Listo, ya está, el calor quedó atrás. Mayo vino a poner orden en el caos, gobierno en la anarquía, claridad en la confusión. Estamos en otoño, señores, y los días de casi 30°C que hasta bien entrado abril tuvimos la oportunidad de disfrutar (o sufrir) son parte del pasado. Para demostrar esta idea, bastó que se formase un centro de baja presión al sur de la provincia, en medio de tantas nubes y humedad que se generaron en estos días. Por eso, luego de las lluvias del sábado, el viento rotó al oeste y aumentó su intensidad notoriamente. Y consigo trajo una nueva masa de aire, esta vez de origen polar, mucho más seca y por supuesto fría. La máxima de este domingo fue la más baja en lo que va de 2015, sin haber llegado a los 14 grados. La mínima, por estas horas, baja de los seis. El cielo estuvo nublado durante largas horas de la tarde, haciendo que la sensación de estar en invierno fuera contundente. Pero, digámoslo, ya era hora.
Atención, porque este aire frío tiene un segundo pulso que va a estar pasando el miércoles. Antes, un lunes de mañana con temperaturas de invierno, cielo despejado, viento todavía del oeste y una tarde agradable, con un repunte del termómetro interesante. El martes va a presentarse similar en cuanto a la máxima, con una mañana menos fría. Pero el miércoles, efectivamente, llegará otro acceso de aire polar, con lo que por la tarde se notará nuevamente la necesidad de estar de campera por la calle. Más adelante, no observamos mal tiempo en general, aunque sí muy fresco pero con tendencia a levantar las temperaturas.
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