domingo, 21 de febrero de 2016

Bálsamo limitado

  Lo bueno y breve, dos veces bueno. No queda claro quién dijo eso, ni por qué es necesariamente cierto en cualquier circunstancia de la vida. En materia meteorológica, por ejemplo, es francamente discutible. Porque el aire fresco que ingresó el viernes apenas pudo sentirse durante un día y medio sobre la ciudad. La madrugada del sábado, con 11,8°C de mínima, dio paso a una tarde templada, relativamente seca (a pesar de que por algún motivo los reportes hablaban de otra cosa) y plenamente despejada. Por la noche se volvió a sentir el fresquito, pero ya desde media mañana el sol pegó fuerte, y volvimos a estar cerca de tener 30 grados de máxima, con aire más tirando a húmedo. Evidentemente no es capaz de instalarse una masa de aire seco; probablemente la abundancia de precipitaciones y el exceso de agua que hay en suelo pampeano sea causa de que el aire se torne denso rápidamente. Veamos que ya esta noche tenemos 21°C, con una humedad cercana al 100%, con las correspondientes neblinas costeras. Así que el pequeño oasis de aire fresco y seco ya quedó atrás; menos mal que se hizo posible disfrutarlo, al menos un poquito.
  Lo vamos a extrañar durante un par de días: este lunes, tras una madrugada neblinosa y pesada, llegará una tarde con 31°C de máxima, viento regular del norte cambiando a brisa del este y un tiempo que de a poco va a ir mostrando signos de inestabilidad. Veremos si el martes se concreta la formación de nuevas tormentas convectivas, que encuentran en toda esta situación el perfecto caldo de cultivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario