viernes, 24 de junio de 2016

Pileta de aire

  Una de los posibles procesos meteorológicos típicos de la alta presión en el este argentino es la instalación de una corriente de viento del norte. En verano, las consecuencias de esto tienen que ver con un aumento de temperaturas automático. En invierno, el viento del norte sostenido genera lo que estamos viviendo en estos días: humedad excesiva. En esta época, la atmósfera no es capaz de calentarse demasiado; por eso, la energía contenida es expresada a través de un exceso de vapor de agua flotante. Es por eso que hace varias noches y mañanas que tenemos el piso mojado, y la visibilidad recortada por la niebla. En zonas rurales y cercanas a la costa, esto se acentúa. Al mismo tiempo, el enfriamiento nocturno es inevitable, y por eso las nieblas vienen acompañadas de un frío invernal. Algunos dicen que el frío húmedo cala más fuerte; otros opinan que el frío seco es peor. Queda a elección de cada uno quejarse más en uno u otro caso.
  Naturalmente, tanta humedad no puede sino generar nubes abundantes, y precipitaciones. En este caso, entre el domingo y el lunes, con el aval de un frente que está pasando mañana, vamos a tener lluvia, tras varias semanas de ausencia de ella. Antes, el nuevo aire no va a cambiar mucho la situación; al contrario, al rotar el viento al sur y luego al sudeste, ingresará más aire húmedo. Por lo tanto, la pileta atmosférica tiene pensado deleitarnos unas cuantas jornadas más.

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