los de abril que a los de mayo. En este contexto, que la atmósfera se torne inestable no sorprende. Por ello, se vienen generando lluvias y tormentas aisladas sobre la provincia de Buenos Aires y el sur del Litoral. El aire nos aplasta, casi pidiendo un recambio urgente.
  Dicho cambio llegará entre el jueves y el sábado. Notemos que la masa de aire que se aproxima tiene un desplazamiento lento, de modo que va a tardar en ubicarse. Por lo pronto, mañana y pasado seguiremos con esta situación de pesadez insólita, con la particularidad de que, por efecto de un sol que va a aparecer con un poco más de fuerza, el termómetro va a volver a tocar valores propios del verano. Esto será también la antesala de un proceso de mal tiempo marcado por tormentas y lluvias abundantes en el período de transición a una sucesión de días mucho más fríos y secos, como corresponde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario