Sobre el final de febrero llega un cambio que parecía relegado a marzo. Durante estas últimas semanas, el tiempo predominantemente húmedo marcó los pronósticos; en consecuencia, las temperaturas máximas no fueron especialmente elevadas, pero sí se sintió el calor pesado, y hubo numerosos episodios de inestabilidad. Pero, tras el paso de dos frentes fríos (uno el miércoles, otro hoy viernes), el nuevo aire denota otra clase de comportamiento. Si bien todavía queda un resto de humedad rondante, que hoy se notó por la mañana, también podemos decir que se ha avanzado a un modelo más parecido al del otoño: viento del oeste, amplitud térmica, nubosidad abundante pero sin lluvias y humedad intermedia o baja por la tarde. Ciertamente no falta tanto para el cambio de estación, y es natural entonces que estemos viendo algunas señales de ello.
A pesar de la presión baja, hoy no llovió, lo cual de por sí es una noticia. Mañana sábado, por efecto de la diferencia de presión, seguirá soplando el viento del sudoeste, resecando más el aire y el suelo, y dándonos la chance de sentir un poco de frío por la mañana temprano y por la noche. En el medio, una tarde agradable. El domingo, un nuevo frente va a pasar, el tercero en cinco días. Por ende, hasta las primeras horas de la tarde hará un calor light, apenas destacable. La semana que viene comenzará con tiempo prácticamente otoñal, con máximas que no van a superar los 20°C.
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